jueves, 3 de julio de 2008

Willis por doquier (pero sin Puccini): Giselle, de Adam

Ya se dijo que la legendaria figura de la willi (la joven engañada y muerta antes de su boda, o engañada y punto, que danza en las noches haciendo morir a los jóvenes viajeros) había inspirado una de las cumbres del ballet romántico: Giselle, de Adolphe Adam (1803-1856). Amigo de Berlioz, alumno de Boieldieu (al que habría ayudado en la composición de La dame blanche), Giselle es hoy en día su obra más conocida. Tampoco parece haber tenido demasiadas ambiciones en vida, si hacemos caso de sus palabras: No puedo hacer otra cosa que pequeña música, es un hecho. Me contento entonces con hacer lo que puedo, lo que sé, y espero que el público se canse de mí para dejar de escribir. Giselle aparte, se recuerda también a Adam por la opéra-comique Le postillon de Longjumeau. El estreno de Giselle tuvo lugar el 28 de junio de 1841 en la ópera de París. El papel de protagonista lo interpretó Carlotta Grisi. El libreto era de Jules-Henri Vernoy de Saint-Georges y Théophile Gautier. La coreografía inicial, obra de Jean Coralli (1779-1854) y Jules Perrot (1810-1892) fue abandonada a finales del siglo XIX por la de Marius Petipa (1818-1910) para el Ballet Imperial (hoy el del Mariisnky-Kirov) durante un "revival" de Giselle. En los dos actos del ballet se nos narra la historia de una joven campesina renana, Giselle. Se enamora de un tal Loys; se supone que es un campesino, pero en realidad se trata de un noble, Albretch, que está prometido a la hija del Duque, Bathilde ( vaya; suena a Luisa Miller...). "Loys" tiene un rival en el corazón de Giselle, Hilarion, un guarda de caza que es rechazado por la muchacha. Antes de que comiencen las fiestas de la Vendimia, a las que Giselle (pese a los temores de su madre porque siempre ha sido siempre ha sido una niña enfermiza) quiere unirse, la joven escucha de labios de su madre la historia de las willis, los espíritus de doncellas que mueren durante las fiestas y vagan sin descanso por los bosques. Durante el baile, Bathilde y su padre (que andan de cacería) aparecen y son agasajados por los campesinos; Giselle danza ante la hija del duque, que le regala un collar. Albretch aparece poco después, para ser desenmascarado por el celoso Hilarion; este llama a los cazadores del séquito de Bathilde, quien también aparece y reconoce a Albretch. Giselle enloquece y muere (o bien se suicida lanzándose sobre la espada de Albretch). En el segundo acto Giselle se une a las willis, cuya reina, Myrtha, da la bienvenida a la joven a su séquito. Hilarion es forzado a danzar hasta la muerte por sus compañeras. Entretanto, Albretch, que ha acudido arrepentido ante la tumba de Giselle, es salvado por ella de un destino similar protegiéndolo hasta el alba, cuando, como las demás willis, Giselle se desvanece, cumplido su objetivo: salvar a su amado.
Veamos a Carla Fracci en un par de vídeos de Giselle del Acto I:

(vídeo de Goldenidol)
Aquí, la escena de locura y la muerte de Giselle (cuidado con los movimientos de cámara, que son un poco mareantes):

(vídeo de pacoenfadonha)

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