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sábado, 1 de enero de 2011

Comparaciones: Una voce poco fa. La solución

Como cada mes - más o menos - toca revelar los nombres de las cantantes que se enfrentaban en la comparativa, en esta ocasión dedicada a Una voce poco fa, el aria de entrada de Rosina en Il Barbiere di Siviglia. Se han recibido treinta votos, así que lo primero es dar las gracias a los que han querido participar. Dicho todo esto... el resultado es aplastante a favor de la número 2, que se ha llevado 20... dejando muy poquito para las demás. Veamos quiénes eran nuestras protagonistas.
La Rosina número 1, que se ha llevado dos votos, era la gran Oralia Domínguez, y la grabación pertenecía a este  magnífico recital publicado por DG que además puede escucharse íntegramente en Spotify. Nacida en 1925 en San Luis de Potosí (México), estudió en el Conservatorio Nacional de Música, debutando profesionalmente en 1950. Un año después cantaba por vez primera Amneris en una mítica edición de Aida, la dirigida por Oliviero de Fabritiis y que contaba con Maria Callas, Mario del Monaco y Giuseppe Taddei. 
vídeo de ManricoV
En la Scala de Milán debutó el  7 de mayo de 1953, cantando la Principessa di Bouillon y compartiendo cartel con Renata Tebaldi y Giuseppe Campora, bajo la batuta de Carlo Maria Giulini. En esa misma temporada cantaría el Requiem de Verdi con Votto - los otros solistas, siempre según el archivo del teatro milanés, eran Elisabeth Schwarzkopf, Giuseppe di Stefano y Cesare Siepi - y, en años posteriores,  intervendrá también en Boris Godunov y Don Carlo. La carrera europea de Domínguez la llevó también a Londres, o a Salzburgo, para cantar bajo la batuta de Karajan.
La Rosina número 3 también se llevó dos votos. Era nada menos que Marylin Horne, acompañada - al menos esos son los datos que tengo - por la Orquesta del Teatro alla Scala, dirigida por Riccardo Chailly. Se trata de la grabación de estudio en la que la mítica cantante estadounidense estaba acompañada por Leo Nucci, Enzo Dara, Samuel Ramey y el mucho más desconocido Paolo Barbacini. Es el único testimonio comercial de su Rosina, aunque algún otro ronda por ahí:
vídeo de Oneguin65
Marylin Horne nació en Bradfor, Pensilvania en 1934, aunque su familia se instaló pocos años después en Calfornia. Estudió con William Vennard y Lotte Lehmann y curiosamente sus primeros pasos como cantante estuvieron más relacionados con la televisión y el cine que con la ópera propiamente dicha. Por ejemplo, en 1954 prestaría su voz a Dorothy Dandridge en Carmen Jones. Se estableció en Europa, concretamente en Gelsenkirchen, Alemania. Allí cantó primero papeles de soprano, como Amelia Grimaldi en Simon Boccanegra o Mimì en La Bohème. También cantó Marie en Wozzeck, papel con el que volvería a Estados Unidos, concretamente a San Francisco. En 1961 comenzó su asociación con otra grande del siglo XX, Joan Sutherland, con la que cantó Beatrice di Tenda. El debut en la Scala le llegaría con Œdipus rex de Stravinsky, en el que cantaría el papel de Jocasta, y ese mismo año cantará en Milán L'assedio di Corinto de Rossini. Debutó en el Met como Adalgisa; su Norma era una vez más Joan Sutherland. 
La Rosina número 4, que ha obtenido 6 votos, era Lucia Valentini-Terrani (1946-1998), una  mezzosoprano nacida en Padua, cantante que nos arrebataron demasiado pronto. Estudió en el conservatorio de su ciudad natal, y luego siguió su formación en Venecia. Su debut lo hizo como Angelina en La Cenerentola, papel que pronto la llevaría a la Scala de Milán. Rossini se convirtió en su hábitat natural, por así decirlo, cantando Isabella en L'Italiana in Algeri, Rosina en  Il Barbiere di Siviglia o Malcolm en La Donna del Lago. También afrontó papeles barrocos, amén de otros pertenecientes al repertorio romántico. Como por ejemplo, Charlotte en Werther, que cantó en París y en Florencia. De la maravillosa velada florentina nos queda una grabación en la que la mezzo paduana comparte cartel con Alfredo Kraus, bajo la batuta de Georges Prêtre. Como testimonio alternativo de su Rosina, he aquí un vídeo que no tiene demasiada calidad:
del canal de hotazzoperastud
Y arrasando con la mayoría de los votos, Teresa Berganza,  en nuestra comparativa la Rosina número 2. Nacida en Madrid en 1935, Berganza ha sido una de las grandes Rosinas del pasado siglo, y la ha grabado en estudio en dos ocasiones. La grabación que tiene con Claudio Abbado es casualmente mi favorita del Barbiere -a pesar de llevar incluido a Luigi Alva, pero la protagonista y la batuta pesan mucho en mi preferencia. Y, también casualmente, la grabación con Varviso fue mi primer acercamiento a la obra rossiniana. Aquí está, nuevamente con dirección musical de Claudio Abbado, en la versión filmada de Ponnelle.
vídeo de BravaBerganza01




