El pasado 13 de febrero podía verse en los cines la nueva producción de Nabucco que la Scala de Milán ha puesto en pie en este año del bicentenario. De forma paralela, también se emitía a través de la cadena televisiva Rai5. Es esa grabación la que ahora he tenido oportunidad de ver, gracias a las habituales almas caritativas. Anteriormente, se pudo escuchar la función de estreno por radio: una velada mediocre en la que hasta una cantante tan prometedora e interesante como Lyudmila Monastyrska decepcionaba. La recogida en vídeo ha mejorado algo la opinión que tenía sobre esta nueva Abigaille. En cuanto al resto del reparto, es conocido que no soy partidaria de Nucci y que su afición por los bises ha conseguido que me cueste trabajo tomármelo en serio. Que sea un viejo zorro de la escena y sepa qué recursos emplear es otra historia. Como en la función que pude escuchar por radio, tal vez lo que me pareció más convincente es la Fenena de Simeoni. Luisotti consiguió llevar la nave a puerto, pero sin aportar gran cosa a la función. En la noche del estreno sufrió alguna que otra protesta pronto acallada. El vídeo entero puede verse en Youtube, si bien con un sonido deficiente que parece ser de origen. La puesta en escena de Daniele Abbado no destaca por nada, salvo por su feismo, su escasa teatralidad y su flagrante falta de originalidad. Sí, otra vez un Nabucco situado en los años cuarenta. Podrá verse también en Londres, donde Domingo añadirá Nabucco a su lista de papeles como tenorítono. Allí también le acompañará Monastyrska. En suma, una función condenada al pronto olvido que no hace honor al aniversario que este año se celebra.
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domingo, 17 de febrero de 2013
lunes, 31 de diciembre de 2012
Oberturas y otros animales: el Ballet de la Reine de Don Carlos
Como es por todos conocido, Don Carlos fue en su origen una grand opéra que cumplía con todos los requisitos de ese género genuinamente francés. Pero ya en su estreno parisino sufrió todo tipo de tijeretazos, de tal modo que algunos fragmentos se quedaron en el ensayo general y no fueron recogidos por las sucesivas revisiones que se hicieron de la ópera. El Ballet de la Reine es una de las víctimas habituales de los cortes. Es, también, uno de los ballets más extensos que Verdi compuso. Aparte de como Ballet de la Reine se lo conoce como la Peregrina, según la famosa perla a la que desde luego pusieron bien el nombre.
Situado al principio del Acto III, el ballet sucede a la escena del intercambio de mantos que también es cortada en la mayoría de producciones y que tan bien explica la confusión posterior en la que Don Carlos hablará a la Éboli como si de la reina se tratara.
¿Por qué? Bien, el ballet recrea precisamente la historia de la perla, o más bien es una alusión alegórica a la propia Isabel de Valois, su pureza y belleza, etc etc. En tiempos recientes algún director de escena se ha dejado de genios del mar y perlas bailarinas, recreando el ballet como un sueño en el que una Eboli casada con Don Carlos prepara la cena a sus suegros... con desastroso resultado. Que obliga a llamar a un repartidor de pizza también conocido como Rodrigo, marqués de Posa. Experimento que puede verse aquí y aquí.
Situado al principio del Acto III, el ballet sucede a la escena del intercambio de mantos que también es cortada en la mayoría de producciones y que tan bien explica la confusión posterior en la que Don Carlos hablará a la Éboli como si de la reina se tratara.
¿Por qué? Bien, el ballet recrea precisamente la historia de la perla, o más bien es una alusión alegórica a la propia Isabel de Valois, su pureza y belleza, etc etc. En tiempos recientes algún director de escena se ha dejado de genios del mar y perlas bailarinas, recreando el ballet como un sueño en el que una Eboli casada con Don Carlos prepara la cena a sus suegros... con desastroso resultado. Que obliga a llamar a un repartidor de pizza también conocido como Rodrigo, marqués de Posa. Experimento que puede verse aquí y aquí.
La grabación en audio, sin embargo, procede de la versión grabada por Claudio Abbado y las huestes escalígeras a principios de los años ochenta. Grabación que, con bastante desparpajo, se presentó como un esfuerzo filológico en el que se ofrecía la obra tal y como fue en origen. Nada más lejos de la realidad. Se trata más bien de una grabación de la versión en francés y en cinco actos que incluye algunos de los fragmentos originales en forma de apéndice. Para escuchar una grabación en la que se nos presente toda la música escrita por Verdi, incluyendo la cortada en los ensayos, tenemos la de Matheson, si bien se trata de una versión que presenta pocos atractivos aparte de ese.
jueves, 4 de octubre de 2012
Nucci y Pratt en Rigoletto
Un momento de las representaciones de Rigoletto en el Festival Verdi de Parma. No resulta sorprendente que a estas alturas Nucci bise la Vendetta o básicamente haga lo que le plazca con la indefensa partitura, para delirio de incondicionales. Por desgracia me perdí la transmisión, pues tenía interés en la Gilda de Jessica Pratt. Al menos la cosa no llegó a los niveles esperpénticos de aquella noche de Orange en la que el veterano cantante - del que jamás fui entusiasta sino más bien lo contrario - trisó el famoso dúo. Supongo que acabará por emerger la grabación en vídeo.
