jueves, 31 de julio de 2008

La Donna Anna de Edda Moser

Después de la tarde de ayer en la que estuve escuchando la retransmisión de Don Giovanni desde el Liceo de Barcelona (con una catastrófica toma de sonido, por cierto, no sé si habrá contribuído eso a la impresión de desastre general; me temo que lo que he escuchado y lo que se escuchaba en el teatro era radicalmente distinto; aún así...) la necesito. En realidad necesito un Don Giovanni en el que se oiga más a los cantantes que el ruido de escena. Entre otras cosas.

Vídeo de hillevifan

miércoles, 30 de julio de 2008

La Cabalgata de Thielemann

Pues lo de Thielemann ayer en Bayreuth no me sorprendió. Ya había escuchado su Anillo del año pasado (por la radio una vez más, aunque sin los problemas que Radio Clásica está teniendo este año; Arteaga y compañía deben tener pesadillas con las interrupciones de los canales de Euroradio). Bueno, hubo una cosa que sí me pilló baja de guardia, que me hizo quedar petrificada y que habría hecho que mis rodillas se doblasen de haber estado de pie, y no sentada. Esa pequeña extravagancia, ese ritardando durante el final (perdónenme los muy wagnerianos si me equivoco; aún estoy aprendiendo a familiarizarme con Herr Richard) de la cabalgata, que no sé si me gusta o no, de tanto que me impresionó (así que supongo que se acerca más a lo primero que a lo segundo). Fue una Valquiria orquestalmente apabullante. En el apartado de los cantantes, quitando a la Sieglinde, el resto (Wottrich principalmente; es una de las ocasiones en las que he deseado la muerte a Siegmund con más fervor) no eran muy allá. Pues ahí tenemos las Valquirias (también deseé que se callaran, de una forma u otra, y me dejaran escuchar a la orquesta):


Ando "vampirizada" por Wagner últimamente; hoy hay descanso, de Bayreuth y de Wagner. Eso sí, Radio Clásica retransmitirá el Don Giovanni del Liceu con Keenslyde. La buena noticia para los detractores de Bieito ( esto... si hay un club, me apunto cuando haga falta) es que la puesta en escena no puede colarse a través de las ondas. Espero que la prestación de los cantantes no se vea perjudicada por ella.

Flórez y Domingo en Otello (de Rossini, por supuesto...)

Del nuevo disco de JDF, Bel canto spectacular:

Vídeo de WWWjuandiegoflorezIT

Ya he escuchado el disco unas cuantas veces, por cierto. La verdad es que Flórez me gusta cada vez más, y -aparte mi absoluta inoperancia en cuanto a técnica o teoría musical, principalmente en lo que respecta a la terminología- cada vez soy menos neutral con él. Vamos, que se está convirtiendo en algo parecido a una debilidad (apuntémoslo, en fin, en la larga, larguísima lista de debilidades como el hombre que me quitó el habla en un recitativo gluckiano, sí, el del Orfeo). Asi que nada de crítica... Mejor lo descubrís por vosotros mismos. Como ya sabréis, aparte de Domingo, intervienen en el disco (grabado con la Orquesta de la Comunidad Valenciana a las órdenes de Daniel Oren) Anna Netrebko (circulaba por ahí un vídeo que mostraba lo bien que lo pasaron los dos, Flórez y Netrebko, grabando un dúo de I Puritani), Patrizia Ciofi o Daniella Barcellona (ah, ese dúo del Viaggio...). Lo que pasa es que el dúo del Otello rossiniano era uno de los cortes del disco que despertaba más expectación entre todos. Todavía, eso sí, no me he recuperado de lo que supone escuchar Ah, mes amis... Pour mon âme de La Fille du Régiment en italiano. Me resulta raro, raro, raro... Eso de Amici miei, che lieto giorno... (ni me acuerdo ya de cómo es exactamente). Raro. Aunque fuera la versión más conocida hasta... ayer mismo, relativamente. Uno de los casos en los que prefiero el francés como lengua operística.

martes, 29 de julio de 2008

Pequeño reportaje sobre Edgar

Sobre una reposición de la versión original en cuatro actos, con José Cura (bueeeno; es sorprendente su omnipresencia tanto en Le Villi como en Edgar; cuanto menos, curioso).



Videos de signorinaermione

Adiós a Horst Stein

Ha muerto Horst Stein, el hombre que en este Parsifal (últimamente no salimos de Wagner) llevaba la batuta:


Vídeo de heildirgunther


En paz descanse uno de los directores que más frecuentaron la colina de Bayreuth.

domingo, 27 de julio de 2008

Mitos irrenunciables: Mario del Monaco.

Con poco tiempo hoy para escribir, me gustaría sin embargo recordar a la vez el nacimiento, tal día como hoy, de Mario del Monaco, y a la vez al tenor, que fue uno de mis primeros "conocidos" (figuradamente hablando, por supuesto), en esto de la ópera, ya que el núcleo primigenio de mi colección se compone de grabaciones piratas (esto es, editadas por sellos como Opera d'Oro a los que nunca agradeceré lo suficiente el que, cuando era alguien con muy pocos posibles, pudiera disfrutar de grabaciones históricas a un precio no excesivo). Todos los "peros" técnicos del mundo se pueden achacar a Del Monaco. De acuerdo. Lo admito. Pero las cuestiones sentimentales son cuestiones sentimentales, al fin y al cabo. Y esto de los "mitos irrenunciables" trata mucho de fascinación irreflexiva. No me voy a extender en cuestiones de las que nada sé, ni en la biografía del tenor. Simplemente organicemos un pequeño "concierto" para celebrar el aniversario de su nacimiento. Pues, aunque resida en el otro barrio, los inmortales como él siguen cumpliendo años. Siempre.









sábado, 26 de julio de 2008

Irene Theorin como Isolda

De hace un ratillo, en el festival de Bayreuth. En conjunto un Tristán bastante disfrutable. Se anunció que Theorin estaba enferma pero que a pesar de ello cantaría. Pues a ver si la escuchamos pronto en plenas facultades, porque a pesar de la anunciada indisposición, ha estado estupenda. Aunque he escuchado la grabación la mayoría del tiempo a través de Bartok radio, este fragmento en concreto procede de Radio Clásica (que hoy no ha tenido los problemas de ayer con el sonido, pero que conserva sus otros problemas habituales...). La grabación completa del Tristán (procedente no de Radio Clásica, sino de la radio bávara) en el blog de Arsace.

