sábado 21 de noviembre de 2009

Ópera en la radio

Hoy a las 18:00, por SVERIGES RADIO P2, podremos escuchar The Rake's progress, de Stravinsky, con Nikola Matisic como Tom Rakewell, Hulda Björk Gardarsdóttir como Ann Trulove y Bengt Krantz como Nick Shadow. La retransmisión procede de la ópera de Malmö, y estará dirigida por Staffan Larsson. En cuanto a WUFT-FM HD2, hoy nos ofrecerá una especie de "antología" de coros de ópera y opereta, que también puede escucharse por otras emisoras a las 19:00.
A las 18:30, BARTOK RADIO  termina el ciclo del Anillo wagneriano que venía ocupando sus tardes desde hace unas semanas (con descanso el pasado sábado) y nos ofrece El Ocaso de los Dioses. Adam Fischer dirigirá a, entre otros, Christian Franz, Oskar Hildebrandt o Linda Watson.
Dentro de la franja de las 19:00, BBC RADIO 3  opta por un Werther de Massenet, con Paul Nilon y Alice Coote como protagonistas principales. Dirigirá Richard Farnes. Una de las grabaciones que más pululan por las radios los fines de semana, es decir, El Sueño de una Noche de Verano de Britten en su última encarnación escalígera, será lo que podremos escuchar por CBC TWO. Repeticiones son, también, Das Rheingold desde Hannover, por DEUTSCHLANDRADIO KULTUR, y Lohengrin, desde la ópera de Viena, por ESPACE MUSIQUE. El Orlando Paladino de Haydn que dirigió René Jacobs el pasado agosto en Innsbruck también es recurrente entre los reciclajes de los sábados, y hoy lo ofrecerá DR P2. Las representaciones liceístas de Krol Roger, de Szymanovski, serán ofrecidas por RADIO 4 NETHERLANDS a las 19:00 y por DWOJKE POLSKIE RADIO a las 19:20. Según se nos indica en esta última emisora, la función que ofrecen es la del día 10 de noviembre. A su protagonista, Scott Hendricks, lo podemos volver a encontrar (igualmente a las 19:00) en el Rigoletto de Houston que toda una serie de emisoras ofrecieron la semana pasada y que hoy recupera XLNC1. Aunque resulta mejor como protagonista de la primera que en la segunda de las óperas mencionadas (al menos la retransmisión de Rigoletto fue rica en carcajadas, grititos de Gilda y demás onomatopeyas). Igualmente es un "reciclaje" el Don Giovanni que ofrecen a las 19:00 WUOT y, a las 19:30, WABE CLASSICAL  y WUGA (entre otras emisoras). Protagonizado por Ildebrando d'Arcangelo como el Burlador y René Pape como su sufrido criado-para-todo Leporello, ya se habló de él en el blog.
A las 19:30, FRANCE MUSIQUE emitirá una grabación realizada en el Théâtre des Champs-Elysées el pasado 9 de noviembre: Don Pasquale, de Donizetti, en versión concierto protagonizada por Nicola Alaimo, Laura Giordano, Mario Cassi y Juan Francisco Gatell, todos ellos bajo la batuta de Riccardo Muti (versión en concierto). Aquí y aquí podéis leer críticas sobre este Don Pasquale que parece haber gustado mucho en la capital francesa. Tirando también de archivo de la radio gala, NRK KLASSISK y NRK P2 nos proponen otro clásico de los últimos sábados, Mireille de Gounod con Inva Mula y Charles Castronovo, dirigidos por Minkowski. 
A partir de las 20:00, la emisora belga KLARA  opta por dedicarle la tarde entera a Purcell, incluyendo la emisión de The Fairy Queen, con la dirección de William Christie. A la misma hora, LATVIA RADIO KLASIKA nos propone una Salomé de principios de este año (de febrero), grabada en Ginebra, con dirección de Gabriele Ferro. El reciente Don Carlo de Londres, con Jonas Kaufmann y Marina Poplavskaya, puede escucharse nuevamente por la emisora alemana NDR KULTUR. También es vieja conocida la Zaira de Bellini protagonizada por Ermonela Jaho que ofrece RADIO TRE (RAI) y que hemos podido escuchar en pasados fines de semana y con mayor calidad de sonido en otras emisoras. Edita Gruberova es la protagonista de un recital que ofrecerá a las 20:00 CATALUNYA MÚSICA y que constará de obras de Dvorak, Mozart, Schubert y Strauss, en las que la diva eslovaca estará acompañada al piano por Friedrich Haider. La grabación es del pasado 21 de junio.
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Nota: parece que a pesar de lo que su propia página web indica, France Musique ha decidido (no he escuchado aviso alguno al respecto antes de la retransmisión) cambiar a Don Pasquale por Beckmesser, optando por reciclar los Maestros Cantores de Nüremberg que pudieron escucharse el pasado verano en Bayreuth.

martes 17 de noviembre de 2009

La Vestale: el argumento (y V)



Y llegamos al desenlace. En el ACTO III, el telón se alza sobre el Campus Sceleratus,cerca de la Porta Collina, el lugar donde se entierra vivas a las vestales que han traicionado sus votos.  La sepultura ya ha sido preparada para Julia. Entra Licinius, que se debate entre la angustia y el furor, ante la posibilidad de que su amada acabe sus días de tan terrible manera. Pero está dispuesto a luchar contra todos para salvarla. Escuchemos a Franco Corelli en la grabación de 1954 (por si no lo he dicho bastantes veces: las traduciones son caseras, de modo que seguramente habrá alguna metedura de pata):
LICINIO
Ohimè! Quale apparato!...
Spettacolo d’orrore!
L’alma mia s’abbandona al suo furore…
Cieco sdegno mi guida… freme il suolo
Sotto i mei passi, è pronto e già l’avello
A ingoiar quanto il mondo ha di più bello.
Giulia fia ver che mora!...
Ah! No, s’io vivo ancora;
Di così bella vita
Vo’farmi difensor.
Contro il destin severo
Che invan placare io spero,
Dovrà prestarmi aita
Un disperato amor.
LICINIO
¡Ay de mí, qué preparativos!
¡Qué horrible espectáculo!
Mi alma se abandona a su furor…
El ciego ímpetu me guía… tiembla el
suelo bajo mis pasos, y dispuesta está ya
la tumba a engullir cuanto hay de bello en el mundo… ¡Julia va a morir!
¡Ah, no, mientras yo viva!
De una vida tan preciada,
quiero ser el defensor.
Contra el severo destino,
que en vano espero aplacar,
deberá prestarme ayuda
un desesperado amor.