vídeo de Caballefans
domingo, 30 de septiembre de 2012
De ahora mismo: Maria Agresta y Giovanna d'Arco
María Agresta ya contaba con mis simpatías mucho antes de que supiera que va a cantar una de mis óperas fetiche, eso sí, en versión concierto. Sí, será Julia en La Vestale el verano que viene en Dresde y, si tuviera recursos, vaya si viajaría yo a ese rincón del Imperio. Pero ya había llamado la atención en las Vespri turinesas de 2011 y antes, como Odabella. La soprano italiana tiene la agenda repleta y también figura, por ejemplo, en el reparto del Simon Boccanegra que abrirá la temporada romana, con Riccardo Muti en el foso. Otra heroína verdiana que ha incorporado a su repertorio es Juana de Arco, en la ópera del mismo título y que tan escaso parecido tiene con la Juana histórica. Hoy - mejor dicho ayer, acabo de advertir que, mientras esperaba a Divshare, he pasado de la medianoche - hemos podido escucharla en ese papel en una grabación realizada en Graz, con Carlo Montanaro a la batuta, retransmisión que también ha recogido Radio Clásica dentro de la temporada de Euroradio - atentos al podcast -. Escuchémosla en Oh fatidica foresta, que es uno de mis momentos favoritos de esta ópera del joven Verdi:
domingo, 16 de septiembre de 2012
Conferencia: Riccardo Muti sobre Rigoletto.
Creo que en alguna ocasión he hecho alusiones a esta conferencia que alguien ha colgado ahora en Youtube - y que no sé si durará mucho tiempo allí -; es larga, larguísima, sí. Pero también la considero de interés... y a ratos desternillante. Por si no llegáis a tiempo, anda subida por los procelosos mares de Internet, así que sólo tenéis que buscarla.
Canal de Alessandro152
Edito: como me temía, ya está la entrada hecha un solar, ya que el segundo vídeo ha sido marcado como privado por el que lo subió a Youtube.
sábado, 21 de julio de 2012
De ahora mismo: Angela Meade canta Il Trovatore
O, para decirlo con más propiedad, de anoche, cuando la soprano Angela Meade debutó en España con Il Trovatore de Verdi, en el marco del Festival de Peralada. Escuchamos de pasada al Manrico de anoche, Didyk, que estuvo al mismo nivel que en el de La Monnaie - me ahorro especificar más -; completaban el reparto Leo Nucci y Marianne Cornetti. A la batuta, Roberto Rizzi-Brignoli.
jueves, 15 de marzo de 2012
Un Trovatore para la efeméride de hoy
Me refiero al cumpleaños de Antonietta Stella, nacida un 15 de marzo de 1929. La soprano - que tiene sus detractores, pero qué le vamos a hacer... - es la protagonista de este Trovatore filmado por la RAI en 1966, en el que está acompañada por Carlo Bergonzi, Adriana Lazzarini y Piero Cappuccilli, todos bajo la batuta de Arturo Basile. El vídeo de coloraturafan2 se interrumpe justo después de D'amor sull'ali rosee, pero podéis ver el resto de la ópera aquí, aquí y aquí.
Diversas cuestiones fuera del mundo virtual - y operístico - han hecho que el blog no se actualice en más de un mes, durante el cual han ocurrido bastantes cosas... Estas sí dentro de la temática que ocupa a esta no tan santa casa. Ahora vuelvo a la acción, o eso espero.
sábado, 21 de enero de 2012
Mañana en la red: Don Carlo
![]() |
| Jonas Kaufmann y Anja Harteros en Don Carlo. Foto Bayerische Staatsoper |
Mañana domingo día 22 y desde la propia página de la Bayerische Staatsoper podrá verse en directo a partir de las 16:45 Don Carlo, de Giuseppe Verdi. Se trata de la versión italiana en cinco actos; en el reparto nos encontraremos a Jonas Kaufmann, Anja Harteros, René Pape, Boaz Daniel y Anna Smirnova. Dirige Asher Fischer y la puesta en escena corre a cargo de Jürgen Rose.
lunes, 28 de noviembre de 2011
Serjan como Lady Macbeth
Nos quedamos huérfanos de retransmisión radiofónica - estaba prevista, pero cayó de la parrilla de RAI 3- , así que este vídeo es uno de los primeros testimonios -grabado en condiciones más o menos heroicas- que emergen del Macbeth que ayer inauguró la temporada de la Ópera de Roma, con Riccardo Muti a la batuta. Aquí tenéis una crítica, aquí otra y aquí otra más. La producción es la misma de Salzburgo, y también, se deduce no sólo por las entrevistas del director y de Stein sino por las primeras crónicas, la versión elegida, mixta entre la de Florencia y la de París. Incluída la decisión de situar el ballet al inicio del Acto III, antes del coro de las brujas. Cosa que, he de decir, no me gustó nada en su momento. Por si hace falta recordarlo, la escucha por la ORF este verano resultó sorprendente para quien esto escribe, no sólo por la versión mixta sino por la toma de sonido un tanto extraña de la radio austriaca. Pero en fin, vamos con el vídeo, que no sé si durará mucho en Youtube:
video de olaig100 (descubierto gracias a Opera Chic)
Serjan será también Odabella en el otro título que Muti va a dirigir este año en Roma, allá por mayo: Attila. Después, en 2013, le tocará debutar en Simon Boccanegra - a él, no a ella - y retomar otras dos obras verdianas, aún innominadas.