En la radio: Bayreuth y más


Naturalmente, estando en la época en la que estamos, las emisiones estrella en Internet este fin de semana son las retransmisiones desde el wagneriano Festival de Bayreuth. Si ayer pudimos disfrutar de Parsifal, hoy nos toca Tristán e Isolda, bajo dirección de Adam Fischer. Contaremos con Robert Dean Smith como Tristán, Irene Theorin como Isolde y Robert Holl como el rey Marke. Los demás detalles del reparto, así como las emisoras que retransmiten la función, en esta página. La retransmisión comenzara a eso de las 15:45 o 15:50 hora española. Aquellos que no sepan por qué emisora decidirse, les sugiero que acudan mejor a Bayern 4. Radio Clásica y otras emisoras que obtienen la señal gracias a emisoras "intermediarias" pueden verse afectadas por esta circunstancia. Para terminar con Wagner este fin de semana, y como detalla la programación ofrecida por Operacast, tenemos también unos Maestros cantores el domingo, bajo dirección de Weigle (espero que no se luzca como en la Valquiria de Barcelona) y con Klaus Florian Vogt, entre otros. Curiosamente esta misma tarde desde la ópera de Los Ángeles también tendremos Tristán e Isolda a partir de las 19:00 y desde todas estas emisoras. Dirección de James Conlon. En el reparto, Linda Watson, a la que vamos a poder oír en el Anillo con Thielemann la semana que viene, en Bayreuth. Y aún hay más Wagner, mirando en Operacast (como un Tannhäuser dirigido por Barenboim)
Pero no todo es Wagner en esta vida. Así que, para aquellos que no le tengan especial cariño a Herr Richard, ESPACE MUSIQUE de Canadá emite hoy una Gazetta de Rossini grabada en el Teatro del Liceu en 2005, con Cinzia Forte, Bruno Praticò (lo siento) y Simon Orfila, entre otros. Eso a las 18:00. Una hora después, la alemana DEUTSCHLANDRADIO KULTUR emite una función de La leyenda de la ciudad de Kitesch, de Rimsky-Korsakov. Una grabación efectuada en el Teatro Lírico de Cagliari, dentro de la temporada 2007/2008. Otra grabación procedente de Los Ángeles, pero con Karita Mattila, nos traerá Jenufa, de Janacek, a partir de las 19:30. Por la emisora KBYU de Utah. A partir de las 20:00 FRANCE MUSIQUE nos ofrecerá una versión en concierto de Orphée et Eurydice de Gluck. Con Maria Riccarda Weselling, Stefano Ferrari y Magali Léger. RADIO TRE (RAI) nos ofrece Death in Venice, de Britten, desde La Fenice.

Gatti dirige Parsifal

En el Festival de Bayreuth, ayer. La verdad es que fue un muy buen Parsifal, sobre todo desde el punto de vista de la dirección (si bien el intérprete de Amfortas estuvo menos afortunado). Gatti se tomó las cosas con calma, tempo lento pero no aburrido, ni mucho menos. El público estuvo inusualmente aplaudidor (Herr Richard se habrá removido en su tumba), al final de cada acto, e incluso se arrancó a aplaudir mucho antes de que la última nota del tercero se hubiera apagado. A mí me fastidiaron el clímax, francamente. Podéis encontrar la grabación íntegra de la radio bávara (lo de Radio Clásica, con cortes contínuos, y abundantes sonidos "robóticos" fue de juzgado de guardia, aunque al parecer eran cuestiones ajenas a la emisora) en el blog de Arsace.


Y de paso esto nos sirve para recordar que, un día como hoy de 1882 Richard Wagner estrenaba, precisamente, Parsifal.

miércoles, 23 de julio de 2008

Puccini. Edgar. Pequeña discografía

Primera opción en la diminuta discografía "oficial" de esta ópera temprana de Puccini: la grabación de estudio de 1977 bajo dirección de Eve Queler con Bergonzi, Scotto y Vicente Sardinero (como el hermano de Fidelia, Frank). Se trata (si Operclass no se equivoca, lo que tampoco sería tan raro) de la primera grabación en estudio de Edgar. Anteriormente a ella, sólo aparece un registro "del vivo" con Veriano Luchetti y Mietta Sighele, editada por Opera d'Oro y bajo la dirección de Carlo Felice Cillario (1971). La de Queler sigue siendo la grabación de referencia, que no supuso sin embargo una verdadera "resurrección" de la ópera, que siempre ha estado muy dejada de lado respecto a otros títulos puccinianos. Muy bien los protagonistas. Queler nunca ha sido santo de mi devoción, aunque he de confesar que la mayoría de las veces no recuerdo su existencia. Pero aquí tampoco está mal. La otra opción en estudio es una grabación muy reciente (2004) con Plácido Domingo, Joan Pons y Adriana Damato, bajo dirección de Alberto Veronesi. No he escuchado esta grabación, editada por Deutsche Grammophon, de modo que nada puedo decir al respecto. De 2002 es una grabación en directo editada por Naive, con Carl Tanner (viejo conocido de las noches del Real al que temo más que a un nublado) y Julia Varady. También hay un dvd editado por Kultur en el que el nombre más conocido es el de Montserrat Martí, en el papel de Fidelia.

lunes, 21 de julio de 2008

Callas canta Abigaille

En fin, hoy empezamos el día con... la Divina y la temible reina de la Asiria, que tantas sopranos se ha "merendado". Grabación de 1949, en el San Carlo de Nápoles:

domingo, 20 de julio de 2008

La Carmen de Orange

Bizet
CARMEN
Béatrice Uria-Monzon (Carmen)
Marcelo Álvarez (Don José)
Ermonela Jaho (Micaela)
Ángel Odena (Escamillo)
Magali de Prelle (Frasquita)
Karine Deshayes (Mercedes)
Olivier Grand (Dancäire)
Florian Laconi (Remendado)
Françóis Harismendy (Zuniga)
Olivier Heyte (Morales)
Orchestre de la Suisse Romande
Choruses from Regional Operas