vídeo de TenoreCorelli

Pero ese severo destino al que alude Licinius parece empeñado en acabar con Julia. Cinna se presenta y le revela que pocos de sus soldados han querido participar en el secuestro de una vestal condenada a muerte. Todos le compadecen, pero pocos son tan osados como para incurrir en un sacrilegio por su causa. Licinius maldice la cobardía de sus hombres. Cinna le consuela: los pocos que han decidido seguirle serán suficientes, y en cuanto a él, está dispuesto a dar su vida. Pero antes de atacar a la comitiva que conduce a Giulia hacia allí, Cinna le sugiere que implore la piedad del Pontífice Máximo. Tal vez pueda evitarse la lucha. No obstante, como era de esperar, el Sacerdote se niega a conceder a Julia el indulto. La diosa no tolera que sus sacerdotisas rompan su voto de castidad. Licinius le contesta que la propia Roma debe su existencia a una vestal que quebrantó esa ley (Licinius se refiere a Rea Silvia, la madre de Rómulo y Remo). El Pontífice Máximo se cierra en banda: Julia debe morir. Nuestro enamorado general revela su culpabilidad en la extinción de la llama sagrada, afirmando que desea morir con la vestal, o salvarla. Morirás sin salvarla, es la respuesta. Licinius le amenaza con sus tropas: si se le ocurre seguir adelante y Julia muere,  atacará con sus tropas, e inmolará ante su tumba al Pontífice y a todo sacerdote de las cercanías. Su interlocutor no se deja amilanar: ni su valor, ni sus tropas, ni nada podrán impedir que se acate la voluntad de los dioses. Licinius y sus amigos morirán sobre la tumba de Julia. Desesperado, el general parte para reunirse con Cinna y los soldados. Escuchamos el dúo en la versión de la RAI de 1974.


LICINIUS.
Pontife de nos dieux!
D’un sacrifide affreux
L’appareil se prepare:
Victime d’une loi barbare,
La beauté, la jeunesse est livrée aux borreaux,
Et vivante descend dans la Nuit des tombeaux.

LE PONTIFE
Telle est la volonté des dieux.

LICINIUS
Mais leur clémence peut laisser
À ta voix désarmer leur vengeance.
Je viens pour Julia réclamer ton appui.

LE PONTIFE
Qu’oses-tu demander, quand l’etat aujourd’hui, quand le salut de Rome exige une victime?

LICINIUS
Le salut des états ne dépend pas d’un crime.

LE PONTIFE
Ces tristes monuments te disent que jamais Vesta n’a perdoné de semblables forfaits.

LICINIUS
Romulus en naissant bravait ta loi fatale;
Mars lui donna le jour au sein d’une vestale.

LE PONTIFE
Julia doit mourir.

LICINIUS
Elle ne mourra pas.

LE PONTIFE
Les dieux demandent son trépas

LICINIUS
Connais tous mes forfaits, connais mon seul espoir. Je suis son amant, son complice; et je dois l’arracher ou la suivre au supplice.

LE PONTIFE
Tu périras sans la sauver:
Contre un pouvoir divin, que tu prétends braver,
Ta gloire est un arme frivole.
La roche Tarpéienne est près du Capitole.

Duo
LICINIUS
C’est à toi de tembler:
Dans ma juste colère,
Mon bras peut ébranler
Ton autel sanguinaire.

LE PONTIFE
C’est à toi de tembler;
Le ciel a son tonnerre,

LICINIUS
Si Julia périt, redoute mes transports.
J’ai des amis que ma fureur anime,
Nous couvrirons ces champs de morts,
Et nous sauverons la victime.
Et j’immolerai sur sa tombe
Toi, tes prêtres cruels, et moi-même apres eux.

LE PONTIFE
Les cieux arrêterons tes criminels efforts.
Toi, tes amis, que ta fureur anime,
Tremblez, tremblez, vos vains efforts
Ne sauveront pas la victime,
Bientôt ici sur cette tombe,
Tes amis périront, et toi-même avec eux.



LICINIUS
¡Pontífice de nuestros dioses!
Para un sacrificio atroz
todo se ha preparado.
Víctimas de una ley bárbara,
la juventud, la belleza, son libradas al verdugo,
y en vida descienden a la noche de las tumbas.

EL PONTÍFICE
Tal es la voluntad de los dioses.

LICINIUS
Pero su clemencia puede dejar
a tu voz desarmar la venganza.
Vengo a implorar clemencia para Julia.

EL PONTÍFICE
¿Cómo osas demandarla, cuando hoy, el Estado, la salvación de Roma, exigen una víctima?

LICINIUS
La salvación de los estados no depende de un crimen.

EL PONTÍFICE
Estos tristes monumentos te dicen que Vesta jamás ha perdonado un crimen de esta clase.

LICINIUS
Rómulo, al nacer, desafió tu ley fatal;
Marte lo engendró en el vientre de una vestal.

EL PONTÍFICE
Julia debe morir.

LICINIUS
No morirá.

EL PONTÍFICE
Los dioses exigen su muerte.

LICINIUS
Conoce entonces mis crímenes y mi única esperanza.
Soy su amante y su cómplice: debo salvarla del suplico, o seguirla a él.


EL PONTÍFICE
Morirás sin salvarla:
contra el poder divino, que pretendes desafiar,
tu gloria es un arma vana.
La roca Tarpeya está muy cerca del Capitolio.

Duo
LICINIUS
Eres tú quien debe temblar:
en mi justa cólera,
mi brazo puede quebrantar
tu altar sanguinario.

EL PONTÍFICE
Eres tú quien debe temblar:
el cielo tiene sus rayos.

LICINIUS
Si Julia muere, teme mi cólera.
Tengo amigos, a quienes mi furor anima,
cubriremos estos campos de muertos,
y salvaremos a la víctima.
Tú y tus crueles sacerdotes seréis inmolados sobre su tumba, y después os seguiré.

EL PONTÍFICE
Los cielos detendrán tus criminales planes.
Tú, tus amigos, a los que tu furor anima,
temblad, temblad, vuestros esfuerzos son vanos.
No salvaréis a la víctima.
Pronto sobre esta tumba,
tú y tus amigos encontraréis la muerte.



Algo amedrentado por el anuncio de Licinius (se comprende, ante tantas ansias sanguinarias), el Arúspice sugiere suspender el sacrificio. Una vez más, el Pontífice Máximo se niega. En la lejanía, se escucha la marcha fúnebre que acompaña a Julia al suplicio. Mientras el pueblo demanda con feroz insistencia la muerte de la vestal, las muchachas y sus compañeras la compadecen. Las voces que piden su muerte acaban por imponerse mientras el cortejo desemboca en el  Campus Sceleratus. Una vez más, De Jouy y Spontini disponen una verdadera multitud para esta escena., entre el pueblo romano, los sacerdotes y las vestales. Escuchamos al coro y la orquesta de la Scala, en la grabación del 93 dirigida por Muti :


LE PEUPLE
(en dehors)
Périsse la vestale impie,
Objet de la haine des dieux;
Que son trépas expie
Son forfait odieux!

LA GRANDE VESTALE, JEUNES FILLES, et VESTALES
Tant de jeunesse, tant de charmes
Vont périr au sein des douleurs.
Dieux cléments! Pardonnez les larmes
Que nous arrachent ses malheurs.


EL PUEBLO
(desde fuera)
Que perezca la vestal impía,
objeto de la ira de los dioses;
¡Que su muerte expíe
su odioso crimen!

LA GRAN VESTAL, MUCHACHAS y VESTALES:
Tanta juventud, tanta belleza,
van a desaparecer en medio del dolor.
¡Dioses misericordiosos! Perdonad las lágrimas que nos arranca su desdicha.