domingo, 13 de noviembre de 2011
sábado, 3 de septiembre de 2011
Oberturas y otros animales: Aida y su Sinfonia alternativa
Querido Giulio: le envío una Obertura - la tinta aún está húmeda - con la que tal vez debamos preceder Aida. Digo "tal vez" porque apenas la he mirado y puede que sea un desastre. Teniéndola lejos de mi vista durante unos días, podré leerla y juzgarla debidamente cuando llegue a Milán, y decirle si merece la pena el mandarla copiar. De todas maneras, siempre tendremos el Preludio (...).
Verdi escribía estas líneas a su editor Giulio Ricordi el 28 de diciembre de 1871, hablándole de una Obertura alternativa que había compuesto para Aida, ópera estrenada en El Cairo apenas cuatro días antes con éxito considerable. De extensión mucho mayor que el Preludio que todos conocemos, contenía, además de los temas de Aida y los sacerdotes, el del lamento de la princesa etíope (Numi, pietà), los motivos que aludían a Amneris (citando tanto el que aparece en Quale insolita gioia nel tuo sguardo, coincidiendo con la entrada de la egipcia, y el que se escucha en Forse l'arcano amore). Todos ellos acababan fundiéndose, con una reaparición final del tema de Aida que acababa con las trompetas recogiendo la melodía asociada a la protagonista. Algo que, según el propio Verdi, podía resultar un gran efecto o un desastre si las trompetas no tocaban con brillantez suficiente. Sin embargo el compositor no parecía convencido, ya en la carta que acompañaba la partitura. Su valoración se hará definitiva cuando haga ensayar la pieza en cuestión a la orquesta de la Scala. Así se lo contaría a Emilio Usiglio en una carta fechada en enero de 1875:
Aida no tiene Obertura. Tal vez haya oído usted decir que en uno de los ensayos de Aida hice tocar a la orquesta una pieza que tenía el aire de una obertura. La orquesta respondió, preparada y obediente, y la pieza hubiera sonado bien si su construcción hubiese sido sólida. Pero la excelencia de la orquesta sólo sirvió para demostrar la debilidad de la supuesta obertura.
Así que, condenada por su propio creador, la obertura "alternativa" quedó archivada, hasta cierto punto. Porque algunos directores se resistieron a dejarla morir, de modo que tenemos unas cuantas grabaciones de esta pieza descartada. Arturo Toscanini estaba interesado en la partitura desde que, en 1912 - siempre siguiendo a Budden - formó parte de un grupo que la examinó... aunque en aquel entonces se decidió respetar el deseo de Verdi, no interpretándola. La tentación o el aprecio por la obertura pudieron más y Toscanini acabó interpretándola en concierto - pudo disponer de la partitura gracias a los herederos de Verdi- , siendo su grabación de 1940 con la NBC la primera conocida de la pieza en cuestión. El legendario director escribía en 1939:
Si Toscanini fue el primero en interpretar la Obertura, se puede decir que el director que más amor ha mostrado por este "descarte" verdiano ha sido Claudio Abbado, que la llevó al estudio de grabación en dos ocasiones, con la London Symphony Orchestra y una segunda versión con la orquesta del Teatro alla Scala, del que entonces era director musical. Esta última es la que tengo más a mano, y se incluye en un disco maravilloso - al menos para mí - con Pavarotti y las rarezas verdianas como protagonistas. Circula la historia - no sé si llamarla leyenda - de que Abbado no disponía de la partitura, así que básicamente la reconstruyó a partir de la escucha de la grabación de Toscanini.
Hice un ensayo de la Obertura de Aida y decidí que merecía la pena interpretarla en concierto. No sé si sabes que Verdi había escrito una Obertura después del hermoso y pequeño Preludio que es usualmente interpretado, y habría sustituído éste con ella si lo hubiese juzgado favorablemente, pero las cosas no fueron de ese modo. Por el contrario, su opinión era muy severa. Demasiado, creo yo.
Si Toscanini fue el primero en interpretar la Obertura, se puede decir que el director que más amor ha mostrado por este "descarte" verdiano ha sido Claudio Abbado, que la llevó al estudio de grabación en dos ocasiones, con la London Symphony Orchestra y una segunda versión con la orquesta del Teatro alla Scala, del que entonces era director musical. Esta última es la que tengo más a mano, y se incluye en un disco maravilloso - al menos para mí - con Pavarotti y las rarezas verdianas como protagonistas. Circula la historia - no sé si llamarla leyenda - de que Abbado no disponía de la partitura, así que básicamente la reconstruyó a partir de la escucha de la grabación de Toscanini.
Como no hay dos sin tres, vamos a cerrar la entrada con una interpretación más, la de Riccardo Chailly al frente de la Orquesta Verdi de Milán, de la que fue director entre 1999 y 2005. Con dicha formación, Chailly grabó algunos discos de rarezas verdianas, rossinianas y puccinianas. En el disco dedicado a Verdi, entre algunos fragmentos inéditos - incluyendo el Preludio descartado para Otello, de autoría un tanto dudosa - se encontraba una vez más la Obertura descartada de Aida.