Aquí

viernes, 18 de julio de 2008

Puccini: Edgar. El argumento

Hay que tener en cuenta que Edgar sufrió varias revisiones, que comprendieron la supresión de un acto y modificando algunos episodios de la trama. El argumento definitivo es el que sigue:
ACTO I: Una villa de Flandes, al alba. Edgar, que siente afecto por la joven Fidelia, no puede sin embargo evitar su fascinación con la zíngara Tigrana, que desdeña a los habitantes de la aldea y que no vacila en entonar canciones sacrílegas durante la misa, lo que le acarrea el odio general. Preso de un extraño trance, Edgar le prende fuego a su casa y desaparece del pueblo con Tigrana, a la que había defendido de los ataques de sus habitantes.
ACTO II: Edgar y Tigrana viven lujosamente y rodeados de invitados, entregados al placer. Sin embargo el joven comienza a recordar su aldea natal y a la dulce y afectuosa Fidelia. Al oír las fanfarrias militares que acompañan a los que se unen al ejército para ir a la guerra, Edgar piensa en rehabilitarse buscando una muerte gloriosa en el campo de batalla. Tigrana trata en vano de retenerlo. Edgar consigue su objetivo, y parte al frente acompañado de Frank, el hermano de Fidelia y, como él, antiguo amante de Tigrana. La gitana jura que, si Edgar no es suyo, sólo le pertenecerá a la muerte.
ACTO III: El ejército flamenco ha vencido, pero Edgar se cuenta entre las víctimas. Su ataud es transportado hasta su aldea natal, en medio de las alabanzas de todos los habitantes, menos de un monje misterioso que acompaña al cortejo y que se empeña en resaltar las faltas de Edgar para instigar a los habitantes de su pueblo contra él... Su discurso parece dar resultado y los asistentes a la ceremonia parecen dispuestos a arrojar el cadáver a los cuervos. Fidelia defiende apasionadamente a su amado y evita que el cadáver sea profanado momentáneamente. Cuando Gualtiero, el padre de Fidelia, se lleva a su hija de allí, aparece Tigrana, que trata de abrirse paso hasta el ataúd de Edgar. El monje, que no es otro que Edgar disfrazado, es escéptico en cuanto al dolor que manifiesta su ex- amante. Frank (que está al corriente del plan de Edgar) y el "monje" compran a Tigrana con joyas para que hable mal del muerto... Las palabras de Tigrana apoyando el testimonio de ambos hacen que la multitud se precipite hacia el ataúd de Edgar y lo abra; pero sólo encuentran una armadura vacía. Edgar se da a conocer entonces y se aleja de allí abrazado a Fidelia, pero Tigrana logra escabullirse y apuñala a la muchacha, que cae muerta. Edgar, desesperado, cae de rodillas junto a su cadáver mientras los soldados se llevan a Tigrana.
Escuchemos a Raina Kabaivanska en Addio, mio dolce amor, aria de Fidelia del Acto III:

Ópera en la radio para este fin de semana

Lo primero recordar que hoy Viernes, a las 20:00 hora española comienzan las retransmisiones de los Proms de la BBC. Podéis elegir varias emisoras para escuchar esta serie de conciertos que se retransmiten desde Londres; por ejemplo, RADIO CLASICA DE ESPAÑA. La tarde de hoy estará dedicada a obras de Richard Strauss, Mozart, Messiaen, Beethoven, Carter y Scriabin. Mañana sábado 19 tendremos una cita con una rareza: Medea in Corinto, de Mayr, por BARTOK RADIO , a las 19:00. Con Marisa Galvany como Medea. Repeticiones aparte (como un Ariodante con Piau y Petibon que emite RTP ANTENA 2 de Portugal), destaca la retransmisión de Don Giovanni, de Mozart, desde la ópera de Los Ángeles a partir también de las 19:00, por todas estas emisoras. La BBC RADIO 3 volverá a contactar con los Proms a partir de las 19:30. La ORF ofrecerá Un ballo in Maschera, de Verdi, con Ramón Vargas, Violeta Urmana y Franco Vasallo, dirigidos por Marco Armiliato. A las 20:00, Carmen, de Bizet, desde varias emisoras: bien la RADIO TRE (RAI), o bien RADIO CLASICA DE ESPAÑA. Aconsejando esta última, que tiene por lo general mejor sonido que la italiana. Grabación procedente de las Choregies de Orange, con Marcelo Álvarez, Beatrice Uria-Monzon, Ángel Odena y Ermonela Jaho. El Domingo tenemos otra rareza en perspectiva: a partir de las 21:00 RADIO TRE (RAI) retransmite Don Bucefalo, de Antonio Cagnoni (1828-1896) dentro de la programación del festival del Valle de Istria. Una oportunidad de escuchar una ópera "nueva".

jueves, 17 de julio de 2008

Bizet adictivo

¿Desanimado? ¿Aburrido? No importa. Bizet, Abbado y compañía (Orfeón Donostiarra y demás) nos suben la moral.

Vídeo de rob333c

miércoles, 16 de julio de 2008

Puccini: Le Villi. De la génesis al estreno

Ya se ha dicho que Le Villi fue la ópera con la que Puccini participó en el concurso convocado por Sonzogno para óperas en un acto. Quien le apoyó primeramente en el proyecto, el que le animó a presentarse, fue Amilcare Ponchielli. Había sido convocado el 1 de abril de 1883 por la revista Il teatro ilustrato. También fue Ponchielli quien puso a Puccini en contacto con el libretista, Ferdinando Fontana. Al parecer no era Puccini el primero en ser "destinatario" del libreto de Le Villi. El compositor destinado a ponerlo en música parecía ser Francesco Quaranta (1848-1898), acuerdo del que el libretista se liberó para trabajar con Puccini. La ópera fue entregada en el límite de plazo (el 31 de diciembre de 1883), y en el manuscrito podía leerse el nombre de Le willis, no Le Villi, que sería su título definitivo. Como ya se ha dicho, la obra fue ignorada por el jurado, compuesto por Amilcare Ponchielli, Franco Faccio, Cesare Dominiceti y Pietro Platania. Se concedió un premio ex aequo a Guglielmo Zuelli y Luigi Mapelli (por La fata del nord y Anna e Gualberto, respectivamente). Las razones del fracaso de Puccini son discutidas y han dado lugar a diversas teorías. Una, que al ser entregada el último día de plazo, la ópera no mereció la consideración de los jueces. Otra, que la grafía de Puccini era tan enrevesada que a duras penas pudo ser descifrada. Tercera, y un poco más retorcida (pero con ciertos visos de verosimilitud), que el fracaso de Le Villi en el concurso Sonzogno fue una maniobra de Faccio y Ponchielli, ligados a Ricordi, para que el joven y talentoso autor no pasase a ser de la "casa rival".
Fuese así o no, el caso es que el "fiasco" del concurso Sonzogno no desanimó a Fontana y Puccini. Parece que fue el libretista el mayor responsable de poner en pie la representación del estreno en el Teatro dal Verme de Milán. Era el 31 de mayo de 1884 y la ópera fue un éxito tando de crítica como de público. Asistieron, entre otros, Arrigo Boito y Alfredo Catalani, y entre los miembros de la orquesta se encontraba un jovencito llamado Pietro Mascagni. Los críticos escribían: "Le Willis (sic) entusiasmaron. Aplausos de todo el público, de principio a fin. Se ha querido escuchar tres veces el fragmento sinfónico que cierra la primera parte y se ha pedido tres veces el bis del dúo entre el tenor y la soprano y de la leyenda, aunque no se ha obtenido". O bien "una pequeña obra maestra, de principio a fin". O "parece que tengamos delante, no a un joven alumno, sino a un Bizet, un Massenet" Hasta las revistas pertenecientes a la casa Sonzogno hablaron positivamente de Puccini. Más tarde, Ricordi anunciaría a bombo y platillo la compra de Le Villi el 8 de junio de 1884 (aunque el acuerdo debía de estar sellado antes del estreno, ya que el sello de Ricordi apareció en el libreto del estreno), aludiendo a ella como "otra de las óperas presentadas al concurso de Teatro ilustrado que no merecieron ni un premio ni una mención". Poniendo en evidencia así a la editorial "rival", que había dejado escapar a un "fichaje estrella" en el joven Puccini.