Julia dice adiós a sus compañeras de orden, y luego se arrodilla ante la Gran Vestal, implorándole que en sus últimos momentos le sirva de madre y la bendiga. La sacerdotisa accede, entre lágrimas. Sí, tengo para tí el corazón de una madre, y bendigo a mi hija, que abraza mis rodillas. Después vuelve sus pensamientos hacia Licinius, en el aira Toi, que je laisse sur la terre, Caro oggetto en la versión italiana. Una vez más la escuchamos en la voz de Maria Callas, y una vez más en la grabación de estudio. En la representación de la Scala se tomó la inexplicable decisión de cortar parte del aria, que para más señas es bastante breve.

vídeo de 242463

GIULIA
Caro oggetto, il di cui nome
Proferir non m’è concesso;
Mio delitto è sol d’amarti;
In lasciarti io t’amo ancora
Ed a quella tomba appresso,
Mentre errante è l’alma amante,
D’un fatale amor la face
Più verace io sento al core.
Ah, l’ultimo pensier mio
Morendo ancor t’invio,
L’estremo mio suspiro
Esalerò per te.


GIULIA
¡Querido mío, cuyo nombre
no puedo pronunciar!
Mi único delito ha sido amarte;
y al dejarte aún te amo más.
Y, al lado de esta tumba,
mientras mi alma enamorada vaga,
la llama de un amor fatal,
más viva siento en mi corazón.
Ah, aun muriendo te envío
mi último pensamiento,
mi último suspiro
lo exhalaré por ti.


Julia es conducida hasta el borde de la tumba y su velo es dispuesto sobre el altar apagado. Si los dioses consideran que deben perdonarla, la llama sagrada brotará al instante. Las muchachas y las vestales ruegan a la diosa que sea clemente. Pero nada sucede. El Pontífice entrega a Julia una lámpara para que descienda al sepulcro. Se oye el fragor de las armas: es Licinius, que viene a rescatar a la vestal. Ante el estupor de todos los presentes, el general se abre paso y apoya un puñal contra su pecho: es él quien debe morir, Julia es inocente. La vestal niega conocer a Licinius: reclama para sí toda la culpa. El pueblo toma el partido de matarlos a los dos. Para evitar un baño de sangre, Julia desciende al sepulcro. Justo cuando las armas están a punto de chocar, estalla una tormenta y un relámpago impacta sobre el altar, encendiendo el velo de la sacerdotisa (nuestros amigos Spontini y De Jouy añaden a la impactante escena, además, un volcán en plena erupción). Los soldados y los civiles huyen despavoridos, sin llegar a luchar. Cinna y Licinius aprovechan la confusión para bajar a la tumba y sacar a la desvanecida Julia de allí. El Pontífice Máximo lo toma como una señal de que Vesta ha perdonado a su sacerdotisa y que la ha liberado de sus votos. Julia y Licinius pueden, en fin, trasladarse al templo de Venus. Un final feliz, como aún exigía el gusto de la época (aunque  el contemporáneo Cherubini había ignorado abiertamente esta preferencia en Medea, el primer ejemplo que se me ocurre). Por otra parte, también correspondía al del libretista.

El pueblo, las vestales y los sacerdotes abandonan la escena. Comienzan las danzas y las celebraciones en honor a Venus, y nuestros héroes pueden contraer matrimonio. Aquí encajamos el ballet final de la ópera.

Una obertura del primer Verdi

Empezamos el día con Oberto, conte di San Bonifacio, de Verdi. Así comenzó su carrera, un 17 de noviembre de 1839, en el Teatro de la Scala de Milán.

vídeo de Meyerbeer1

lunes 16 de noviembre de 2009

Lucia, la Reina


Un día como hoy de 1993 nos dejaba una de las mayores intérpretes de ese endiablado personaje que es la Reina de la Noche mozartiana: Lucia Popp. Curioso que a esa malvada de libro la interpretara con tanta convicción una mujer que tenía la voz y el aspecto angelical de la Popp. Tenía 54 años. Y sin embargo fue el papel de su debut, a los 23 años, en la Ópera de Bratislava. Antes, había comenzado a estudiar medicina, e incluso recibido formación como actriz. Porque la oyó cantar en una obra de teatro, una profesora de la Academia de Música de Bratislava se ofreció a darle lecciones de canto. Al comienzo la clasificaron como mezzosoprano. Después vino el debut, la atención de directores como Karajan o Klemperer, Solti o Bernstein.
Os dejo con unos cuantos vídeos, en recuerdo de esta cantante deliciosa. Sí, lo sé. Calificativo poco original, tratándose de Popp.


vídeo de Glenmed


vídeo de Glenmed

vídeo de LaViolettaValery

vídeo de Gabba02

vídeo de felipecunha

vídeo de coloraturafan

vídeo de Klassizismus

vídeo de MUEZZAB

domingo 15 de noviembre de 2009

La Vestale: el argumento (IV)




El ACTO II  (un "incesante crescendo", diría Berlioz, que adoraba esta ópera) comienza con una nueva plegaria de las Vestales, la de la tarde. La Vestal Máxima encomienda a Julia la tarea de vigilar el fuego sagrado esa noche, dejándola sola. Sigue el número más famoso de toda la ópera, Toi que j'implore avec effroi, más conocida como Tu che invoco con orrore, una larga escena para la soprano, en la que la protagonista se debate nuevamente entre su amor por Licinius y el terror que le inspira la divinidad a la que sirve. En realidad la escena de Julia está compuesta por dos arias, la que ya se ha mencionado e Impitoyables dieux! (o lo que es lo mismo, Sospendete qualque istante...). La vestal pasa por toda una gama de estados de ánimo mientras cuida el fuego de la diosa, que palidece cuando ella extiende su mano sobre él. Va de la desesperación en la que pide a la diosa que borre de su  alma a Licinius al terror ante la muerte que la acecha,  pasando por una especie de delirio transitorio... hasta rendirse a la evidencia de que nada puede apagar su pasión por Licinius. Así que abre las puertas del templo y espera a que él llegue a buscarla. Se conforma con verle unos instantes, aunque sabe que luego la venganza divina caerá sobre ella. Vamos a escuchar la escena (salvo la parte final de Impitoyables dieux!) en la grabación de estudio de Maria Callas, con Tullio Serafin. Se incluye (como otras dos arias de La Vestale, O Nume tutelar y Caro oggetto) en el recital Callas at la Scala, que también incluye las arias de Medea y La Sonnambula. El recital constituye una manera de acercarse a la interpretación callasiana de este personaje sin necesidad de soportar la terrible calidad sonora con la que nos ha llegado la integral de 1954:

vídeo de ThPaw
GIULIA
Tu che invoco con orrore,
Dea tremenda, alfin m’ascolta:
Questo misero mio core
Fa che possa respirar.
Or che vedi il mio tormento,
Le mie smanie, i mei contrasti,
Deh! Ti basti. In me l’ardore
Puoi tu sola dissipar
(si alza, ascende sull’altare e vi attizzi il fuoco)
Su questo sacro altare,
Che otraggia il mio dolor,
fremendo io porto la sacrilega mano.
L’odioso aspetto mio pallida rende questa fiamma immortal.
Vesta ricusa i voti miei;
E m’urta il braccio suo lungi da lei.
(smarrita si aggira per la scena)
Amor, tu il vuoi, m’arrendo…
Ma dove io porto il pie?
E qual delirio, ohimè! Miei sensi invade?
Invincibil potere a’danni miei cospira;
Mi stringe, mi trasporta…
T’arresta: hai tempo ancor:
Sotto i tuoi passi la morte, o Giulia, stassi.
La folgor sul tuo capo…
(delirando)
Ma Licinio è colà… posso mirarlo,
Favellargi, ascoltarlo,
E il Timor mi trattiene?
Non più, del mio delitto
Furore, amor, la pena han già prescritto.
Sospendete qualche istante
La vendetta, o crudi Numi
Finché possa il caro amante
Coll’aspetto e i vaghi lumi
Queste soglia consolar.
Poi sommesa alla vostra possanza
Questa vita fatal che m’avanza
Sia l’oggetto del vostro furor.