La verdad, no es por enmendarles la plana a los directores que han mostrado un loable interés en la pieza descartada por Verdi, sólo que no puedo evitar el estar de acuerdo con el de Busseto. Siempre nos quedará el Preludio.
vídeo de aidacollection
miércoles, 3 de agosto de 2011
Macbeth con Muti en la Scala (y en Salzburgo)
Aprovechando que hoy a partir de las 19:30 podremos escuchar Macbeth en directo desde Salzburgo, y también a raíz de que el espectáculo no será televisado - cuestión de derechos de imagen por lo que he podido averiguar - os dejo el vídeo entero del Macbeth que inauguró la temporada de la Scala en 1997 y en el que participaron Maria Guleghina, Renato Bruson y un jovencito Roberto Alagna. Además del vídeo de la ópera en sí se incluyen entrevistas y algún momento de los ensayos - estos últimos con unos movimientos de cámara que incitan al mareo, pero esa es otra historia -; para esta tarde, tendremos a Lucic y a Serjan como la encantadora parejita escocesa. El vídeo, o mejor dicho la lista de reproducción, es del canal de Academicy
En cuanto al de Salzburgo, podréis escucharlo por Radio Österreich, Radio 4 Netherlands o como última opción la RAI3.
Venganza al cubo
Ayer desde las Chorégies de Orange, festival que cumple en 2011 cuarenta años de historia, pudo escucharse, radio mediante, Rigoletto de Giuseppe Verdi. Como protagonista nos encontrábamos al "bufón" por excelencia de los últimos años, Leo Nucci. Y como en los últimos años tiene por costumbre, con repetición de la cabaletta Sì vendetta, tremenda vendetta. En esta ocasión podríamos hablar de un tris, en vez de un bis, dado que la repitió tres veces ante el entusiasmo de los presentes. Que Nucci sea tal vez el último barítono no implica que me convenza en ese papel. De las complejidades de Rigoletto en su dualidad como ser vengativo con el mundo que tan mal lo ha tratado - y al que él responde en igual manera - y como padre de Gilda apenas detecto nada. En especial, en una representación en la que daba la impresión de haber puesto el piloto automático, hasta el momento crucial... que para mí sería Cortigiani, vil razza dannata, pero que para él parecía ser otro. A su lado, Patrizia Ciofi, tal vez la mejor de anoche. Y eso que la voz está ya gastada - en algunos momentos suena más envejecida que la de su padre en la ficción, viejo zorro de los escenarios que se las sabe todas- , privada de esmalte y algo áfona. Sin embargo acaba convenciendo, porque sabe perfectamente el significado de lo que está cantando. Cierra el trío protagonista Vittorio Grigolo, al que reconozco sus buenas intenciones, echadas a perder por la correa de transmisión, es decir la técnica. La voz salía temblorosa e insegura. Al menos tuvo el buen gusto y mejor criterio de, dadas las circunstancias, no lanzarse al agudo en la cabaletta Possente amor. Poco que decir del director, que debería haber tomado medidas en el jolgorio del final del Acto II. Una nota más: parece que la simpática presentadora no conocía demasiado bien la ópera, dado que despidió dicho acto antes de la dichosa cabaletta.
Aquí os dejo la grabación. Si os gustan los bises a mansalva, disfrutaréis. Si no, no es ni de lejos - y pese a los detalles de folcklore- el peor Rigoletto que hayáis escuchado, de hecho es posible que disfrutéis si os gusta Nucci, cantante al que respeto pero del que no soy precisamente aficionada.
Giuseppe Verdi
Rigoletto
Patrizia Ciofi, Soprano, Gilda
Marie-Ange Todorovitch, Mezzo-soprano, Maddalena
Cornelia Oncioiu*, Mezzo-soprano, Giovanna
Marie Karall*,Mezzo-soprano, La Contessa di Ceprano
Julie Robard-Gendre*,Mezzo soprano, Il Paggio
Leo Nucci*, Baryton, Rigoletto
Vittorio Grigolo, Ténor, Il Duca di Mantova
Mikhail Petrenko*, Basse, Sparafucile
Roberto Tagliavini*,Basse, Monterone
Stanislas de Barbeyrac, Ténor, Matteo Borsa
Jean-Marie Delpas, Baryton, Il Conte Ceprano
Armando Noguera, Baryton, Marullo
Orchestre National de France
Chœur de l’Opéra-Théâtre d’Avignon et des Pays de Vaucluse
Chœur de l'Opéra de Nice
Chœur de l’Opéra de Toulon Provence-Méditerranée
Chœur de l’Opéra de Tours
Roberto Rizzi-Brignoli*, Direction musicale
Marie-Ange Todorovitch, Mezzo-soprano, Maddalena
Cornelia Oncioiu*, Mezzo-soprano, Giovanna
Marie Karall*,Mezzo-soprano, La Contessa di Ceprano
Julie Robard-Gendre*,Mezzo soprano, Il Paggio
Leo Nucci*, Baryton, Rigoletto
Vittorio Grigolo, Ténor, Il Duca di Mantova
Mikhail Petrenko*, Basse, Sparafucile
Roberto Tagliavini*,Basse, Monterone
Stanislas de Barbeyrac, Ténor, Matteo Borsa
Jean-Marie Delpas, Baryton, Il Conte Ceprano
Armando Noguera, Baryton, Marullo
Orchestre National de France
Chœur de l’Opéra-Théâtre d’Avignon et des Pays de Vaucluse
Chœur de l'Opéra de Nice
Chœur de l’Opéra de Toulon Provence-Méditerranée
Chœur de l’Opéra de Tours
Roberto Rizzi-Brignoli*, Direction musicale
domingo, 17 de julio de 2011
MacNeil como Rigoletto
Ayer comenzó a correr por Internet la noticia de la muerte del gran barítono Cornell MacNeil, que pronto se extendió por blogs, foros y redes sociales. Incluso se ha actualizado la Wikipedia inglesa. Sin embargo a esta hora aún no he encontrado un solo enlace a prensa que haga oficial la mala nueva. De momento, como homenaje, escuchémosle en Cortiggiani, vil razza dannata.