Otra efeméride: El Rapto en el Serrallo

Wunderlich canta el aria de Belmonte... Konstanze, dich wiederzusehen!. Para celebrar que un día como hoy se estrenó El Rapto en el Serrallo, de Mozart. Vídeo de leonora026. Por si no lo sabíais, hay por aquí un Rapto que tal vez os interese...



Un Réquiem por Karajan

Uno de mis mayores vicios musicales es coleccionar réquiems. De diversos compositores. En versiones muy diferentes. Victoria, Cherubini, Mozart, Verdi, Gossec, Brahms, Salieri... Cada cual tiene sus rarezas y esta es una de las mías. Unos son más cercanos a mi sensibilidad que otros. El de Mozart, por ejemplo (o tal vez deberíamos decir Mozart-Süssmayr; alguna vez he escuchado una grabación del Requiem mozartiano sin los "añadidos" de Süssmayr y me produjo una extraña sensación; como imaginarse Notre-Dame de París sin los añadidos- gárgolas y demás- que Viollet-le-Duc le encasquetó en el siglo XIX...), es sin duda mi favorito. En cuanto al otro Réquiem más conocido, el de Verdi, tuve más problemas. Mi primera experiencia con el réquiem verdiano fue un desastre absoluto, y tuvo que pasar bastante tiempo para que, primero, volviera a escucharlo, y, segundo, me reconciliara medianamente con él.
¿A qué viene todo esto de los réquiems? Un día como hoy de 1989 moría Herbert Von Karajan. Estuvo trabajando hasta el último momento, literalmente. Murió en su casa de Anif, mientras preparaba Un ballo in maschera, de Verdi, para el Festival ("su" Festival) de Salzburgo. Ya sé, ya sé. Un director polémico, su pasado político, etc. Su leyenda negra y todo eso. No se puede, sin embargo, negar la mayor. Karajan era un gran director. Un director genial, que hizo algunas cosas menos geniales (ay, esa Turandot con Ricciarelli... Esa Aida de estudio para Decca en la que ahoga completamente a los cantantes...),y que se supo hacer publicidad como ninguno de sus colegas había hecho antes (ni después) pero indudablemente uno de los grandes del siglo XX. Y para mí uno de los favoritos indiscutibles. De los referentes. Así que para recordar el día en que abandonó este mundo, traigo un réquiem verdiano. Un Réquiem grabado cuarenta años antes de su muerte, en el año 1949, cuando muchos de los vicios atribuidos al director no estaban presentes. Que lo disfrutéis. Es una grabación de estudio, pero de todas maneras no esperéis demasiados refinamientos en cuanto a la calidad sonora.

Giuseppe Verdi
Messa da Requiem

Hilde Zadek (soprano)
Margarete Klose (mezzosoprano)
Helge Roswaenge (tenor)
Boris Christoff (bajo)

Wiener Singverein
Wiener Philharmoniker
Herbert Von Karajan, 1949

Aquí

Y hablando de Karajan y del Requiem verdiano, si todavía no habéis visto el vídeo de la Scala con Karajan dirigiendo a Price, Pavarotti, Cossotto y Ghiaurov, ¿a qué estáis esperando? Es EL Réquiem de Verdi en vídeo (o el Réquiem de Verdi, a secas). Imbatible.

Vídeo de Tompa4321

domingo, 13 de julio de 2008

Bergonzi canta Il Trovatore

Carlo Bergonzi cumple años hoy. Así que, aunque tarde (casi me paso de día), lo mejor es escucharlo. Con la estelar aparición de Antonietta Stella (bien, lo reconozco. Como juego de palabras es pésimo) y la inestimable colaboración de oneguin65.

Bergonzi nos canta Ah, sì, ben mio, y su inevitable cabaletta Di quella pira. ¿Alguna vez he dicho que le tengo aborrecimiento al momento "barbacoa" de Manrico?. Suerte que es Bergonzi y nos canta esa maravilla (Ah, sì ben mio) con la delicadeza propia de un joven enamorado... Vamos, lo que es Manrico en ese momento.

viernes, 11 de julio de 2008

Puccini: Le Villi. El Argumento

Le Villi, originalmente presentada en un acto único (esa era la condición del concurso para Sonzogno) sería dividida más tarde en dos actos. Se trata de una ópera-ballet cuyo argumento puede recordarnos vagamente al de Giselle, sólo que aquí el desenlace es muy distinto...
En el ACTO I, nos encontramos en una aldea de la Selva Negra, en la fiesta que celebra el compromiso entre Anna, hija del rico Guglielmo Wulf, y Roberto. Este se tiene que marchar a Maguncia para hacerse cargo de una herencia, lo que inquieta a Anna, que teme que su prometido la olvide; además la joven ha soñado que le esperaba, moribunda... Naturalmente Roberto intenta disipar los tristes pensamientos de su novia y parte poco después.
Sucede un INTERMEDIO en el que, por medio de un narrador, nos enteramos de que una "sirena" (se trata de un libreto abundante en seres sobrenaturales...) sedujo a Roberto en Maguncia y le hizo olvidar a Anna. La joven, sola, muere y se une a las Villis, cuya leyenda cuenta el narrador...
ACTO II. Guglielmo, desesperado por la muerte de su hija, clama por la venganza. Si la leyenda de las Villis es cierta, que Anna se levante de su tumba y, con sus compañeras, haga justicia sobre el traidor Roberto. Así él podrá pasar sus últimos días en paz. Precisamente Roberto vuelve a la aldea, más atormentado por el remordimiento que por el temor a las Villis. Aún mantiene la esperanza de que ella viva y le perdone, pero la voz de Anna es la de un espectro. "Ya no soy el amor, soy la venganza", anuncia a su antiguo prometido. Anna y las villis obligan a danzar sin descanso al joven, haciendo oídos sordos a sus súplicas para que tengan piedad. Mientras Roberto cae muerto, las jóvenes espectrales desaparecen. Guglielmo sale entonces de su casa. "Dios es justo", dice, al ver el cadáver ante su puerta. Veamos el final, con Thiago Arancam y Maria José Siri (lo siento pero no es fácil encontrar vídeos de representaciones de Le Villi y habrá que conformarse con ello):

