lunes, 13 de abril de 2009

Norma: pequeña discografía; Sutherland

de
Cronológicamente hablando, Joan Sutherland es la segunda de la tríada de grandes Normas que deparó el siglo XX. Como en el caso de Callas, la Stupenda grabó Norma en dos ocasiones, separadas, en su caso, por veinte años de diferencia. La primera la grabaría en 1964, con Marilyn Horne y John Alexander. La segunda, en 1984, con Montserrat Caballé y Luciano Pavarotti. En ambas, Sutherland estuvo dirigida por su esposo Richard Bonynge. Aparte, hay numerosos testimonios de la Norma de Sutherland en vivo. El problema es que, siendo (de las tres grandes) la que menos he frecuentado, sólo puedo hablar de las dos grabaciones de estudio.
Siempre he sostenido que a los Bonynge (y a la política de la Decca que lo favoreció) habría que hacerles un monumento (caso de que no lo tengan ya erigido) por su afán a la hora de grabar las óperas completas, sin los tijeretazos que tan habituales eran (aún) en la época. Así que, gracias a la pareja (en ocasiones triunvirato gracias a la adición de Pavarotti) pudimos disfrutar por vez primera de ediciones completas de las joyas del bel canto. En fin, a lo que íbamos. La Norma de Sutherland tiene, además, otras peculiaridades, como es la de cantar en la tonalidad original de sol mayor. Lo normal era bajar un tono la partitura, y así la ha cantado la mayoría de intérpretes de la sacerdotisa de Irminsul. En su primera grabación (1964), Sutherland está acompañada por Marilyn Horne, como decía antes. La Stupenda hace honor a su apodo, y cumple con todas las exigencias vocales del papel con facilidad insultante. El problema es que prefiero las Normas más implicadas de Callas y Caballé. Horne también maravillosa, el tenor (Alexander) no tanto, pero los hay peores. Para mi eterna vergüenza (al menos hasta que la escuche) aún no he disfrutado en su totalidad de la grabación en directo del Met (1971) con las propias Sutherland y Horne, esta vez acompañadas de Bergonzi, un Pollione que no afronta el papel de modo brusco-chulesco como algunos de sus antecesores (y sucesores).
La que sí conozco (y prefiero a la anterior grabación de estudio) es la Norma que Sutherland grabó en 1984, un regalo de "su casa" para celebrar el vigésimo aniversario de la Stupenda en la casa londinense. Esta grabación en estudio es, además, especial, por una razón evidente: la Adalgisa de Caballé. Originalmente, Bellini compuso el papel de la joven sacerdotisa (y flamante dueña de los afectos del procónsul Pollione) para soprano, pero a lo largo del tiempo la tradición ha ido encomendándolo a una mezzo (tipología vocal que no existía tal y como la conocemos en época del compositor), lo que, entre otras cosas, ayudaba a diferenciar las voces... La de Decca no es la primera grabación que restituye el papel de Adalgisa a su verdadera vocalidad (hay por esos infinitos espacios de Internet, y publicada también por alguna "casa" pirata una Norma florentina por la que tengo cierta debilidad, con Scotto y dirigida por Muti) ni tampoco la última (aunque probablemente tengan que sobornarme para que me acerque a esto o a esto, dados los repartos; acepto sobornos), pero sí es la que mejor resulta (y que recuerde, la única en estudio), gracias al reparto. Y a Bonynge. Sutherland con veinte años más encima, claro. Y se notan, por supuesto. Aun así... es en mi opinión su Norma más bella. Si a eso le añadimos más belleza en forma de Caballé (Norma ilustre), con una Adalgisa que al fin suena jovencita, como una Norma antes de perder la inocencia, un Pollione que no extorsiona a las sacerdotisas de sus amores y a Ramey de Oroveso... ¿qué más podemos pedir? Ah, sí. El sonido. Estupendo, marca de la casa.

7 comentarios:

Heinrich dijo...

Muchas gracias por este blog. Y gracias por el Tann del real. La verdad lo busqué con desesperación, hasta que di con este blog. Saludos desde México

josep dijo...

Hacia tiempo que no leia nada de Joan Sutherland, para mi una de las más grandes.
Su Norma, especialmente la del 84, és genial y de los acompañantes ya no hablemos. A Decca, Sutheland, Pavarotti y Bonynge y las magníficas gravaciones que hicieron a finales de los 70 y principios de los 80, les debo en gran parte que me guste la òpera.
Un abrazo

Anónimo dijo...

Lan Norma de decca 1984 es sencillamente la versión discográfica más redonda de toda la discografía. Todo en ella tiene un nivel de calidad impresionante: presentación del disco, sonido, secundarios, orquesta, dirección, protagonistas masculinos- especial mención hago de Pavarotti, para mí el más belcantista Pollione de la discografía y el de voz más bella- y la Adalgisa de Caballé. Personaje que no le plantea problemas a esta soprano, y más en estudio, donde puede limar de sus pesonajes sus habituales vicios que son comunes en ella, cuales son la falta de cuidado de la dicción. Joan Sutherland empieza justita, con un casta diva francamente olvidable y que no hace honor a la inmensa soprano que es. Es despues de la intervención de Caballe y Pavarotti como Adalgisa y Pollione cuando se va creciendo dramatícamente y va logrando componoer una Norma donde no se puede despistar un oyente, puesto que la cantidad de detalles expresivos y la calidad de los mismos, hace que para mí, sea preferible a su norma de 1964.
Un ejemplo: canta sutherland el "Vanne sí... "concluvo del acto I más terrorífico de todas las que he escuchado, Callas entre ellas.

Fernando dijo...

Siendo un neófito operístico, apenas comenzando a cultivarme por internet, solo me pregunto sobre la grabación que tengo (en TS y AVI) de "Norma"(1978), con (N)Joan Sutherland +(A)Margreta Elkins +(P)Ron Stevens, la cual no aparece mencionada aquí.

tomberbers dijo...

Lo siento
Pero la segunda norma
De eutherland
Es un desastr

tomberbers dijo...

Un horror
Caballe gastada
Sutherland aburre

Pavarotti se sobrepasa
Bonyngecrutinario
Como eiemoll


Siempre

tomberbers dijo...

Un horror
Caballe gastada
Sutherland aburre

Pavarotti se sobrepasa
Bonyngecrutinario
Como eiemoll


Siempre

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