vídeo de MrCafiero
La Traviata de Dessay en Arte
No había planeado quedarme a ver la Traviata de Aix - que podéis ver íntegramente en la página del canal Arte. Si la conexión radiofónica no hubiese fallado estrepitosamente dejándome con Guillermo Tell a medias - justo después de Sombre fôret - me habría quedado tranquilamente con Pappano y los suyos, que además me estaban convenciendo más que en su grabación oficial. Pero, cosas que pasan, acabé viendo una Traviata que ya había seguido una semana antes por radio... y que había encontrado de un nivel bastante flojo. Ver la retransmisión de Arte no ayudó, al contrario. La verdad, no entendí la producción. Al principio me las prometí muy felices: aquéllo parecía un uso más del teatro dentro del teatro. Y Violetta no una cortesana tísica, sino una diva de la escena, algo ajada - y tal vez con problemas con el alcohol- pero aún célebre; los invitados de Flora, parte de la compañía. Alfredo... su brindis, nervioso y tímido, parecía una audición de un actor joven, novato, deslumbrado por la estrella Dessay. Luego llegó el segundo acto y dejé de encontrarle sentido a las cosas. Aunque un par de detalles me gustaron, al resto no le encontré ni pies ni cabeza. Por cierto, lo de quitarse los zapatos antes de la escena del Acto I fue una genialidad de Visconti. De los que han venido detrás... pues no.
Y pasando a lo importante, Dessay. Como decíamos por aquí, es la Violetta que debe cantar en el Met la próxima temporada. La francesa es una cantante a la que he admirado mucho, pero su estado vocal no auguraba nada bueno sobre esta Traviata. En otros tiempos tal vez habría firmado un Acto I estratosférico. Además, existe una larga tradición interpretativa de Violettas de voz ligera que luego se las apañan con sus otros dos actos. Ayer - y el día de la retransmisión por radio tuve la misma impresión - ni siquiera eso. Las dificultades fueron notables, y la voz casi se quebró en dos frases consecutivas de la segunda estrofa de Ah, fors'è lui (concretamente en candido e trepido desire), para luego coronar Sempre libera con el tradicional mi, algo forzado, pero mejor que el día de la radio. È strano, que diría la otra: lo mejor de la función, en lo que a Dessay respecta, llegó con el dúo Violetta-Germont. En parte, porque allí estaba Tézier. En el acto III, la lectura de la carta precedió a un Addio, del passato bastante apurado. Todo rodeado de gestos que perdían su eficacia cuando se volvían más exagerados. Por ejemplo, no entiendo a qué venían los signos evidentes de locura justo antes de la entrada de Alfredo (tercer acto).
Alfredo era Charles Castronovo. La voz resulta agradable, y al lado de la quebradiza de su compañera resulta fresca... pero lo veo carente de seguridad y de momento es un intérprete que no me dice gran cosa. Por desgracia para él, volvió - como el día de la radio - a optar la variante tradicional, léase con Do no escrito - y hortera- , de O mio rimorso. La nota salió, nuevamente, insegura y temblorosa. La verdad, no entiendo este sometimiento del cantante a la tradición, por encima de las capacidades vocales de cada cual. ¿Cuándo superaremos esa actitud tan encorsetada? El resto estuvo mejor, aunque no ha dejado gran huella en mí. La dirección de actores resalta - aunque con el libreto en la mano resulta más que evidente - que Alfredo es el lado débil de esta pareja.
