lunes, 12 de abril de 2010

Comparaciones: Soffriva nel pianto... Se tradirmi tu potrai

Un acontecimiento histórico, al parecer -los extraños hechos que tuvieron lugar en la noche de bodas de Janet Dalrymple-, inspiró a Walter Scott para escribir su novela La novia de Lammermoor, en la que la desdichada Lucy Ashton pierde la razón cuando es forzada, mediante engaños, a casarse con el señor de Bucklaw, rompiendo la promesa que le hizo a Edgard de Ravenswood. Enemigo mortal de la familia Ashton, por supuesto.  Ya conocemos el final: la situación acabará con la razón de Lucy y con las vidas de su flamante esposo -el pobre pasaba por ahí- y la de su amado Edgar. Aparte de a Donizetti, la novela de Scott inspiró a Michele Carafa, que compuso la hoy olvidada Le nozze di Lammermoor sobre el mismo tema. Aquí tenéis un pequeño fragmento, para los que sintáis curiosidad. Veremos si alguna vez hay  un valiente que la exhume en versión integral. 
 Lucia, la de Donizetti -el juicio del público es implacable, por no hablar del del tiempo-, con los oportunos cambios respecto a la novela original, se convirtió en uno de los pilares del repertorio. Con los habituales cortes sobre sus espaldas, logró también sobrevivir a la alergia belcantista de la primera mitad del siglo XX. Demasiado apetecible era el papel para las sopranos dotadas de notas estratosféricas. Pero no es la célebre escena de locura lo que será comparado, sino su duo con Enrico, el hermano que, en el libreto, es el encargado de urdir el engaño para que Lucia decida acceder al matrimonio con Arturo. O mejor, la segunda parte del duo, justo después de que ella lea la carta falsificada de su Edgardo a otra dama innominada. Todo el mundo sabe quiénes han sido las grandes Lucias del siglo XX. Las cuatro grabaciones que aparecen en la selección suelen aparecer en las discografías recomendadas y los cantantes que intervienen son fácilmente reconocibles. Simplemente, a elegir la que sea de vuestra preferencia:



Soffriva nel pianto...
languìa nel dolore...
La speme...
la vita riposi
in un core...
L'istante di morte
è giunto per me.
Quel core infedele
ad altra si diè!...


ENRICO
Un folle ti accese, un perfido amore:
Tradisti il tuo sangue
per vil seduttore


LUCIA
Oh! Dio!


ENRICO
Ma degna dal cielo ne avesti mercè:
Quel core infedele ad altra si diè!


(si ascoltano echeggiare in lontananza
festivi suoni, e clamorose grida)


LUCIA
Che fia!...


ENRICO
Suonar di giubilo
Senti la riva?


LUCIA
Ebbene?


ENRICO
Giunge il tuo sposo.


LUCIA
Un brivido
Mi corse per le vene!


ENRICO
A te s'appresta il talamo!...


LUCIA
La tomba a me s'appresta!


ENRICO
Ora fatale è questa!


LUCIA
Ho sugli occhi un vel!


ENRICO
M'odi.
Spento è Guglielmo... ascendere
Vedremo in trono Maria...
Prostrata è nella polvere
La parte ch'io seguia...


LUCIA
Ah! Io tremo!...


ENRICO
Dal precipizio
Arturo può sottrarmi,
Sol egli!...


LUCIA
Ed io? Ed io?...


ENRICO
Salvarmi devi.


LUCIA
Enrico!


ENRICO
Vieni allo sposo!


LUCIA
Ad altro giurai!


ENRICO
Devi salvarmi...


LUCIA
Ma!...


ENRICO
Il devi!


(in atto di uscire)


LUCIA
Oh ciel!.. Oh ciel!


ENRICO
(ritornando a Lucia, e con accento
rapido, ma energico)
Se tradirmi tu potrai,
La mia sorte è già compita...
Tu m'involi onore, e vita;
Tu la scure appresti a me...
Ne' tuoi sogni mi vedrai
Ombra irata e minacciosa!...
Quella scure sanguinosa
Starà sempre innanzi a te!