vídeo de bricola77

Ópera en la radio para este fin de semana

Comencemos con Les Troyens, de Berlioz. La canadiense CBC TWO la emite mañana a partir de las 19:00 (hora española). En el reparto, Anna-Caterina Antonacci y Anne-Sophie Von Otter, entre otros. Se trata de una grabación procedente del Gran Teatro de Ópera de Ginebra, con dirección de John Nelson. La calidad de la radio en cuestión no es muy allá, eso sí (unos 64 kbps). A la misma hora, es decir las 19:00, la radio alemana DEUTSCHLANDRADIO KULTUR nos ofrecerá una grabación del 5 de julio de L'Italiana in Algeri, de Rossini, con Alberto Zedda a la batuta. Para amantes del Barroco, la radio noruega DR P2 ofrece Riccardo Primo, de Haendel. También a las 19:00. Grabación efectuada en el Theatre des Champs-Elysées de París el 17 de febrero de 2007, con Lawrence Zazzo, Geraldine McGreevy y Curtis Streetman, bajo dirección musical de Paul Goodwin. A la misma hora RADIO CLASICA DE ESPAÑA repetirá la ya emitida por otras cadenas grabación de La Forza del Destino, de Verdi, desde la ópera de Viena, con Stemme, Licitra y Carlos Álvarez, bajo dirección de Zubin Mehta. La portuguesa RTP ANTENA 2 apostará por L'Orfeo de Monteverdi. Grabación del Concertegebouw de Brujas, del 4 de agosto de 2007. A las 19:30, la BBC RADIO 3 ofrece Wozzeck, de Berg. Con Simon Keenslyde y Angela Danoke, entre otros, en una grabación de la Ópera Nacional de París, bajo dirección de Sylvain Cambreling. Grabación que también puede escucharse por la RADIO OESTERREICH INTERNATIONAL. FRANCE MUSIQUE y RADIO TRE (RAI) optarán por retransmitir el concierto desde el Theatre des Champs-Elysées, concierto que incluye la Octava y Novena sinfonías de Beethoven. Dirigirá Kurt Masur a la Orquesta y al Coro de Radio France. A partir de las 20:00.
Aún no hay muchos detalles respecto al domingo. Sí que aparece reflejada una Jenufa, de Janacek, a partir de las 19:00, por la emisora canadiense WSMC. Encabeza el reparto Karita Mattila. A las 22:00, I due Foscari, de Verdi, por la emisora KUAC con Leo Nucci, Francisco Casanova y Manon Feubel, bajo dirección de Bertrand de Billy, grabación de la ópera de Viena.

jueves, 10 de julio de 2008

Dessay, El Ruiseñor, de Alabiev.

La primera vez que escuché esta canción rusa fue en el disco de Dessay Vocalises, y me enamoré de ambas cosas: la canción y la cantante (mucho más tarde descubrí que la canción estaba ahí para cubrir hueco, y que el disco había sido grabado casi por obligación). El Ruiseñor (Salavieï) de Alexander Alabiev (1787-1851) fue lo suficientemente famosa en su día como para que Listz compusiera unas variaciones sobre ella, y para que en la lección de música de El Barbero de Sevilla de Rossini se insertara a menudo en sustitución de Contro un cor (no era la única pieza, sin embargo, que se utilizaba a tal efecto). Alabiev pasó ocho años en presidio en Siberia, acusado de un crimen que no había cometido, y allí compuso esta canción que, a la postre, es su obra más conocida. Esa -el presidio, la acusación falsa, etc...- es la historia que se suele contar. La canción se hizo célebre, de ahí que existan numerosas versiones, incluso en inglés, idioma en el que es conocida como The Russian Nigthingale. Una canción con fuerte sabor popular, que incluye numerosas "piruetas" vocales para imitar el canto del pájaro en cuestión. Más de una cantante ha escogido ornamentarla todavía más... Así sucede con una versión más antigua, la de Lily Pons, que además está en inglés, eliminando el significado original de la canción para reducirla a mero fuego de artificio. Dessay la canta en ruso, gracias a los dioses. Y dándole mayor expresividad, también gracias a los dioses. Comparemos:

La Pons:

Dessay:


¿Lo que significa? Esto:

Ruiseñor, mi ruiseñor,
el de la bella voz,
¿A dónde volarás?
¿O cantarás toda la noche?
Ruiseñor, mi ruiseñor,
el de la bella voz.
Vuela, mi ruiseñor,
a tierras lejanas,
sobre el mar azul,
a orillas extranjeras.
Ruiseñor, mi ruiseñor,
el de la bella voz.
Atravesa los países,
las ciudades y las aldeas.
¡No encontrarás nunca
nadie más desdichado que yo!
Ruiseñor, mi ruiseñor,
el de la bella voz.

lunes, 7 de julio de 2008

Adagietto

Como hoy es el aniversario del nacimento de Gustav Mahler, empezamos (sí, es un tópico) el día con el archiconocido Adagietto de su Quinta Sinfonía. Allá van Christoph Eschenbach y la Orquesta de Philadelphia:

vídeo de gab1279
O si lo preferís, Leonard Bernstein y la Filarmónica de Viena:

vídeo de vvozzeck

viernes, 4 de julio de 2008

Ópera en la radio para este fin de semana

Mañana sábado 5 de julio,Operacast nos anuncia una retransmisión de Idomeneo, re di Creta, de Mozart, por la emisora letona LRT KLASIKA con dirección de Kent Nagano, a partir de las 17:00. A las 18:00, RADIO CLASICA DE ESPAÑA anuncia, desde el Teatro de la Zarzuela El Bateo, de Chueca, y De Madrid a París, de Chueca y Valverde. Lo raro es que también anuncia (dentro del programa El fantasma de la ópera) la retransmisión de Euryanthe, de Weber, a partir de las 19:30. Una mirada a la página de Radio Clásica tampoco soluciona mucho la duda (siguen sin poner la programación de julio; vaya). A las 19:00, la radio checa CESKY ROZHLAS 3 -VLTAVA emitirá Dimitrij, de Dvorak. El plato fuerte del día (al menos para mí), la emisión desde la ópera de Los Ángeles de Fidelio, de Beethoven, con Matti Salminen, Klaus Florian Vogt y Anja Kempe, que podemos escuchar por todas estas emisoras, también a partir de las 19:00. La emisora sueca SVERIGES RADIO P2 vuelve a emitir Zampa, de Hérold, con la dirección de William Christie y un reparto en el se incluyen Patricia Petibon y Bernard Richter. Interesante también puede resultar el Moctezuma, de Vivaldi en una grabación del 25 de enero del Teatro Comunale de Ferrara, propuesta de la RADIO TRE (RAI) para el sábado. A partir de las 20:00.