Tézier me pareció el mejor de los tres protagonistas. Resultaba curioso que pareciera más joven que su hijo en la ficción. Como he dicho más arriba, su dúo con Violetta resultó lo mejor de la noche. Me gustaría que matizase un poco más, la maravillosa Di Provenza me pareció un tanto monocorde. Aun así estaba a un mayor nivel que Castronovo y Dessay. La dirección de escena, otra vez, tiene detalles curiosos, como la presentación del personaje - lo vemos por primera vez cuando va a dejar una tarjeta sobre un ramo de flores que Alfredo había entregado a Violetta... ¿insinúa una posible rivalidad entre padre e hijo? -y a mí por otra parte me encantan los Germont que no parecen partepiernas.
vídeo de sour7lemon
Bien los secundarios - entre los que me sorprendió encontrar a... ¡Adelina Scarabelli como Annina!- y el coro. Y queda Langrée, que no hizo nada demasiado destacable, proporcionando un acompañamiento bastante plano y poco más, tendiendo a la lentitud en sus tempi. Como él mismo declaró durante la entrevista en el intermedio - bastante más corta que en la retransmisión radiofónica de la semana pasada - se trataba de la primera vez que dirigía La Traviata.
lunes, 2 de mayo de 2011
Trovatore desde el Met
Al mismo tiempo que en una de las óperas más queridas de Verdi, Il Trovatore se ha convertido en víctima de interpretaciones exageradas, y, en algunos casos, de tradiciones dañinas que pueden llegar a convertir la obra en la caricatura de sí misma. La que primero acude a nuestra mente es aquélla que convierte la cabaletta del tenor en el Acto III en la clave del éxito de la representación. Lástima. Porque Il Trovatore es mucho más que eso o que la nota que jamás estuvo allí. Dejemos a un lado los habituales tópicos sobre el argumento demencial, que no lo es tanto desde la perspectiva del teatro romántico del que procede el libreto de Cammarano. Libreto que, además, sirve a su propósito de manera bastante eficaz. No es mi Verdi favorito y es mucho menos revolucionario en su estructura que Rigoletto. Tampoco tiene un argumento transgresor como ésta última o La Traviata. Aun así, Verdi tuvo los inevitables problemas con la censura en la época del estreno. Por ejemplo, se prohibió el uso de palabras litúrgicas, de ahí que se sugiriera la variación del texto en la escena del Miserere. Los personajes son bastante planos, y en ese sentido sólo se salva Azucena. La más compleja y, según las palabras de Verdi, es un personaje principal, el personaje principal, mejor y más dramático que los otros. Si yo fuera una prima donna (...) siempre preferiría cantar la parte de la gitana en Il Trovatore.
El pasado sábado se pudo escuchar a través de la radio Il Trovatore desde el Met. También pudo verse a través de los cines, pero por desgracia una vez más tengo que conformarme con la audición y nada más. Contrastando opiniones me encuentro una vez más con que los micrófonos de la radio resaltan y magnifican cualquier defecto. El reparto era idéntico al que se pudo escuchar unos dos años atrás en el mismo teatro y del que hablaba por aquí. Entonces dirigía Noseda y la función resultó mucho más vibrante y disfrutable que con Armiliato. No tan rutinaria como su aburrida Bohème del año pasado, su dirección careció de cualquier cosa que pueda llamar destacable. Si exceptuamos el nivel de volumen alcanzado en el estruendoso final del Acto I, ejecutado además con la forma tradicional. Con Manrico uniéndose a Leonora y cantando algo que en la soprano resulta sublime y en el tenor desternillante (aquéllo de son io dal ciel disceso...). Bien es verdad que es una costumbre que inicia el propio Verdi con la revisión parisina, en la que existe algo parecido a eso. No por ello me resulta menos risible.
Como en 2009, podemos hacer una diferencia entre los cantantes: mejor ellas. En especial Dolora Zajick. La veterana mezzosoprano era la mejor sobre escena. A pesar de los años sigue siendo una Azucena imponente, aunque tal vez no demasiado sutil. Apabulla por la enorme voz y por la solidez de la que ninguna otra que cante el papel puede presumir hoy. Tal vez Urmana, cuando todavía cantaba de mezzosoprano. La voz de Zajick, tanto en su centro como en el agudo suena aún limpia y potente. Nos puede molestar el lógico desgaste, o el vibrato. Pero quien tuvo retuvo... Y así Zajick fue la justa triunfadora de la función.
Como en 2009, podemos hacer una diferencia entre los cantantes: mejor ellas. En especial Dolora Zajick. La veterana mezzosoprano era la mejor sobre escena. A pesar de los años sigue siendo una Azucena imponente, aunque tal vez no demasiado sutil. Apabulla por la enorme voz y por la solidez de la que ninguna otra que cante el papel puede presumir hoy. Tal vez Urmana, cuando todavía cantaba de mezzosoprano. La voz de Zajick, tanto en su centro como en el agudo suena aún limpia y potente. Nos puede molestar el lógico desgaste, o el vibrato. Pero quien tuvo retuvo... Y así Zajick fue la justa triunfadora de la función.
Sondra Radvanovsky, Leonora, es una de las cantantes actuales que más me interesan. Su gran escena del Acto IV resultó mucho mejor que el aria y la cabaletta del Acto I. Es una de las cantantes que no se salta la maravillosa Tu vedrai che amore in terra - en cierto sentido también podríamos considerar su supresión autorizada por el propio Verdi, que la cortó en la versión parisina de Il Trovatore, pero... ¡es que seguramente es la mejor de toda la ópera y le da cien vueltas a la Pira! -, pero sin el da capo que la hace aún más temible. En cuanto a los caballeros, el Manrico de Álvarez me pareció ya en su momento bastante irregular. Cierto, mejor que el de muchos otros que cantan por esos teatros, pero ni la voz me pareció tan ensoñadora y hermosa como hace un par de años ni me interesó más allá de algunos detalles, algunos momentos. Su mejor escena fue la final. Como tantos otros antes que él, su Ah, sì ben mio fue de trámite antes de la Pira. Bajada de tono -tampoco es el primero ni será el último: lo raro es encontrar a un tenor que la cante en la tonalidad original - y no demasiado espectacular, de todas maneras despertó el entusiasmo del respetable.