GIULIA
Tú, a quien invoco con horror,
diosa terrible, escúchame al fin:
haz que este pobre corazón mío
pueda respirar.
Ahora que ves mi tormento,
Mi locura, mi lucha,
¡que ello te baste! Sólo tú puedes
apagar la llama que arde en mí.
(Se levanta, se dirije al altar y atiza el fuego)
Sobre este altar sagrado,
que insulta mi dolor,
temblando tiendo la sacrílega mano.
Mi odiosa presencia hace palidecer la llama inmortal.
Vesta rehúsa mis plegarias,
y aleja su brazo de mí.
(desesperada se agita por la escena)
Amor, tú lo has querido, me rindo.
¿Pero qué estoy haciendo, ay de mí?
¿Qué delirio nubla mis sentidos?
Un poder invencible conspira para perderme,
me aprisiona, me arrastra…
¡Detente, aún estás a tiempo!
La muerte sigue tus pasos, oh Julia,
el rayo está a punto de alcanzarte…
(delirando)
Pero Licinio está ahí… puedo verlo,
hablarle, escuchar su voz…
¿Y el temor me detiene?
¡Ah, no, para mi delito
el furor y el amor ya han fijado la pena.
Suspended durante unos instantes
vuestra venganza, oh crueles Dioses
hasta que pueda el querido amante
con su aspecto y con sus miradas
consolar estos lugares.
Luego, sumisa a vuestro poder,
que esta vida fatal que me abandona
sea el objeto de vuestro furor


Hablando de Callas y de este aria (que cantó en varios recitales), a veces, en directo, insertaba un agudo "extra" en Sia l’oggetto del vostro furor, como pasó en la representación de 1954 y como puede escucharse aquí, aunque no lo hizo así siempre, véase el concierto de Hamburgo de 1959 (en el que, por otro lado, al parecer no estaba en muy buenas condiciones de salud). También lo hace Gencer en 1969, así como Scotto en la grabación en directo con Gui. Como en la única grabación anterior de la que dispongo (Vitale/ Previtali) esta nota no se inserta, todo parece indicar que la pequeña tradición (si se puede hablar de tal cosa en una ópera tan escasamente representada) fue iniciada por la misma Callas. Para la grabación en estudio del aria, la Divina parece haber optado por ahorrarse el alarde. De lo cual me alegro, ya que el aria la prefiero a pelo. Ya de paso, escuchemos la versión original francesa con Gundula Janowitz. Los cambios en el texto son menores: Julia pide con más insistencia a la diosa que apague su amor hacia Licinius (Laisse-toi fléchir par mes larmes/ étouffe ma funeste ardeur) que, según dice, le causa remordimientos, mientras que la Giulia de la versión italiana estará atormentada, pero de arrepentirse, poco:

Después de que Julia abra las puertas del templo, aparece Licinius. Apenas su voz se deja oir en el templo, el altar tiembla, lo que no presagia nada bueno. No obstante, él está convencido de que el dios del Amor vela por ellos y le dice a la vestal que no debe temer nada. Julia contesta que sólo tiene miedo por lo que pueda pasarle a él. Mientras los amantes conversan, la llama de la diosa vuelve a languidecer. Julia la reaviva, mientras Licinio se disculpa ante Vesta de amar a quien se asemeja a ella. Acaban uniendo sus manos sobre el altar, en una especie de ceremonia de compromiso. Pero en ese momento el fuego se apaga de golpe, lo que equivale a una sentencia de muerte para ambos. Escuchemos a Franco Corelli y Maria Callas en la grabación de 1954:

Cinna, que había estado esperando fuera del templo, entra y ruega a su amigo que huya de allí, ahora que los favorece la noche. Licinius se niega a abandonar a Julia en manos de los sacerdotes, pero ella insiste para que se vaya: su presencia allí no puede cambiar su destino, sino empeorar las cosas. Cinna tiene que llevárselo  prácticamente a rastras, mientras el general promete a la joven que la salvará de la muerte. Al mismo tiempo (las noticias vuelan) se oyen los airados cantos de los sacerdotes, que se encaminan al templo para sorprender a la pareja culpable que ha hecho que la llama se apague. Licinius se marcha y Julia cae exánime sobre el altar. Con este panorama se encuentran el Pontífice y sus acompañantes al entrar en el templo. Y el interrogatorio comienza. Julia confiesa abiertamente que ama, ante el escándalo general, reclamando para sí la muerte como castigo. Luego se encomienda a la diosa Latona en una plegaria que también se ha hecho su rinconcito en  los recitales sopraniles, O Nume tutelar, o lo que es lo mismo, Ô des infortunés deése tutélaire!:

vídeo de 242463


O Nume tutelar degli infelici,
Latona, odi i miei preghi.
L’ultimo voto mio ti mueva, o Nume.
Pria che al destino io soccomba,
Fa che dalla mia tomba
S’allontani quell’adorato oggetto
Per cui morte m’attende



Oh Diosa tutelar de los infortunados,
Latona, escucha mi plegaria.
Que mi último deseo te conmueva, oh Numen.
Antes de que sucumba a mi destino,
haz que de mi tumba se aleje aquel
por cuya causa muero.


Los interesados en otras interpretaciones pueden además encontrar las de Montserrat Caballé (un tanto sui generis, no por ella, sino porque el parecido de lo que escuchamos con la obra de Spontini es más bien lejano), Renata Scotto o Raina Kabaivanska, por poner tres ejemplos aparte de Callas y Ponselle. La vestal caída en desgracia es interrogada acerca de la identidad de su amante, pero Julia se niega a revelarla. El Pontífice lanza entonces un anatema contra ella y ordena que le sean arrancados el velo y las insignias de vestal: su castigo es ser enterrada viva. Si O Nume tutelar suena belliniano, el final del Acto lo hace a Rossini. Al Barbero de Sevilla, concretamente. Escuchemos primero De son front, que la honte accable (a partir del minuto 2:20, aproximadamente):


Y ahora, Rossini, a partir del 0:35. Desde luego hay cierto parecido...:

 Julia es despojada, pues, de sus insignias y cubierta con un velo negro, para ser escoltada a las afueras de Roma. Allí se cumplirá la sentencia. Pero eso ya es asunto del tercer y último acto.

sábado 14 de noviembre de 2009

La Vestale: el argumento (III)


 El Triunfo romano, de Rubens.