jueves, 3 de julio de 2008

Willis por doquier (pero sin Puccini): Giselle, de Adam

Ya se dijo que la legendaria figura de la willi (la joven engañada y muerta antes de su boda, o engañada y punto, que danza en las noches haciendo morir a los jóvenes viajeros) había inspirado una de las cumbres del ballet romántico: Giselle, de Adolphe Adam (1803-1856). Amigo de Berlioz, alumno de Boieldieu (al que habría ayudado en la composición de La dame blanche), Giselle es hoy en día su obra más conocida. Tampoco parece haber tenido demasiadas ambiciones en vida, si hacemos caso de sus palabras: No puedo hacer otra cosa que pequeña música, es un hecho. Me contento entonces con hacer lo que puedo, lo que sé, y espero que el público se canse de mí para dejar de escribir. Giselle aparte, se recuerda también a Adam por la opéra-comique Le postillon de Longjumeau. El estreno de Giselle tuvo lugar el 28 de junio de 1841 en la ópera de París. El papel de protagonista lo interpretó Carlotta Grisi. El libreto era de Jules-Henri Vernoy de Saint-Georges y Théophile Gautier. La coreografía inicial, obra de Jean Coralli (1779-1854) y Jules Perrot (1810-1892) fue abandonada a finales del siglo XIX por la de Marius Petipa (1818-1910) para el Ballet Imperial (hoy el del Mariisnky-Kirov) durante un "revival" de Giselle. En los dos actos del ballet se nos narra la historia de una joven campesina renana, Giselle. Se enamora de un tal Loys; se supone que es un campesino, pero en realidad se trata de un noble, Albretch, que está prometido a la hija del Duque, Bathilde ( vaya; suena a Luisa Miller...). "Loys" tiene un rival en el corazón de Giselle, Hilarion, un guarda de caza que es rechazado por la muchacha. Antes de que comiencen las fiestas de la Vendimia, a las que Giselle (pese a los temores de su madre porque siempre ha sido siempre ha sido una niña enfermiza) quiere unirse, la joven escucha de labios de su madre la historia de las willis, los espíritus de doncellas que mueren durante las fiestas y vagan sin descanso por los bosques. Durante el baile, Bathilde y su padre (que andan de cacería) aparecen y son agasajados por los campesinos; Giselle danza ante la hija del duque, que le regala un collar. Albretch aparece poco después, para ser desenmascarado por el celoso Hilarion; este llama a los cazadores del séquito de Bathilde, quien también aparece y reconoce a Albretch. Giselle enloquece y muere (o bien se suicida lanzándose sobre la espada de Albretch). En el segundo acto Giselle se une a las willis, cuya reina, Myrtha, da la bienvenida a la joven a su séquito. Hilarion es forzado a danzar hasta la muerte por sus compañeras. Entretanto, Albretch, que ha acudido arrepentido ante la tumba de Giselle, es salvado por ella de un destino similar protegiéndolo hasta el alba, cuando, como las demás willis, Giselle se desvanece, cumplido su objetivo: salvar a su amado.
Veamos a Carla Fracci en un par de vídeos de Giselle del Acto I:

(vídeo de Goldenidol)
Aquí, la escena de locura y la muerte de Giselle (cuidado con los movimientos de cámara, que son un poco mareantes):

(vídeo de pacoenfadonha)

Dvorak, Giulini y Rostropovich

Por puro capricho y "sin motivo aparente". Concierto para Cello de Dvorak, con Carlo Maria Giulini y Rostropovich. Hala, a disfrutarlo.






Vídeos de Beedone.

Puccini: Le Villi. Pequeña discografía

En el caso de la primera ópera de Puccini, no tenemos mucho donde elegir. Operaclass (herramienta útil, pero que falla más que una escopeta de feria) menciona las siguientes:

Arturo Basile/ Silvano Verlinghieri, Elisabetta Fusco, Gianni dal Ferro. Coro y Orquesta de la RAI de Turín, CETRA 1954. Completo enigma para una servidora.

Lorin Maazel/Leo Nucci, Renata Scotto, Plácido Domingo, Tito Gobbi (narrador). Ambrosian Opera Chorus. National Philharmonic. Lorin Maazel, Sony 1979. La grabación más recomendable, a mi entender.

Bruno Aprea/Stefano Antonucci, Nanà Gordaze, José Cura, Massimo Foschi. Coro de Cámara de Bratislava. Orquesta Internazionale d'Italia, Nuova Era, 1994. Esta me dá más miedo que un nublao. No digo más.

Giulio Moles/Salvatore Ragonese, Sonia Corsini, Massimo Fichera. Coro Lírico Vincenzo Bellini. Orquesta Filarmónica Margchigiana, 2002. Kicco Classic. Otro enigma...

Marco Guidarini/Ludovic Tezier, Melanie Diener, Aquiles Machado, Sylvie David. Coro y Orquesta de Radio France, en vivo, 2002. Naive.

Mario Majnaric/Alberto Cazes, Adelaida Negri, Gustavo López Manzitti, Sebastiano de Filippi. Coro y Orquesta de la Casa de la Ópera de Buenos Aires, en vivo, 2004.