A Hvorovstovsky le he encontrado siempre pocas virtudes, aparte de algunas estéticas. La emisión gutural se me hace casi insoportable. Sobre todo en Il balen... y su cabaletta, demasiado vociferantes. No puedo juzgar, naturalmente, su labor como actor. En lo que a lo vocal respecta, me sonó a tantos otros Condes de Luna que se conforman con ser el villano de la función, sin demasiados matices. Algo que, siendo el de Luna un personaje que me gusta mucho más que el descerebrado de Manrico me resulta difícil de soportar. No es el peor conde que he escuchado, pero no le veo demasiados elementos positivos.
En fin, he escuchado cosas mucho peores y en su conjunto lo podría calificar de aceptable, en algunos momentos incluso se podía disfrutar. Pero no creo que lo recuerde durante demasiado tiempo. Como se retransmitió en los cines el vídeo acabará surgiendo tarde o temprano... Entonces veremos qué me parece la producción de David McVicar, que traslada la ópera al siglo XIX, durante nuestra Guerra de la Independencia. Lo único que puede advertirse de ella a través de las ondas radiofónicas es el barullo que en ocasiones se forma en escena.
IL TROVATORE
Giuseppe Verdi--Salvatore Cammarano
Manrico.................Marcelo Álvarez
Leonora.................Sondra Radvanovsky
Count Di Luna...........Dmitri Hvorostovsky
Azucena.................Dolora Zajick
Ferrando................Stefan Kocán
Ines....................Maria Zifchak
Ruiz....................Eduardo Valdes
Messenger...............Raymond Aparentado
Gypsy...................Robert Maher
Conductor...............Marco Armiliato
Aquí y aquí
Giuseppe Verdi--Salvatore Cammarano
Manrico.................Marcelo Álvarez
Leonora.................Sondra Radvanovsky
Count Di Luna...........Dmitri Hvorostovsky
Azucena.................Dolora Zajick
Ferrando................Stefan Kocán
Ines....................Maria Zifchak
Ruiz....................Eduardo Valdes
Messenger...............Raymond Aparentado
Gypsy...................Robert Maher
Conductor...............Marco Armiliato
Aquí y aquí
Editado: sin enlaces de momento, démosle gracias al efebeí.
sábado, 30 de abril de 2011
Comparaciones: Pace, pace mio Dio. La solución.
La comparativa mensual llegó a su fin, y es hora de decir qué sopranos se escondían tras las cuatro interpretaciones del aria Pace, pace mio Dio, correspondiente al Acto IV de La Forza del Destino, de Verdi. Gracias a todos los que os habéis tomado el tiempo de escucharlas y de votar por vuestra favorita. Tenemos una clara ganadora - la Leonora número 2, seguida a gran distancia por las dos cantantes que han empatado en el segundo puesto. Nuestra cuarta candidata, en cambio, se fue con cinco votos y quedó en último lugar. Se trataba de Eleanor Steber. Puede encontrarse en uno de los recitales editados por Preiser, en el que se incluyen grabaciones de arias pertenecientes a Don Carlo, Carmen, Faust, La Traviata o Louise, por poner unos cuantos ejemplos.
Las Leonoras 1 y 3 empataron a seis votos. La número 1 era la hermosa Virginia Zeani. La soprano rumana permanece asociada, sin duda, al papel de Violetta, pero también dejó interpretaciones como ésta. Zeani no ha sido particularmente favorecida por las casas discográficas, y su legado en disco se basa fundamentalmente en directos y grabaciones "piratas". Aunque hay excepciones, como su Traviata y su Tosca grabadas en sellos poco conocidos. La casa Bongiovanni editó en su momento unos cuantos discos en los que se recogen grabaciones con la orquesta de la RAI. Por ejemplo, éste.
En cuanto a la número 3, se trataba de Zinka Milanov. Fue una Leonora recurrente. En el Met la cantó en numerosas ocasiones, entre 1943 y 1962. También la grabó en estudio bajo la batuta de Fernando Previtali y con Giuseppe di Stefano y Leonard Warren como Don Alvaro y Don Carlo di Vargas, respectivamente. En cuanto a los directos, podemos seguir la evolución desde los primeros años cincuenta. La interpretación que podíamos escuchar en la comparativa corresponde a otro de los recitales editados por Preiser. En esta ocasión estaba acompañada por la orquesta de la RCA dirigida por Renato Cellini. Al igual que Zeani, se llevó seis votos.
Así pues, apabullante victoria de Eileen Farrell, Leonora número 2. La grabación pertenece al disco Eileen Farrell sings Verdi. Estaba acompañada por Fausto Cleva y la Columbia Symphony Orchestra. También en el Met, como había hecho Milanov, cantó Farrell - que había debutado allí como Alceste en la ópera homónima de Gluck - varias Forzas. Esto fue lo que escribieron los críticos neoyorquinos después de su primera Forza allí, siempre según los imprescindibles archivos:
Eileen Farrell, as Leonora, brought down the house. She may not be much of an actress, and her figure in those funny boy's pants in the Church scene did nothing to add to the illusion-but how she can sing! Her "Me pellegrina" in the first act, and her second act prayer were more in sheer vocal grandeur, I am sure, than even Verdi ever bargained for. And her "Pace, pace, mio Dio," in the last act was like a brand new revelation of an old song.