lunes, 12 de abril de 2010

Comparaciones: Che farò senza Euridice? La solución

Durante algo más de un mes han podido compararse en el blog cuatro versiones del aria Che farò senza Euridice? de Orfeo ed Euridice, de Gluck. Las cuatro grabaciones tenían en común que procedían de una época en la que la interpretación de ese repertorio no era precisamente filológica. No por ello dejan de ser espléndidas cantantes -y como ya dije en su momento, mi afición por el Gluck prehistoricista es casi perversión -. En total, se han recogido veintinueve votos. Primero, gracias a todos los participantes, como siempre. Segundo... vamos a desverlar los nombres de nuestros Orfeos.
La grabación de Orfeo 3 ha sido la menos votada. Se trataba de Fedora Barbieri,  en una grabación en directo. La fecha, 1951, y su director, el mítico Wilhelm Furtwängler, con la orquesta de la Scala de Milán. Es la una rarísima incursión de Barbieri en el repertorio gluckiano, si juzgamos por la discografía facilitada por Operaclass, que no refleja otra -aunque la información de la página hay que tomarla con cautela, no son pocos los errores. Nacida en 1920, había debutado veinte años más tarde en Florencia, con Il matrimonio segreto de Cimarosa. Como Fidalma, para precisar más. Se llevó tres votos.

Bajo la identidad de Orfeo 2 se escondían la voz y el rostro de la casi centenaria Giulietta Simionato. La grabación, también en directo, es de 1959, con Herbert von Karajan dirigiendo a la Filarmónica de Viena. Un registro que ha sido publicado por varias casas como Opera d'Oro, aparte de la "oficial"  Deutsche Grammophon y al que extrañamente -al menos en la copia que poseo- le falta la obertura. Simionato, con sus seis votos, quedó en tercer lugar.

Janet Baker era Orfeo 4, que ha quedado en segundo lugar, con ocho votos. Se trata de una grabación en estudio, perteneciente al disco Gluck Opera Arias (1975). La acompañaba la English Chamber Orchestra dirigida por Raymond Leppard, que adoptaba un tempo algo más animado que el de los otros tres directores que participaban en la cata indirectamente. De Janet Baker tenemos el Orfeo completo, tanto en audio (publicado por la extinta casa Erato) como en DVD, este último editado comercialmente por Kultur.
Ganadora de la comparativa, con doce votos, ha sido Orfeo 2, es decir, Marylin Horne, en la célebre grabación en estudio con  Solti a la batuta y Pilar Lorengar como Euridice (completaba el terceto protagonista Helen Donath). La orquesta era la del Covent Garden; un registro editado por Decca en 1969. Horne tenía la opinión de que, puesto que Orfeo está agitado en ese momento, el aria debía ser cantada con rapidez; por lo visto su manera de interpretarlo le causó ciertas fricciones con la crítica y con los directores.
Escuchemos ahora todas las grabaciones, de la menos a la más votada, como de costumbre. 

martes, 13 de noviembre de 2007

Rossini


El 13 de noviembre de 1868 moría en París Gioachino Rossini. Y digo Gioachino porque ese, como se esforzaba en puntualizar inútilmente, era su nombre. Luego la posteridad le añadió una c que en principio no tenía por qué estar ahí. Ni que decir tiene que, dado el carácter de nuestro personaje, se habría tomado las cosas con bastante humor. Rossini había nacido en Pesaro en febrero de 1792, apenas unos meses después de la muerte de Mozart. Su padre era músico, amén de ferviente partidario de la Revolución Francesa. Su madre, una cantante de discreta carrera. Los años de infancia y de la primera juventud de Gioachino transcurrieron entre diversas ciudades como Rávena, Ferrara o Bolonia, en fin, a donde el trabajo (y las incómodas ideas políticas del padre) llevaran a la familia. En Bolonia precisamente comenzó su formación musical; cantó en la Accademia filarmónica de la ciudad y en 1806, a los 14 años, entra en el Liceo musical. Allí se enamoraría de Haydn y de Mozart, hasta tal punto que lo apodaron il tedeschino (el alemancito), pero también de la obra de Cimarosa. Y también compone su primera ópera, Demetrio e Polibio, que será representada en 1812. Desde entonces no paró. Literalmente, no paró. Y si no, a echarle un vistazo al (inmenso) listado de sus obras. Hasta que llegó el estreno de Guillermo Tell en París en 1829. No compuso más óperas y se retiró a la vida privada. Los historiadores han especulado sobre las razones de esa retirada, y por qué Rossini no quiso continuar la senda (la de la ópera puramente romántica) que había iniciado con Guillermo Tell. Y ahora, algo de Rossini...

Horne y Caballé en Tancredi. Supongo que el vídeo es de aquella gala rossiniana con, creo, Abbado, que se realizó con motivo del bicentenario de su renacimiento allá por 1992 (pero vaya usté a saber...). De la misma gala, Doña Montse cantando Sômbre foret.


Y volvemos a Horne con un fragmento de Semiramide...

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