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lunes, 31 de diciembre de 2012

Oberturas y otros animales: el Ballet de la Reine de Don Carlos

Como es por todos conocido, Don Carlos fue en su origen una grand opéra que cumplía con todos los requisitos de ese género genuinamente francés. Pero ya en su estreno parisino sufrió todo tipo de tijeretazos, de tal modo que algunos fragmentos se quedaron en el ensayo general y no fueron recogidos por las sucesivas revisiones que se hicieron de la ópera. El Ballet de la Reine es una de las víctimas habituales de los cortes. Es, también, uno de los ballets más extensos que Verdi compuso. Aparte de como Ballet de la Reine se lo conoce como la Peregrina, según la famosa perla a la que desde luego pusieron bien el nombre.
Situado al principio del Acto III, el ballet sucede a la escena del intercambio de mantos que también es cortada en la mayoría de producciones y que tan bien explica la confusión posterior en la que Don Carlos hablará a la Éboli como si de la reina se tratara.
¿Por qué? Bien, el ballet recrea precisamente la historia de la perla, o más bien es una alusión alegórica a la propia Isabel de Valois, su pureza y belleza, etc etc. En tiempos recientes algún director de escena se ha dejado de genios del mar y perlas bailarinas, recreando el ballet como un sueño en el que una Eboli casada con Don Carlos prepara la cena a sus suegros... con desastroso resultado.  Que obliga a llamar a un repartidor de pizza también conocido como Rodrigo, marqués de Posa. Experimento que puede verse aquí y aquí.
La grabación en audio, sin embargo, procede de la versión grabada por Claudio Abbado y las huestes escalígeras a principios de los años ochenta. Grabación que, con bastante desparpajo, se presentó como un esfuerzo filológico en el que se ofrecía la obra tal y como fue en origen. Nada más lejos de la realidad. Se trata más bien de una grabación de la versión en francés y en cinco actos que incluye algunos de los fragmentos originales en forma de apéndice. Para escuchar una grabación en la que se nos presente toda la música escrita por Verdi, incluyendo la cortada en los ensayos, tenemos la de Matheson, si bien se trata de una versión que presenta pocos atractivos aparte de ese.

sábado, 3 de septiembre de 2011

Oberturas y otros animales: Aida y su Sinfonia alternativa

Querido Giulio: le envío una Obertura - la tinta aún está húmeda - con la que tal vez debamos preceder Aida. Digo "tal vez" porque apenas la he mirado y puede que sea un desastre. Teniéndola lejos de mi vista durante unos días, podré leerla y juzgarla debidamente cuando llegue a Milán, y decirle si merece la pena el mandarla copiar. De todas maneras, siempre tendremos el Preludio (...).
Verdi escribía estas líneas a su editor Giulio Ricordi el 28 de diciembre de 1871, hablándole de una Obertura alternativa que había compuesto para Aida, ópera estrenada en El Cairo apenas cuatro días antes con éxito considerable. De extensión mucho mayor que el Preludio que todos conocemos, contenía, además de los temas de Aida y los sacerdotes, el del lamento de la princesa etíope (Numi, pietà), los motivos que aludían a Amneris (citando tanto el que aparece en Quale insolita gioia nel tuo sguardo, coincidiendo con la entrada de la egipcia, y el que se escucha en Forse l'arcano amore). Todos ellos acababan fundiéndose, con una reaparición final del tema de Aida que acababa con las trompetas recogiendo la melodía asociada a la protagonista. Algo que, según el propio Verdi, podía resultar un gran efecto o un desastre si las trompetas no tocaban con brillantez suficiente. Sin embargo el compositor no parecía convencido, ya en la carta que acompañaba la partitura. Su valoración se hará definitiva cuando haga ensayar la pieza en cuestión a la orquesta de la Scala. Así se lo contaría a Emilio Usiglio en una carta fechada en enero de 1875:
Aida no tiene Obertura. Tal vez haya oído usted decir que en uno de los ensayos de Aida hice tocar a la orquesta una pieza que tenía el aire de una obertura. La orquesta respondió, preparada y obediente, y la pieza hubiera sonado bien si su construcción hubiese sido sólida. Pero la excelencia de la orquesta sólo sirvió para demostrar la debilidad de la supuesta obertura.
Así que, condenada por su propio creador, la obertura "alternativa" quedó archivada, hasta cierto punto. Porque algunos directores se resistieron a dejarla morir, de modo que tenemos unas cuantas grabaciones de esta pieza descartada. Arturo Toscanini  estaba interesado en la partitura desde que, en 1912 - siempre siguiendo a Budden - formó parte de un grupo que la examinó... aunque en aquel entonces se decidió respetar el deseo de Verdi, no interpretándola. La tentación o el aprecio por la obertura pudieron más y Toscanini acabó interpretándola en concierto - pudo disponer de la partitura gracias a los herederos de Verdi- ,  siendo su grabación de 1940 con la NBC la primera conocida de la pieza en cuestión. El legendario director escribía en 1939:

Hice un ensayo de la Obertura de Aida y decidí que merecía la pena interpretarla en concierto. No sé si sabes que Verdi había escrito una Obertura después del hermoso y pequeño Preludio que es usualmente interpretado, y habría sustituído éste con ella si lo hubiese juzgado favorablemente, pero las cosas no fueron de ese modo. Por el contrario, su opinión era muy severa. Demasiado, creo yo.


Si Toscanini fue el primero en interpretar la Obertura, se puede decir que el director que más amor ha mostrado por este "descarte" verdiano ha sido Claudio Abbado, que la llevó al estudio de grabación en dos ocasiones, con la London Symphony Orchestra y una segunda versión con la orquesta del Teatro alla Scala, del que entonces era director musical. Esta última es la que tengo más a mano, y se incluye en un disco maravilloso - al menos para mí - con Pavarotti y las rarezas verdianas como protagonistas.  Circula la historia - no sé si llamarla leyenda - de que Abbado no disponía de la partitura, así que básicamente la reconstruyó a partir de la escucha de la grabación de Toscanini.
Como no hay dos sin tres, vamos a cerrar la entrada con una interpretación más, la de Riccardo Chailly al frente de la Orquesta Verdi de Milán, de la que fue director entre 1999 y 2005. Con dicha formación, Chailly grabó algunos discos de rarezas verdianas, rossinianas y puccinianas. En el disco dedicado a Verdi, entre algunos fragmentos inéditos - incluyendo el Preludio descartado para Otello, de autoría un tanto dudosa - se encontraba una vez más la Obertura descartada de Aida
La verdad, no es por enmendarles la plana a los directores que han mostrado un loable interés en la pieza descartada por Verdi, sólo que no puedo evitar el estar de acuerdo con el de Busseto. Siempre nos quedará el Preludio. 
vídeo de

martes, 25 de mayo de 2010

De Mahler y de Abbado

Hace un par de días me enteraba de que un estado de grave agotamiento había hecho que Claudio Abbado acabase internado en el hospital, obligando a suspender sus compromisos de  principios de junio. Entre ellos, claro, el que habría supuesto su vuelta al podio de la Filarmónica de la Scala, que no dirige desde 1986... No es lo mismo, como he llegado a leer en prensa, que su vuelta al teatro en sí desde esa fecha, ya que fue el director de varios conciertos en la década de los noventa, con las Filarmónicas de Viena y de Berlín. Concretamente, el último se remonta al año 1993, con los berlineses -el archivo de la Scala se está revelando muy útil. Siguen siendo, de todas maneras, muchos años. El programa, en ocasión de su retorno -empañado por un desencuentro con el ayuntamiento de su ciudad natal...-, habría sido mahleriano. La segunda sinfonía, para ser exactos. Esperando que no sea nada grave y que el maestro se recupere pronto, os dejo con un poquito de su Mahler, aunque no es la Segunda, sino la Primera, y la interpretación date de 1989. Tirando del hilo sale el resto. 
video de lyricholic

martes, 5 de mayo de 2009

Come in quest'ora bruna

Mirella Freni en la legendaria producción de la ópera de Verdi Simon Boccanegra dirigida escénicamente por Strehler, con Claudio Abbado en el foso de la Scala. Es un crimen que ciertas cosas no estén en DVD. Esta es una de ellas:

Vídeo de Onegin65

lunes, 6 de abril de 2009

Para mañana en la radio: Il Viaggio a Reims

Mañana podremos escuchar por la RAI3 (cruzad los dedos) Il Viaggio a Reims, de Rossini, desde la Scala de Milán. Parece increíble que desde San Ambrosio (y eso que perpetraron entonces) no haya escuchado nada del Teatro milanés cuyo nombre aprendí a venerar en los primeros tiempos de mi afición operística, cuando escuchaba las grabaciones de los cincuenta y sesenta (vamos, los años de Callas). Entre el reparto, Annick Massis, Daniella Barcellona y Patrizia Ciofi, aunque también están incluídos en el pack Bruno Praticò y Alistair Miles. Será a partir de las 20:00, bajo la batuta de Ottavio Dantone y "resucitando" la producción de Ronconi que sirviera a las míticas funciones de Abbado, responsable de que el Viaggio abandonara el sueño de los justos. En estos días se habla de él (de Abbado, evidentemente) porque se dice que va a volver a la Scala para un concierto que tendrá lugar en junio de 2010. Sería una buena noticia, así que esperemos que sea verdad (porque de cosas similares se lleva hablando desde los primeros noventa, y sólo hay que rastrear los archivos on-line de los periódicos italianos para comprobarlo). Aquí tenéis a todo el reparto de una de las funciones de 1980 disfrutando (y haciendo disfrutar al público) de un divertido bis. Bajo la batuta de Abbado, evidentemente:

(vídeo de gustavometz)

viernes, 5 de septiembre de 2008

Comparaciones: el preludio de Lohengrin... (la solución)

Bien, esta semana hemos estado comparando a cuatro directores "desconocidos" en el preludio al Acto I de Lohengrin, de Richard Wagner. Esta semana no tenemos empate y sí hay un ganador. Descubramos ahora los nombres de nuestros "contendientes". Comencemos por el Director 2, que no ha obtenido ningún voto. Se trataba de Herbert Von Karajan, nada menos. No sé si de haberse revelado el nombre en la encuesta las cosas hubieran transcurrido de otro modo (¿puede un nombre ilustre influir en nuestra percepción si lo conocemos de antemano?). Pues sí, era Der Gott con "su" Filarmónica de Berlín, en este disco dedicado al Wagner orquestal. Se ha quedado con un cero. Escuchemos nuevamente a Don Heriberto y a sus Berlineses en el Preludio al Acto I de Lohengrin.

Nuestro Director 1 ha obtenido un voto... el mío. Se trataba de Claudio Abbado con la Filarmónica de Viena. La grabación pertenece a una integral de la ópera grabada para DG, con Siegfried Jerusalem, Cheryl Studer, Waltraud Meier... Del reparto hay cosas que me gustan más y me gustan menos, pero lo que hace Abbado con los vieneses me fascina (me derrito con ellos). De ahí que comparando a los cuatro fuera mi preferido, pasara lo que pasara. Para los dominguistas, existe un DVD con reparto similar y también con Abbado, pero con Plácido en el papel del Caballero del Cisne. Escuchemos...

El Director 3 era el único cuya grabación estaba en directo. Se trata de Christian Thielemann. Pertenece a un concierto en Viena con la Orquesta de la Deutsche Oper de Berlín, celebrado en 2004, y que se compuso de preludios wagnerianos... Que yo sepa no está disponible comercialmente, pero buscando, buscando, se puede encontrar, y si de todas maneras hay interesados en hacerse con él, puede elevarse a las alturas... (sólo hay que pedirlo). Escuchemos a Thielemann...

Y el ganador es... Otto Klemperer, nuestro Director 4, el que se tomaba las cosas con más calma. La grabación, con la Philharmonia, pertenece a un doble cd editado por EMI, y reeditado en la serie "Great Recordings of the Century". Se trata de una grabación con su orquesta, la Philharmonia, fundada por Walter Legge en 1945 como formación destinada a las grabaciones de estudio de su compañía. Klemperer fue su director principal "vitalicio" desde 1959 hasta su muerte en 1973 (aun cuando dejó de dirigir en 1971...), y fue uno de los que brindó su apoyo a la Philharmonia cuando Legge quiso disolver la orquesta en 1965 (los músicos se negaron a que desapareciera y durante un tiempo se la conoció como New Philharmonia, hasta que recuperó su primitivo nombre en 1977). Escuchemos a Klemperer y a la venerable orquesta londinense:

jueves, 21 de agosto de 2008

De nuevo Brahms...



vídeo de
jeffro887


Ahora estáis
afligidos;

Pero yo
os volveré a ver,

vuestro corazón
se regocijará

y nada podrá privaros
de vuestro gozo.