Llegamos al final del Acto I, el que más mutilaciones ha sufrido a lo largo del tiempo. Y es que el ballet que cierra la escena triunfal sólo ha sido incluído en dos de las relativamente escasas grabaciones de La Vestale a las que podemos acceder. Desde luego, no tengo conocimiento de qué se hizo anteriormente. No estaría mal que alguien tuviera en un rincón una de las grabaciones de Ponselle (al menos se sabe  por alguna biografía de la soprano que la del Maggio de 1933 fue emitida por la "antepasada" de la RAI), aunque no creo que entonces se dejara de aplicar el corte. Ni siquiera en la grabación de estudio de la casa Orfeo se introdujo la escena completa (lo que ya tiene delito, tratándose de un estudio de fecha relativamente moderna). Así que, a riesgo de equivocarme, el primer intento de "resurrección" del ballet  del Acto I (no del correspondiente al III) debe atribuirse a Antonino Votto, que lo rescató, en parte, para la noche de San Ambrosio de 1954, en la edición protagonizada por Maria Callas y Franco Corelli. Después, más años de cortes hasta otra noche de San Ambrosio, pero la de 1993, gracias a Riccardo Muti, que sí incluye los dos ballets en su grabación. Pero ya se hablará de la discografía, que aún carece de una grabación que podamos llamar "definitiva". Ahora, sigamos con nuestra historia.
Después de la desesperada petición de Julia a la misericordia de los dioses, se introduce en el Foro el cortejo triunfal. Se hace prácticamente sin solución de continuidad, pues La Vestale es una obra que no tiene números claramente cerrados y bastante unitaria. Tanto el compositor como su libretista pensaron en una escena espectacular, a juzgar por las indicaciones de De Jouy: el cortejo llega a la plaza desde diversos puntos; está precedido de una multitud que llena el fondo del escenario. Vienen seguidos por los sacerdotes de distintos templos, a la cabeza de los cuales marcha el Sumo Pontífice, el jefe de los arúspices, el Senado, los Cónsules, las matronas y los guerreros. Cuando esta primera parte del cortejo ha pasado, las vestales salen del templo: la Gran Vestal porta el Paladio (...) El carro del triunfador aparece, está precedido por músicos (...) y arrastrado por esclavos encadenados. Los generales enemigos, prisioneros, siguien el carro (...) Cinna marcha a la cabeza de las tropas. Los versos tampoco estaban elegidos al azar.

 

CHOEUR
De lauriers couvrons les chemins;
Ornons le temple de Cybèle.
Dans nos murs glorieux la paix enfin rapelle
Le vainqueur des Gaulois, le vengeur des Romains.

GUERRIERS
Le trépas ou l’esclavage
Allai être le partage
Des enfants des Romulus;
Licinius de l’aigle altière
Ranime l’audace première;
Et nos ennemis sont vaincus.

LICINIUS
Mars a guidé nos pas aux champs de la Victoire,
Nos étendards sont triomphants;
Les Romains sont encor les enfants de la gloire,
L’honneur des nations, et l’effroi des tyrans.
Des succès que leur man dispense
Rendons grâce aux dieux immortels,
Et que l’encens de la reconnaisance
Brûle sur leurs autels.

FEMMES, VESTALES ET PRÊTRES
Il done la paix à la terre,
Que son nom soit adoré!

CHOEUR
Il est l’arbitre de la guerre,
Que son nom soit honoré!



CORO
Cubramos de laureles los caminos;
Adornemos el templo de Cibeles.
A nuestros muros gloriosos la paz al fin llama
El vencedor de los galos, el vengador de los Romanos.

GUERREROS
La muerte o la esclavitud
Habría sido el destino
De los hijos de Rómulo;
Licinius, del Águila orgullosa,
Reanimó el antiguo valor,
Y nuestros enemigos fueron derrotados.

LICINIUS
Marte ha guiado nuestros pasos a los campos de la Victoria,
Nuestros estandartes triunfan;
Los Romanos son todavía los hijos de la
Gloria,
El honor de las naciones y el temor de los tiranos.
De los éxitos que sus manos nos dispensan, demos gracias a los dioses inmortales, y que el incienso de la gratitud arda sobre sus altares.

MUJERES, VESTALES, SACERDOTES
¡Él ha llevado la paz a la tierra,
Que su nombre sea adorado!

CORO
¡Él es el árbitro de la guerra,
Que su nombre sea adorado!


Sólo hay que pensar en la predilección que la corte imperial dispensó a Spontini (que estrenó La Vestale, entre otras cosas, porque la Emperatriz Josefina se encaprichó de la obra) y en la eficaz propaganda napoleónica para entender a quién se refieren los versos de De Jouy, por más que nos cueste un poco identificar a Napoleón Bonaparte con la faceta pacificadora. Tal vez los versos habrían encajado más en el Consulado que en 1807. El Emperador vería el filón y le encargaría Fernand Cortez para apoyar propagandísticamente su invasión de España, comparando a los sacerdotes aztecas y su fanatismo con la Iglesia. Que tal como se dieron las cosas, la exaltación de un héroe español era un arma de doble filo salta a la vista. En todo caso, Spontini se llevaría en 1810 un premio por La Vestale, el de mejor ópera de la década.

Después de la llegada del cortejo y de la aparición de las Vestales, Julia y Licinius pueden al fin  verse brevemente. A la temblorosa protagonista le toca consagrar el laurel  que el pueblo de Roma ha destinado al vencedor (pasándolo sobre el fuego sagrado de Vesta) y coronarlo, repitiendo la fórmula que le indica la Gran Vestal: Noble héroe/recibe en este día/el trofeo de la gloria/que sea el sello de tu victoria/y lo sea de nuestro amor. Licinius aprovecha el instante para decirle a su amada que irá esa misma noche a buscarla al templo para llevársela. La llama sagrada palidece entonces, pero sólo el Pontífice lo advierte. Tienen entonces lugar los festejos y los juegos, donde se encaja el ballet:

Concluidos los juegos, el Pontífíce dispersa a la multitud, ya que Licinius tiene que acudir al Capitolio para allí celebrar un sacrificio en honor a Júpiter. Con la repetición del coro que iniciaba la escena triunfal  se concluye el Acto I.
 