No mucho donde elegir, ¿verdad? Quitando la única versión que conozco, Maazel 1979 (dejemos aparte los extractos que incluía la grabación de La Rondine de Roberto Alagna y consorte, de la que ya hablé por aquí), ninguna de las demás parece demasiado tentadora.

miércoles, 2 de julio de 2008

El Caballero Gluck

Christoph Willibald Gluck nació un 2 de julio de 1714 en Erasbach. De niño, según escribiría más tarde, "todo mi ser llegó a obsesionarse con la música". Gluck no venía de una familia de músicos, ni mucho menos; su padre era un inspector forestal al servicio del príncipe Von Lobkowitz, y se suponía que el joven debía seguir sus pasos... Se suele asumir que no tuvo una infancia fácil, aunque poco sabemos de ella, aparte de que fue niño cantor y que aprendió a tocar el violonchelo en un convento de Bohemia. También se suele decir que a los quince años se escapó de casa para probar fortuna como músico en Viena, aunque algunas investigaciones recientes ponen en duda que eligiera Viena, y no Praga (en cuya Universidad habría estudiado un tiempo, sin llegar a obtener un título), además de sospechar que Gluck adornó un poco sus aventuras juveniles... El caso es que, aparte de que se estableciera en Viena hacia 1736 (también hay biógrafos que dudan de eso...) lo cierto es que en 1737 estaba en Italia. Concretamente, en Milán, como protegido del príncipe Antonio María Melzi. Gluck completó su formación estudiando composición y contrapunto con Giovanni Battista Sammartini (1700-1775). El estreno de su primera ópera, Artaserse, con libreto de Metastasio, tuvo lugar en el Teatro Ducal en 1741. El éxito de esta obra le permitió hacerse un nombre en la capital lombarda (si bien tenía que hacer algunas concesiones en su estilo para complacer al público), escribiendo cuatro óperas para el mismo Teatro Ducal en los años sucesivos; además también se desplazó a Veneica, Cremona, Turín... En 1745 viajaría a Londres, donde reinaba su admirado Händel (la admiración, como suele suceder, no era recíproca; se atribuye a Händel una frase sobre si su cocinero sabía más de contrapunto que Gluck...). En Londres compuso dos óperas para el King's Theatre, y en 1748 estaba de vuelta en Viena. Allí (precedida por un encargo para Dresde) estrenaría Semiramide riconosciuta, sobre libreto de Metastasio, como celebración por el cumpleaños de María Teresa. Un gran éxito severamente juzgado por el poeta y libretista, que definió la música de Gluck como "vandálica". Tal vez por eso Gluck dejó Viena y estuvo en Copenhague y Nápoles; en el San Carlo estrenó La Clemenza di Tito, de nuevo con libreto de Metastasio, para celebrar el cumpleaños del futuro Carlos III de España, entonces rey de Nápoles.
En 1754 se estableció en Viena como maestro de capilla de la Emperatriz Maria Teresa. Además de eso, era profesor de música de los niños de la familia imperial. Una de sus alumnas y protectoras será María Antonieta, que muchos años más tarde lo llamará a Francia. En 1762, estrenará Orfeo ed Euridice, y cambiará la ópera para siempre. Gluck encontró un colaborador ideal para su tarea en el libretista Ranieri de'Calzabigi. Ambos querían arrancar la ópera del anquilosamiento en el que se había sumido por culpa del género "serio" del que Metastasio era uno de los representantes. Según Gluck, había que "reducir la música a su verdadera función que es la de secundar a la poesía enla expresión de los sentimientos y de las situaciones de la fábula, sin interrumpir la acción ni enfriarla con ornamentos inútiles y superficiales... Por otra parte, creo que mis mayores empeños deberían reducirse a conseguir una bella sencillez y por ello he evitado hacer alarde de dificultades para no perjudicar la claridad". De modo que Gluck se dedicó a limpiar sus partituras de ritornellos, adornos infinitos, números que - respecto a la acción- no venían a cuento... En suma, puso las bases del surgimiento del "drama musical", lo que es una de las causas de la admiración de Wagner hacia él. Orfeo ed Euridice se puede considerar como participante de estos rasgos, aunque se estrenó antes de la reforma, cuyos principios afirmaría el compositor en Alceste y Paride ed Elena, ambas en colaboración con Calzabigi.
En 1774 se estrena la versión francesa de Orfeo (con ballets añadidos, además de importantes cambios como confiar el papel del protagonista a un tenor) en París. Gluck había sido llamado a la capital francesa por deseo de su antigua alumna, Maria Antonieta. Su llegada, y la posterior del italiano Niccolò Piccini (1728-1800) desató una verdadera trifulca entre los partidarios de una nueva ópera francesa representada por Gluck y la ópera a la italiana representada por Piccini. Trifulca de la que ambos trataron de apartarse (de hecho se sabe que su relación fue más o menos cordial), pero no siempre con éxito. Gluck había estrenado en 1774 Ifigenia en Áulide; en 1776 se estrenaría la versión francesa de Alceste y en 1777, Armide. En 1779, estrenaría Ifigenia en Tauride. Su "rival" Piccini también pondría en escena poco más tarde una ópera de idéntico título y temática, pronto olvidada. Durante los ensayos de la que sería su última ópera para la escena francesa (Eco y Narciso) Gluck cayó enfermo. El estreno fue un fiasco y Gluck regresó a Viena; atrás dejó un París que incluso después de su marcha siguió dividido entre piccinistas y gluckistas. En cuanto al libreto de Les Danaïdes, que tendría que haber compuesto para París, fue entregado a Antonio Salieri, que en cierto modo "heredó" el puesto de Gluck en las iras de los piccinistas. Aunque en el estreno de Les Danaïdes la ópera se presentó como una colaboración entre Gluck y Salieri, el primero no tendría inconveniente de confesar (aun después del éxito de la ópera) que la obra era enteramente de Salieri. En Viena, Gluck vivió sus últimos años casi en retiro. Moriría en noviembre de 1787 después de otro ataque como el que le había obligado a dejar París años antes. En un homenaje dado en abril de 1788, su De profundis fue dirigido por Antonio Salieri.

Una Alceste


Cuando me dispuse a escribir la música de Alceste me propuse desnudarla enteramente de todos esos abusos que, introducidos por la vanidad mal entendida de los cantantes, o por una complacencia exagerada de los maestros, desfiguran desde hace tiempo la ópera italiana, y que la convierten, del más pomposo y bello de los espectáculos, en el más ridículo y aburrido.