Os consolaré,
como una madre
consuela a su hijo.



Mírame:
Qué escaso
tiempo de fatigas

y trabajos he vivido
y he hallado
un gran consuelo.



jueves, 17 de julio de 2008

Bizet adictivo

¿Desanimado? ¿Aburrido? No importa. Bizet, Abbado y compañía (Orfeón Donostiarra y demás) nos suben la moral.

Vídeo de rob333c

miércoles, 23 de abril de 2008

Abbado dirige Beethoven

Por si alguien no se ha enterado a estas alturas, Claudio Abbado anda estos días por Madrid donde ha dirigido Fidelio, de Beethoven, y donde también dirigirá un concierto (beethoveniano asimismo) . Podéis ver diversos artículos y críticas por aquí: ABC y El País por ejemplo. La envidia me devora por no haber estado allí. La envidia sana, y otro sentimiento nada sano contra nuestras queridas radios y televisiones que ni han retransmitido nada ni parecen tener planeado hacerlo. En fin. Como premio de consolación veámosle con la Filarmónica de Berlín dirigiendo la Obertura Egmont de Beethoven.

Vídeo de suasoires

sábado, 16 de febrero de 2008

viernes, 4 de enero de 2008

Pergolesi

Tal día como hoy de 1710 nacía en Jesi un niño que llevaría el nombre de Giovanni Battista Draghi o Drago. Así como suena no nos dice mucho, pero si precisamos que el apodo familiar (debido al abuelo Francesco, que era de Pergola) era Pergolesi, ya sí que nos dice algo. Pergolesi tuvo una vida breve, incluso para los criterios de la época, ya que murió de tuberculosis en Pozzuoli a los veintiséis años y fue enterrado en una fosa común. Comenzó sus estudios en su Jesi natal, aunque a los quince años se trasladaría a Nápoles, entonces una de las capitales musicales de Europa. En fin, como el joven era un magnífico violinista pronto formó parte de la orquesta del Conservatorio, diplomándose en 1731 (después de la composición de su oratorio La conversione e morte di San Guglielmo).
Pergolesi gozó casi inmediatamente de la protección del Príncipe Stigliano Colonna, y estrenaría en 1732 Sallustia, su primera ópera escenificada, con libreto anónimo. La composición estuvo muy condicionada por los deseos de quien iba a ser su estrella, el cantante Nicolò Grimaldi, conocido como Nicolino, que murió poco antes del estreno. Readaptada para el nuevo cantante (el joven Gioacchino Conti), no obtuvo sino una acogida tibia. Mucho más éxito tuvo su "commedia in musica" Lo frate 'nnamurato, con un libreto en napolitano de Gennaro Antonio Federico, estrenada también en 1732 y el mayor éxito que conocería en su corta vida nuestro protagonista. Gennaro Antonio Federico también es el autor del libreto de La Serva Padrona. Concebida como un intermedio de Il Prigioner Superbo, estrenada en agosto de 1733 (la temporada se había retrasado a causa de los maremotos que asolaron Nápoles en 1732). Aunque la ópera seria conquistó un notable éxito, fue el intermedio el que haría histórica aquella velada. Una representación en 1752 de los avatares de la mandona doncella y su señor en la Académie Royale (seria institución nada ligada a lo cómico) desataría en París la llamada querelle des bouffons que enfrentaría a los partidarios de la ópera bufa y a los de la "tragedia lírica", situación que se repetiría más o menos con Piccini y Gluck casi veinte años después.
En 1734 estrenó Adriano in Siria, otra ópera seria con libreto del omnipresente Metastasio, que de nuevo se vio eclipsada por el intermedio cómico Livietta e Tracollo (que sin embargo no alcanzó las cotas de popularidad de La Serva Padrona). Pergolesi fue nombrado "maestro de Capilla sustituto" de la Ciudad de Nápoles. En Roma, donde se establecería durante el siguiente periodo de su vida, estrenaría otras obras serias (Il Flaminio, L'Olimpiade), aparte de su Misa en Fa, conocida como Misa Romana. Afectado fuertemente por la tuberculosis (nunca había tenido, de todas maneras, muy buena salud, a lo que parece), se retiró a Pozzuoli donde moriría. Antes de su fallecimiento, tuvo tiempo de componer (la imaginación romántica afirmaría que el día anterior a dejar este mundo) la que es su obra más célebre hoy día, el Stabat Mater. Obra que habría sido encargada para sustituir la homónima de Scarlatti y que fue tan apreciada desde el primer momento que hasta Bach la citaría en una de sus obras. El Romanticismo se apoderaría de la figura de Pergolesi, cómo iba a ser de otra forma, debido a su prematura muerte; incluso (otra vez) se llegó a hablar de envenenamiento por parte de colegas envidiosos. Suerte que Salieri no había venido al mundo aún (Don Antonio vería la luz en 1750), de otro modo habría ocupado un lugar de honor en la lista de sospechosos. Por si esto fuera poco, se atribuía a Pergolesi cualquier obra que tuviera el estilo de la Escuela napolitana y se inventaban toda clase de anécdotas y leyendas, dado que los datos que se conocían sobre su vida eran escasos. Multitud de grabados mostraron al moribundo compositor finalizando su Stabat Mater, o le dotaron de un perfil napoleónico (véase el grabado; si no me ponen debajo Pergolesi lo confundo con cierto señor de Ajaccio). La Serva Padrona (pese a una ópera con título idéntico de Paisiello que no logró desbancar a su predecesora) y el Stabat Mater gozaron de popularidad, por tanto, durante todo el siglo XIX, tan dado a olvidar la producción del anterior, y como no, las obras de Pergolesi que conocieron en su día mayor popularidad fueron dejadas de lado. Desde el 2001 la Fundación Pergolesi-Spontini dedica a ambos un festival en el que se han vuelto a representar obras olvidadas de ambos.
Es inevitable hablar de Pergolesi y no acordarse del celebérrimo Stabat Mater, que aquí tenemos en versión de Katia Ricciarelli (ejem), Lucia Valentini-Terrani y Claudio Abbado.