LUCIA
(volgendo al cielo gli occhi gonfi
di lagrime)
Tu che vedi il pianto mio...
Tu che leggi in questo core,
Se respinto il mio dolore
Come in terra in ciel non è.
Tu mi togli, eterno Iddio,
Questa vita disperata...


ENRICO
Ah! Quella scure sanguinosa
starà sempre innanzi a te


LUCIA
Ah! Io son tanto sventurata,
Che la morte è un ben per me!






Sufría en el llanto...
languidecía en el dolor...
puse la vida,
la esperanza
en un corazón.
Ha llegado el instante
de la muerte para mí.
¡Aquel corazón infiel
se ha entregado a otra!


ENRIQUE
Un loco, un pérfido amor te encendió;
traicionaste tu sangre
por un vil seductor.


LUCÍA
¡Oh Dios!


ENRIQUE
Mas del cielo recibiste lo que merecías:
aquel corazón infiel lo ha dado a otra.


(Se pueden oír a lo lejos sones
festivos y clamor de alegría.)


LUCÍA
¿Qué es eso?...


ENRIQUE
Sones de júbilo...
¿los oyes desde la orilla?


LUCÍA
¿Y pues?


ENRIQUE
Ya llega tu esposo.


LUCÍA
¡Un escalofrío me corre
por las venas!


ENRIQUE
¡Se te prepara el tálamo nupcial!


LUCÍA
¡Se me prepara la tumba!


ENRIQUE
Éste es el momento fatal...


LUCÍA
¡Un velo cubre mis ojos!


ENRIQUE
Óyeme:
Guillermo ha muerto, pronto veremos
subir a María al trono...
Está postrado en el suelo
el partido que yo seguía.


LUCÍA
¡Ah! ¡Yo tiemblo!


ENRIQUE
Del precipicio,
Arturo puede salvarme,
¡sólo él!


LUCÍA
¿Y yo?, ¿Y yo?


ENRIQUE
¡Tienes que salvarme!


LUCÍA
¡Enrique!


ENRIQUE
Recibe a tu esposo.


LUCÍA
Estoy prometida a otro.


ENRIQUE
Tienes que salvarme.


LUCÍA
Pero...


ENRIQUE
¡Tienes que hacerlo!


(Va a salir)


LUCÍA
¡Oh cielos, cielos!


ENRIQUE
(volviendo hacia Lucía, y con acento
rápido, pero enérgico)
Si decides traicionarme
mi suerte está ya echada.
Tú me quitas vida y honor,
tú me preparas el patíbulo.
En tus sueños apareceré como
sombra airada y amenazante;
el patíbulo sangriento
siempre estará ante ti.


LUCÍA
(dirigiendo al cielo los ojos
llenos de lágrimas)
Tú que ves mi llanto,
tú que lees en mi corazón,
si mi dolor en la tierra es rechazado
en los cielos no lo es.
Quítame, oh Dios eterno,
esta vida desventurada


ENRIQUE
¡Ah! El patíbulo sangriento
siempre estaré ante ti.


LUCÍA
¡Ah! Estoy tan desesperada que la
muerte me resulta un bien.



2 comentarios:

Eminencia Pálida dijo...

Me encanta que hayas escogido una de mis partes favoritas de la ópera, que no es una de las más populares.

La frase "Un folle ti accese, un perfido amore: tradisti il tuo sangue per vil seduttore" la debo tener grabada a fuego en el cerebro. Es uno de esos sonsonetes que uno empieza a tararear sin darse cuenta y que luego no puede quitarse de la cabeza.

He de decir que, para este trozo en particular, prefiero a la inconmensurable señora del nº 3 en la compañía del mórbido terciopelo del (entonces) joven barítono que la grabó con ella en 1959. Es verdad que la voz es demasiado hermosa para resultar amenazadora... pero no puedo resistirme a la pura belleza

Nina dijo...

También es una de mis partes favoritas.Bueno, el dúo entero, desde "Il pallor funesto...", etc, etc, lo que pasa que ponerlo íntegramente alargaría demasiado la escucha a la hora de hacer la comparativa.

La 3 también es mi favorita.

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