Ópera en la radio

A las 18:00 comienza la oferta operística de hoy, con Rigoletto, de Verdi, en una grabación procedente de la Ópera de Houston que podremos escuchar por WUFT-FM HD2, y, a partir de las 19:00, por todas estas emisoras. La dirección correrá a cargo de Patrick Summers (si me guío por su Cenerentola liceísta, esto no es un buen augurio...), y en el reparto tendremos a Scott Hendricks como el bufón, Albina Shagimuratova como Gilda y Eric Cutler como el Duque de Mantua.
Empecemos con la franja de las 19:00. Tenemos muchos "reciclajes" este sábado, entre ellos el de BBC RADIO 3, que redifusiona Le Grand Macabre de Ligeti grabada en la Monnaie de Bruselas, ópera que hemos podido escuchar en repetidas ocasiones a lo largo de la temporada de Euroradio. Y en la que contamos con, por ejemplo, la presencia de Chris Merritt... Otra emisora que reutiliza es la CBC TWO de Canadá, y hoy nos ofrece Werther, con Rolando Villazón y Susan Graham.  O DR P2, con el Faust de Gounod protagonizado por Beczala e Isokovski. También a las 19:00, DEUTSCHLANDRADIO KULTUR emitirá un programa doble, compuesto por Una tragedia florentina y El enano, de Zemlinsky. A las 19:00, también, ESPACE MUSIQUE ofrecerá El rapto en el serrallo, de Mozart, en una grabación procedente de la Lyric Opera de Chicago, con Matthew Polenzani, Erin Wall, Aleksandra Kurzak y Steve Davidslim, con la dirección de Andrew Davis. El Orfeo de Monteverdi de la Scala dirigido por Alessandrini sigue su periplo por las emisoras, y hoy lo podemos escuchar por dos distintas: a las 19:00 por RADIO 4 NETHERLANDS, y a las 20:00 por ESPACE 2. RADIO CLASICA DE ESPAÑA dedica hoy la tarde entera a homenajear a la recientemente fallecida Hildegard Behrens, dentro del programa El Fantasma de la Ópera. Por RTP ANTENA 2 y nuevamente a las 19:00, Ercole amante, de Cavalli. Por WUOT, Elektra, de Strauss. En el reparto podremos encontrarnos a Susan Bullock, Christine Goerke, Irina Mishura, Daniel Sumegi y Alan Woodrow. También se puede escuchar a las 19:30 por WABE CLASSICAL o WUGA, entre otras.
A las 19:25, por NDR KULTUR y  desde Hannover, Das Rheingold, de Richard Wagner, con Tobias Schabel, Brian Davies, Young-Hoon Heo, Robert Künzli, Frank Schneiders, Jörn Eichler, Alber Pesendorfer, Young Myoung Kwon, Khatuna Mikaberidze, Arantxa Armendia, Okka von Damerau, Nicole Chevalier, Julia Faylenbogen y Mareike Morr, todos ellos bajo la dirección de Wolfgang Bozic.
Lady Macbeth de Mtsenk podrá escucharse a partir de las 19:30 por  NRK KLASSISKNRK P2.Una grabación de la ópera de Viena con Kurt Rydl, Marian Talabala y Angela Denoke.  Por RADIO OESTERREICH INTERNATIONAL, Der Prinz von Homburg, de Henze.
Aparte de la ya mencionada redifusión del Orfeo escalígero, a partir de las 20:00 podremos escuchar el Orlando Paladino de Haydn con dirección de Jacobs que también ha sido "reciclado" para este fin de semana. Será gracias a KLARA. A la misma hora, LATVIA RADIO KLASIKA ofrecerá Ezio, de Händel, y por último RADIO TRE (RAI) hará lo propio con El caso Makropoulos, de Janacek, en una grabación de enero de este año, procedente de la Ópera Nacional de Praga.

jueves 12 de noviembre de 2009

La Vestale: el argumento (II)

Ya hemos conocido al héroe en la primera escena del ACTO I. Ahora vayamos, en la segunda escena del mismo, a conocer a Julia, nuestra heroína. Nos trasladamos al recinto del Templo, en el que las sacerdotisas cantan el himno de la mañana en honor a la diosa. En él se reflejan los castigos a los que se arriesga toda vestal que rompa sus votos. Naturalmente, hay una voz que no se une a la invocación de la ira divina: la de Julia, que tiembla ante el nombre de la divinidad a la que sirve.  La Gran Vestal recuerda a las sacerdotisas que hoy deberán asistir al triunfo y que una de ellas ceñirá la frente del vencedor con una corona de laurel. Naturalmente, la destinada a esa tarea no es otra que Julia. Cuando las demás se retiran, la Gran Vestal indica a Julia que se quede unos momentos. Escuchémoslo, esta vez en la versión francesa:

VESTALES
Fille du ciel, éternelle Vesta,
Répands ici tes clartés immortelles;
Conserve aux mains de tes vierges fidèles
Le feu divin que ton souffle alluma.


LA GRANDE VESTALE
Conserve aux mains de tes vierges fidèles
Le feu divin que ton soufflé alluma.
De ce lieu saint où l’univers t’adore
La vierge empie est bannie à jamais;
La flamme éteinte accuse ses forfaits;
La terre aussitôt la dévore.


JULIA
Je sens couler mes larmes
Et je frémis au seul nom de Vesta.


LA GRANDE VESTALE
Prêtresses, dans ce jour, Rome victorieuse
Va d’un Jeune héros couronner la valeur;
C’est a vous qu’appartient l’honneur
De ceindre du bande usa tête glorieuse.
Vous verrez à vos pieds, sous ces arcs triomphaux,
Tout le peuple Romaní, et le sénat lui-même;
Vous verrez des consuls la majesté supreme
S’incliner devant vos faisceaux.
Allez au temple, et par des sacrificas
A nos guerriers vainqueurs rendez les dieux propices.


Julia, demeurez


 VESTALES
Hija del cielo, eterna Vesta,
Irradia aquí tu luz inmortal;
Conserva en manos de tus fieles vírgenes
El fuego divino que tu aliento enciende.


LA GRAN VESTAL
Conserva en manos de tus fieles vírgenes
El fuego divino que tu aliento enciende.
De este lugar, donde el Universo te adora,
Sean expulsadas para siempre las vírgenes impías,
Que la llama extinguida denuncie sus crímenes
Y que la tierra después las devore.


JULIA
Siento correr mis lágrimas
Y tiemblo ante el nombre de Vesta.


LA GRANDE VESTALE
Sacerdotisas, en este día, Roma victoriosa
Va a coronar el valor de un joven héroe.
A vosotras corresponde el honor
De ceñir con la diadema su cabeza gloriosa.
Veréis a vuestros pies, bajo estos arcos triunfales,
A todo el pueblo romano, y al senado mismo,
Veréis la majestad suprema de los cónsules,
Inclinados ante vuestras fasces.
Id al templo, y que por los sacrificios
Sean los dioses propicios a nuestros guerreros vencedores.


Julia, quedaos.


Tiene lugar entonces la conversación entre la Gran Vestal y su sacerdotisa. En la versión francesa, se adopta un tono más formal, ya que la trata de vos. En la traducción del libreto al italiano, la suma sacerdotisa trata de tú a Julia (Giulia, en este caso), lo que le da un carácter más "maternal", a pesar de en ambos casos la preocupación de la Gran Vestal por esa muchacha que cumple con sus deberes cual alma en pena es evidente. La sabe enamorada y la advierte, una vez más (la última) de todo el peligro que corre. Julia le recuerda que no está allí por voluntad propia, sino que su condición de vestal es forzada. Su interlocutora le pinta todos los horrores del amor (un monstruo, un enemigo de Vesta) y le deniega el permiso para faltar a la ceremonia. Ella es la encargada de velar para que el sagrado fuego de la diosa siga ardiendo, a ella corresponde coronar al vencedor. Es su deber y no puede escapar de él. Escuchemos, en esta ocasión (vamos saltando de una a otra) a Gencer y Franca Matiucci, en 1969, en italiano:

GRAN VESTALE
È questa l’ultima volta
Che de’tuoi perigli l’immagen ti presento,
Che ravvivo il tuo coraggio,
E del Dover la voce udir ti fo.
Ti nuoce la catena che cingi,
E fino a piè dell’Ara
Quegli sguardi piangenti
Provano il grave duol che provi.
Ne’sensi tuoi smarriti un’altra furia
Di sacrilega brama
Il veleno versò, che a’lumi tuoi
Cela l’abisso in cui piombar tu vuoi.