Esto dijo Gluck sobre la obra que afirmó sus principios de reforma operística. Alceste (tanto en su versión vienesa como en la francesa) no es una ópera demasiado grabada, y hasta la segunda mitad del siglo XX, ni siquiera era representada a menudo. Hay una grabación con Rose Bampton en el Met (1941, con dirección de Ettore Panizza) y otra con Kirsten Flagstadt ya en horas bajas (en 1952, con Alberto Erede). Una vez más debemos recurrir a Maria Callas para iniciar el camino correcto. La Divina había puesto en escena, un año antes, a otra heroína neoclásica largamente olvidada, la Medea de Cherubini. Meses después de esta representación de Alceste, abriría la temporada 1954-1955 del templo lírico milanés con La Vestale de Spontini. Esta grabación pertenece a las reperesentaciones dadas en la Scala en abril de 1954. Naturalmente está sometida a las limitaciones que todos podemos imaginar; el sonido, la tijera inmisericorde que tanto se aplicaba en la época, etc. Aun así fue uno de los primeros pasos (o si no, uno de los más grandes) en la recuperación de esta ópera, y las funciones fuero un éxito. Un crítico escribiría al respecto: "cuando una intérprete (Callas) puede hacer estos milagros, cuando regala la fe a quienes aún no creen, ella ha de ser considerada más que una gran artista: un apostol". Y el Corriere della Sera remacharía: "Cuando la escuchas en un nuevo papel, te quedas anonadado, sobrecogido de admiración... El rigor estilístico en el que delinea su personaje, tanto el canto como la actuación, es realmente sorprendente".


Gluck

ALCESTE

Maria Callas (Alceste)
Renato Gavarini (Admeto)
Paolo Silveri (Gran Sacerdote)
Rolando Panerai (Apolo)
Silvio Maionica (Tánatos)
Giuseppe Zampieri (Evandro)
Enrico Campi (Heraldo)


Coro y Orquesta del Teatro de la Scala de Milán, 1954
Carlo Maria Giulini

Parte 1
Parte 2

Le Villi: las fuentes.

Normalmente se cita a Heinrich Heine (1797-1856) como el que fijó la leyenda germana de las willis, las jóvenes que son abandonadas o mueren la víspera de su boda (o ambas cosas, lo que es rizar el rizo...) y que no descansan en paz. Según Heine, las "pobres criaturas" no pueden reposar en sus tumbas al no haber satisfecho su pasión por el baile. Por las noches se presentan en los caminos y atraen a los jóvenes, a los que hacen danzar hasta caer muertos. Un tema que, aparte de Le Villi, inspirará una de las cumbres del ballet romántico, Giselle. El folklore de toda Europa central está lleno de variantes de esta criatura, a la que se atribuyen diversos nombres y orígenes. Se les puede llamar Willi, o Vili, o Veela (no, no las inventó J.K. Rowling), o Vila. En origen se trataba de una especie de ninfa de los bosques, pero con poder sobre los fenómenos atmosféricos, que podían presentarse como hermosas mujeres, pero también como cisnes, caballos o incluso lobos. Podían habitar en los árboles, en las nubes o en el océano. Su pasatiempo favorito, hacer que los viajeros se perdieran en las tormentas. Esta leyenda tiene ligeras variantes en la "wila" polaca y la "vila" serbia, muy similares. También estas dos variedades pueden presentarse como cisne, serpiente, halcón, caballo o lobo, o bien como una hermosa doncella de larga cabellera, a menudo sin más vestido que ésta... Estas "vilas" son espíritus de mujeres frívolas o infieles que vagan entre los vivos y los muertos, sin ser ni una cosa ni la otra (algo que las conecta con los vampiros). Si bajo su forma humana se les arranca uno solo de sus largos cabellos, mueren. Si bajo su forma animal se les arranca una pluma de sus alas, las vilas caen bajo control de quien las conserva, pero si éste comete el error de devolvérselas, la vila desaparece. Tienen una voz tan hermosa que aquel que la escucha se olvida de comer y puede llegar a morir. Aparte de todo esto, cuando combaten entre sí, la tierra tiembla. Las vilas tienen poderes proféticos, además de la costumbre de invitar a bailar a los jóvenes hasta matarlos de agotamiento y de cabalgar en ciervos o caballos espectrales, atravesando de un flechazo el corazón de los hombres que han roto una promesa. Otra alusión musical a estas criaturas la encontramos en la conocida Vilja, de La Viuda alegre, de Franz Léhar, aquí en versión de Joan Sutherland (vídeo de midas45):

La versión céltica de esta criatura sería la "vilia" o "vilya", que seduce a los hombres con su belleza y luego los abandona, a menudo porque está condenada por toda la eternidad a ser infeliz y a no encontrar el amor jamás. Si lo hacen, el amado morirá de la manera más terrible. Por último tenemos a la samovily búlgara, cuya condena viene por no haber sido bautizada.

martes, 1 de julio de 2008

Janowitz canta Strauss... Arabella

Qué belleza para terminar el día. Por cierto, que tampoco esto es casual. Arabella se estrenó un día como hoy... así que allá va mi adorada Gundula.

Vídeo de lucpebo

Julio, el mes de Le Villi y Edgar

El mes de julio va a estar dedicado a las dos primeras óperas de Puccini, Le Villi y Edgar. La primera, basada en Les Willis, de Alphonse Karr, fue estrenada en el Teatro dal Verme de Milán el 31 de mayo de 1884. Una posterior versión de Le Villi vería la luz en el Regio de Turín en diciembre de aquel año. Escrita para un concurso de Sonzogno, la editorial rival de Ricordi, ni siquiera consiguió una mención. Lo que sí consiguió fue la atención de la casa Ricordi, que vio el potencial y se hizo con Puccini... Fruto del contrato con Ricordi fue la versión estrenada en Turín en diciembre de 1884, así como otras dos sucesivas, en 1888 y 1892.
Edgar fue estrenada en la Scala de Milán el 21 de abril de 1889. El libreto era de Ferdinando Fontana, con quien Puccini había colaborado en Le Villi. Estaba basado en una obra de Alfred de Musset, La cope et les lèvres. En el estreno Puccini presentó una versión en cuatro actos acogida con cierta tibieza cortés por el público asistente. Dos revisiones no mejoraron la indiferencia ante Edgar. Más tarde, Puccini reutilizaría para Tosca algo de la música de Edgar, que es (discográficamente y en cuanto a representaciones) junto con Le Villi una de las obras más olvidadas de Puccini.

Con mucha Forza.

Hombre, mira por dónde, vamos a comenzar el mes con mi obertura favorita. De mi ópera verdiana favorita (podríamos dejarlo en favorita a secas), o más bien, fetiche. Pertenece a un usuario de Youtube, Rossinicrescendo, que me trae loca (de alegría, se entiende) con sus vídeos de los años 80, con Karajan, Maazel y Muti. Como es el caso. Riccardo Muti en el 81, con la Orquesta de Philadelphia. Qué bien parecen estar pasándolo tocando la obertura de marras, y qué ganas tengo de matar a un miembro del público por aplaudir en medio de la faena...


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