En el capítulo de atribuciones del tipo "esto parece ópera napolitana, pues seguro que es de Pergolesi" , Il Maestro di música (de autor desconocido) aquí con Wunderlich en una producción televisiva de 1963 con, entre otros, Graziella Sciutti:

Y terminamos la pequeña recopilación pergolesiana con Teresa Berganza cantando Stizzoso, mio stizzoso, de La Serva Padrona:


lunes, 31 de diciembre de 2007

Feliz Año Nuevo

¡Que tengáis un buen 2008! Os dejo con mi particular concierto de Año Nuevo:
El mejor de los mejores en conciertos novoañenses, el raro, raro, raro y genial Carlos Kleiber y la obertura de Die Fledermaus:

La Annen Polka con Mehta, un montón de críos y muuuuuuuucho almíbar:

Don Heriberto (del que nos vamos a jartar este año) nos dirige Unter Donner und Blitz:

Comprobemos las habilidades canoras de Lorin Maazel (y del resto de los miembros de la orquesta):

Rareza, el señor de las barbas en el Concierto de Año Nuevo con Harnoncourt:

La Marcha Española (y olé) de Johann Strauss con Maaris Jansons (pelín sosote, el hombre, en fin):


Aún recuerdo el año que tuve el gripazo y mi madre me avisó de que una "china vieja" estaba dirigiendo el Concierto de Año Nuevo. Resultó ser el pobre Seiji Ozawa...

Más de rarezas. En el Año 91 Abbado dirigió la obertura de La Gazza ladra de Rossini en medio de un montón de flores (tanto plano con la florecita... ejem):

A estas alturas podemos permitirnos una copichuela con Riccardo Muti y la orquesta en pleno:

Y dejemos las propinas del final al chico del centenario. Sí, Don Heriberto con El Danubio Azul y la Marcha Radetzky:


Feliz 2008
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