GIULIA
Che si vuole da me?
Le vostre leggi, vittima sventurata,
Dalla forza obbligata,
Obbedisco, piangendo il mio destino.


GRAN VESTALE
Forse d’invidia Maggiore ve n’ha sopra la Terra?
Roma del sacro suo Palladio a noi confida
Il prezioso arredo: omaggio, onori
Di Nostra vita fan lieta la sorte.


GIULIA
(E un istante di error ci danna a morte!)


GRAN VESTALE
La vera pace immerse,
E nel sen del soggiorno il più felice,
I tributi del mondo riceviamo,
E i perigli d’amor sprezzar possiamo


(Giulia sospira)


È l’Amore un mostro, un barbaro,
È nemico a Vesta Amor.
Gli diè vita un dì Tisifone
Dell’Averno fra l’orror.
Per lui sol di colpe e lacrime
L’empia terra s’inondò;
Sugli abissi il trono orribile,
Sulle tombe egli pianito.
Il tuo cor si perde, o figlia,
E per te tremar dovrò.


GIULIA
In nome degli Dei
(spaventata)
E di Vesta che adoro,
Quella grazia che imploro a me concedi;
Sofri che en queste mura,
Celata a ognun, senza di me disposta
La cerimonia del triunfo sia.


GRAN VESTALE
Invan sottrarti vuoi
Alle cure devote
Che la legge t’impone. Tu sei quella
Che vigila fra l’ombre della notte
L’eterna fiamma; l’immortal corona
Oggi ricever debe a’piedi tuoi il vincitor;
Invan sottrarti vuoi.
GRAN VESTAL
Es la última vez
que te presento la imagen del peligro que corres,
que revivo tu valor,
y que te hago oir la voz del deber.
Te pesa la cadena que ciñes,
e incluso al pie del altar,
tus ojos llenos de lágrimas
prueban el dolor que soportas.
En tus sentidos ha brotado una furia
de un deseo sacrílego,
un veneno que ante ti vela
el abismo en el que quisieras caer.


GIULIA
¿Qué se espera de mí?
Como víctima desventurada,
obligada por la fuerza, vuestras leyes
obedezco, llorando mi destino.


GRAN VESTAL
¿Acaso hay alguien más digno de envidia sobre la Tierra?
¿Roma no nos confía el cuidado de su Paladio?
Los homenajes, los honores,
hacen feliz nuestra suerte.


GIULIA
(¡Y un error nos condena a muerte!)


GRAN VESTAL
Envueltas en la verdadera paz,
en el seno del más dichoso palacio,
recibimos el tributo del mundo
y los peligros del amor despreciamos


(Giulia suspira)
El Amor es un monstruo, un bárbaro,
es el enemigo de Vesta.
Le dio vida un día Tisífone
entre el horror del Averno.
Por él sólo de pecados y de lágrimas
la tierra impía se inundó.
Sobre los abismos, su horrible trono,
entre tumbas erigió.
Tu corazón se pierde, oh hija mía,
y tendré que temblar por ti.


GIULIA
En nombre de los Dioses
(aterrada)
y de Vesta, a la que adoro,
concededme la gracia que os suplico;
permitid que sin mí sea dispuesta
la ceremonia del triunfo, y que
permanezca entre estos muros, oculta a todos.


GRAN VESTALE
En vano quieres evitar cumplir
con los deberes sagrados
que la ley te impone. Tú eres aquella
que vigila entre las sombras nocturnas
la eterna llama, la inmortal corona
hoy debe recibir, a tus pies, el vencedor.
En vano quieres evitarlo.


Julia se queda sola. Está divivida entre la alegría de ver a Licinius (y a sus pies, nada menos) aunque sea sólo un momento y delante de todo el mundo, y el terror que siente ante la posible ira de los dioses. Vesta debería darse, en su opinión, satisfecha con el sufrimiento que le causa. Después, vuelve a pensar en Licinius, para acabar implorando la piedad divina ante sus  sacrílegos pensamientos. Es interrumpida por sus compañeras, que la esperan para efectuar el rito antes anunciado por la Gran Vestal. Aparte del coro de las vestales, oímos en un plano lejano la marcha triunfal que precede a Licinius. Spontini era muy dado a estos efectos, siendo especialmente puntilloso en su realización (en otras óperas hasta situaría una banda interna debajo del escenario, para dar la sensación de que la música venía de debajo de la tierra), aparte de exigir unas orquestas mastodónticas siempre que tenía la ocasión (a Wagner, en Dresde, lo traía loco en este aspecto).  Sus detractores siempre refunfuñaban que "toda la melodía está en la orquesta, ese es el método de Spontini... que parece considerar las voces como meros instrumentos orquestales". Escuchemos a Maria Callas en este aria del Acto I que, desgraciadamente, no grabó en estudio, al contrario que hizo con las demás. Ya puestos a pedir, es una pena que no grabara la ópera entera y sólo nos quede este directo con la toma de sonido tan infame.

GIULIA
Oh di funesta possa
Invincibil comando!
Speme non v’è, da Numi
Mi veggo abbandonata.
Ribelle all’amor mio, volli, ma invano,
Al mio fato sottrarmi
Non solo, ma privarmi
Di mia sorte Maggiore,
Licinio vincitore
Remirando al mio piè; di compier seco
Dell’impero il dovere…Oh Diva!
Questo sforzo dell’alma mia
Bastante al tuo rigore esser dovria.
Ti vedrò fra momenti, o mio bene!
La soave tua voce udirò!
Ravvivar la primiera mia speme,
Al tuo sguardo, nel petto saprò,
D’una misera vita.
Condannata da’Numi,
Quell’istante potrò almen consecrare al caro amante.
Ove mai l’error fatale
Ti trasporta, empia Vestale?
Ahi1 qual nome a te sfuggi!
Grazia, clementi dei…

VESTALI
Ministra viene;
(sui gradini del tempio)
L’assenza tua sospende il sagrifizio.
A questa volta il cocchio del trionfante Duce
Segue il Correggio, il qual qui si conduce.

CORO
Pace richiama alfine
Or de’romani il vindice,
De Galli il domador.

GIULIA
Oh! Affano!... ahí! Che terrore!
Oh! Di funesta possa
Invincibil commando!
Gelare il cor mi sento.
Di me che fia in sì fatal momento?

GIULIA
¡Oh, de un poder funesto
orden invencible!
No hay esperanzas, los dioses
Me han abandonado.
Rebelándome a mi amor, quise, en vano,
No solo escapar a mi destino,
Sino privarme
De mi mayor dicha,
¡Ver a Licinio, vencedor, a mis pies,
Cumpliendo el deber
Del Imperio!... ¡Oh, Diosa!
El sufrimiento de mi alma,
Debería ser bastante para tu rigor.
¡Te veré dentro de un momento, oh bien mío!
¡Oiré tu dulce voz!
Podré reavivar en mi pecho la esperanza,
De mi desdichada vida
En cuanto encuentre tu mirada.
Condenada por los Dioses,
Podré consagrar al menos ese momento a mi amante.
¿Adónde, Vestal impía,
Te lleva tu fatal error?
¡Ah, olvida ese nombre!
Dioses misericordiosos, tened piedad.