The voice, one must admit has become a bit wiry when pushed to full power. But it still seems to have no limitations of expression and still glows with the glory of the rising sun when the challenge of sheer beauty demands. En cuanto a representaciones completas, disponemos de ésta editada por Standing Room Only, en la que la soprano de Connecticut está acompañada por Franco Corelli y Anselmo Colzani. Farrell se llevó catorce votos.viernes, 22 de abril de 2011
martes, 22 de marzo de 2011
Comparaciones: Pace, pace mio Dio
En su monumental drama Don Alvaro o la fuerza del sino, Don Ángel de Saavedra, Duque de Rivas, no incluyó una escena que sea similar a la de la Leonora verdiana en el Acto IV de La Forza del Destino. No hay monólogo para la desventurada eremita, a la que su hermano busca con tanto ahínco, en la creencia de que mejor estará muerta que deshonrada. Veinte veces lo habré dicho. La Forza del Destino es seguramente mi ópera favorita, aunque no la más escuchada. Pese a su irregularidad y pese a que más de uno y más de dos han detestado a personajes como Preziosilla o Melitone. Pese a un libreto que muchos tildan de disparate y que no es sino el leal reflejo de un drama romántico con todos los tópicos posibles. Como aquéllos de los que (cito de memoria) se burlaba Mesonero Romanos porque la acción dura tres siglos y transcurre en toda Europa.
Pace, pace mio Dio sigue siendo un aria favorita de las sopranos. Pocos recitales verdianos hay en los que no se incluya. En esta escena Leonora, pese a los años transcurridos desde su fallida escapada con Alvaro, sigue atormentada por el recuerdo de su amor por el indiano, que tan desastrosas consecuencias tuvo sobre los Vargas. Estas son las cuatro versiones:
LEONORA Pace, pace, mio Dio! Cruda sventura M'astringe, ahimè, a languir; Come il di primo Da tant'anni dura Profondo il mio soffrir. Pace, pace, mio Dio! L'amai, gli è ver! Ma di beltà e valore Cotanto Iddio l'ornò. Che l'amo ancor. Nè togliermi dal core L'immagin sua saprò. Fatalità! Fatalità! Fatalità! Un delitto disgiunti n'ha quaggiù! Alvaro, io t'amo. E su nel cielo è scritto: Non ti vedrò mai più! Oh Dio, Dio, fa ch'io muoia; Che la calma può darmi morte sol. Invan la pace qui sperò quest'alma In preda a tanto duol. (Va ad un sasso ove sono alcune provvigioni deposte dal Padre Guardiano) Misero pane, a prolungarmi vieni La sconsolata vita... Ma chi giunge? Chi profanare ardisce il sacro loco? Maledizione! Maledizione! Maledizione! (Torna rapidamente alla grotta, e vi si rinchiude. Sì ode dentro la scena un cozzare di spade) | LEONOR ¡Paz, paz, Dios mío! La desgracia me hace, ¡ay de mí!, languidecer; después de tantos años, mi sufrimiento es tan profundo como el primer día. ¡Paz, paz, Dios mío! ¡Le amaba es cierto! Y Dios le dotó de tanta belleza y valor, que aún le amo y no puedo borrar su imagen de mi corazón. ¡Fatalidad! ¡Fatalidad! ¡Fatalidad! ¡Un delito nos separa en la tierra! Álvaro, te amo y está escrito en el cielo: ¡no te volveré a ver! Dios mío, haz que me muera; sólo la muerte me devolverá la paz. En vano esperó esta alma la paz entregada a tamaño dolor (Se acerca a una piedra en la que el Padre guardián ha dejado unas provisiones) Mísero pan que a prolongar vienes mi desconsolada vida. Pero, ¿quién llega? ¿Quién profana este santo lugar? ¡Maldición! ¡Maldición! ¡Maldición! (Entra rápidamente en la cueva y cierra la puerta. Se oye el chocar del acero) |
viernes, 18 de marzo de 2011
"Arrigo, ah parli ad un core"
Sondra Radvanovsky -a quí en una grabación de 2004- canta uno de los momentos más hermosos, en mi opinión, de I Vespri Siciliani, y una ntervención de la Duquesa Elena que prefiero al trillado bolero Mercè, dilette amiche. Hoy, a las 20:30, podremos escuchar I Vespri desde Turín, con la propia Radvanovsky, acompañada de Gregory Kunde, Franco Vassallo (ejem) e Ildar Abdrazakov (el cual no me parece a priori que vaya a estar muy cómodo en el papel de Procida, pero lo mismo me da una sorpresa). Dirigirá Gianandrea Noseda y lo retransmitirá en directo la RAI3.
el vídeo es de Homoclassicus
¡Ah, una cosa más! Según ha anunciado la propia soprano, estas Vespri serán grabadas en vídeo y comercializadas en DVD.
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