VESTALES
Ministra, ven,
(en las escalinatas del templo)
Tu ausencia retrasa el sacrificio.
En este momento el carro del triunfal General
Sigue al cortejo, que se dirige hacia aquí.

CORO
La paz reclama al fin
El vengador de los romanos,
El vencedor de los galos.

GIULIA
¡Oh, dolor! ¡Oh, qué terror!
¡Oh, de un poder funesto
Orden invencible!
Siento que mi corazón se hiela.
¿Qué será de mí en este momento fatal?


Y, resignada a su suerte, Julia entra en el templo, dispuesta a llevar a cabo el sacrificio y a coronar al vencedor con sus manos. Queda, para terminar el Acto I, una escena triunfal con ballet incluído (La Vestale tiene dos), que propiciaba a Spontini y De Jouy la oportunidad para desarrollar las grandes escenas de masas a las que eran tan aficionados. Por ejemplo, posteriormente estos dos metieron diecisiete caballos en escena en Fernand Cortez (aparte de un templo azteca que se derrumbaba ante los ojos de los espectadores). Pero lo de la escena triunfal lo dejamos para otra entrada.

Renée Fleming por el Real

Esta tarde, Renée Fleming cantará en el Teatro Real, dentro del ciclo Grandes Voces. El programa reserva espacio para arias veristas, a juego con su último (y, si me preguntan, empalagosillo) disco, pero también toca un fuerte de su repertorio, como es Strauss, para el que se preguntaba esta mañana si había público en España, aparte de arias de Verdi y Rossini. Como ya pasara en el caso de la Agrippina (que se grabó el 5, pero se emite el 19 de noviembre), parece que la página del Teatro se ha hecho un pequeño lío en cuanto a la retransmisión del concierto, ya que la anuncia para hoy cuando Radio Clásica hace lo propio para el día 17. Al final, Renée Fleming ha dado un toquecito a Gérard Mortier (que, reconoce, puede ser un cambio positivo para Madrid), recordando la espantada de la NYCO:


El programa del concierto lo tenéis aquí. A modo de consolación por no poder disfrutarlo, y por el tiempo de espera hasta que Radio Clásica emita la grabación del recital, escuchémosla precisamente en Strauss: Zueignung.

vídeo de PukKoleszka
De paso pongamos la propina ideal:

vídeo de Onegin65

miércoles 11 de noviembre de 2009

Lo que vendrá: Salzburgo 2010

Ya está en línea la programación del Festival de Salzburgo del año que viene. En realidad, los rumores ya habían dejado entrever gran parte de lo que hoy, al fin, se ha hecho público. En cuanto a óperas, esto es lo que tenemos:
Dyonisus  de Wolfgang Rhim es, salvo despiste (bien pudiera pasar) un estreno absoluto. Así que poco se puede adelantar al respecto, así que como única pista dejo esto:

vídeo de Leporello1952

Sigamos con Orfeo ed Euridice dirigido por Muti. Este verano (concretamente en la página de la ORF y en algún sitio más) había leído que Elina Garanca cantaría el papel de Orfeo en esta producción. Pero será Elisabeth Kulman, sobre la que podéis ver un vídeo a continuación:

vídeo de askthebasile
Yo lo de la Petibon como Lulu es que me cuesta horrores imaginarlo. Así que a falta de ideas, os pongo este vídeo de la cantante francesa y su particular versión de Glitter and be gay (más bien, parte de ella). Luego podéis mirar aquí o aquí para compensar un poco.

(vídeo de parsifalito)
Uno de los platos fuertes del festival será sin duda la Elektra dirigida por Gatti (un señor que me desconcierta bastante, todo sea dicho), con Waltraud Meier, Irene Théorin, René Pape y Eva-Maria Westbroek, entre otros. Tentador, por lo menos. A modo de ilustración, escuchemos a la Meier como Clytemnestra:

vídeo de operalover9001
Vuelve el Don Giovanni del ciclo puesto en escena por Guth; la propuesta se llevó bastantes palos en el año de su estreno (2008; en el pasado festival se completó el ciclo Da Ponte con Così fan tutte). A modo de recordatorio:

vídeo de leporello89
Anna Netrebko vuelve a los escenarios salzburgueses, después del recital con Barenboim que dio en la pasada edición. La producción, supongo, será la misma en la que Nino Machaizde la sustituyera en 2008. Entonces Roméo era Rolando Villazón. En 2010, será Piotr Beczala. Escuchemos a Netrebko como Juliette, acompañada de Roberto Alagna, en la escena final. El vídeo es de las representaciones del Met, con Plácido Domingo como director. A cargo de la dirección musical en Salzburgo estará Nézet-Seguin, el mismo del Roméo de 2008, que este año además dirige Don Giovanni.

Terminamos con una Norma que seguramente será en concierto, ya que no he visto en el programa del festival el nombre del director de escena. Edita Gruberova interpretará a la sacerdotisa gala, y la acompañarán Marcello Giordani y Joyce DiDonato como Pollione y Adalgisa, respectivamente. También aparece Ferruccio Furlanetto como Oroveso. Dirigirá Haider. En fin, veamos a la de Bratislava como Norma:

vídeo de DiegoMartinazzoli
De toda la multitud de conciertos y recitales (Villazón con Hélène Grimaud, por ejemplo) podéis enteraros consultando la página del Festival. 

Puente aéreo operístico

Dos óperas muy diferentes ocupan estos días los escenarios de Madrid y Barcelona. La primera está de sobra asentada en el repertorio operístico internacional: L'Italiana in Algeri, de Rossini. La segunda, no tanto, aunque este año se ha representado también en París: Krol Roger, de Szymanowski. De hecho, en este caso se trataba del estreno en España. Con ochenta y tres años de retraso, nada menos. Para omnívoros musicales (en la variedad está la diversión),  he aquí las dos grabaciones. Personalmente prefiero Krol Roger, no porque coloque a Szymanowski por encima de Rossini en mis preferencias personales (cosa harto difícil ya que lo acabo de "descubrir") sino porque entre conocer una obra nueva y que me interese y  escuchar una obra "de repertorio" que me gusta y aburrirme por culpa del director (o porque su protagonista me parezca  completamente desafortunada en la función de turno), como sucedió ayer con Lopez Cobos (chispa y salero rossinianos, poco, poquito) qué queréis que os diga. Viva la exploración.

KRÓL ROGER


Direcció musical Josep Pons
Roger II, rei de Sicília Scott Hendricks
Roksana Monika Mych/Anne Schwanewilms
El pastor Will Hartmann
Edrisi, un savi àrab Francisco Vas
Arquebisbe Daniel Borowski
Diaconessa Jadwig Rappé

Cor del Liceu

Petits Cantors de Catalunya: Oscar Boada
Para la función del día 5:
Para la de ayer:

L'ITALIANA IN ALGERI
Mustafà: Michele Pertusi
Isabella: Vesselina Kasarova
Lindoro: Maxim Mironov
Taddeo: Carlos Chausson
Haly: Borja Quiza
Elvira: Davinia Rodríguez
Zulma: Angélica Mansilla

Dir. Jesús López Cobos 



En caso de que queráis hacer un "bocadillo" de siglo XX y Rossini, tenéis la posibilidad de hacerlo gracias a La Vuelta de Tuerca.

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