sábado, 17 de octubre de 2009

Comparaciones: Tutte le feste al tempio. La solución.

Durante este mes se ha establecido la encuesta sobre cuatro versiones diferentes de Tutte le feste al tempio. Volvemos a tener una ganadora y un doble empate. También tenemos una versión que no ha recibido ni un solo voto. Revelemos ahora los nombres de los Rigolettos y Gildas que nos han estado acompañando durante algo más de treinta días, aunque en todos los casos se trata de grabaciones muy conocidas.Gracias a todos los que habéis participado en la encuesta.

La versión que ha quedado sin un solo voto ha sido la Número 2, que tenía por protagonistas a Piero Cappuccilli e Ileana Cotrubas. Como las otras tres, se trataba de un registro de estudio, el dirigido por  Giulini para DG (recordemos, el Duque de esta toma es el omnipresente Plácido Domingo), con la Filarmónica de Viena y el coro de la ópera de la capital austriaca. Esta era la más moderna de las cuatro grabaciones (1979), y tiene tantos entusiastas como detractores, aunque creo que abundan más los últimos. Personalmente, Cotrubas es una cantante a la que tengo cariño (fue, por ejemplo, mi primera Mimì), aunque no me gusta excesivamente en Verdi. La discografía de Piero Cappuccilli recoge otro Rigoletto protagonizado por este, dirigido por Mario Rossi. Doce años las separan. Escuchemos otra vez el duo... que se va de vacío.


Empatadas a votos se han quedado las grabaciones Número 1 y Número 3. Comencemos pues por la primera de ellas, que tenía por protagonistas a Cornell MacNeil y Joan Sutherland, con Nino Sanzogno dirigiendo a la Accademia di Santa Cecilia (1961). Uno de los mejores Rigolettos (la importancia del bufón en su discografía la podéis encontrar aquí), de los que no hacen que grite constantemente como un perturbado (y que además consuela a su hija con ternura, en vez de deshacerse en aspavientos). Una Gilda virtuosística y de tono angelical como pocas, aunque personalmente prefiero otros enfoques, como el de Scotto. De nuevo, el dúo, empatado en votos con el siguiente...


Duo Número 3: Robert Merrill y Anna Moffo. Estaban acompañados por Solti, con la Orquesta de la RCA Italiana. Recordemos además que en este registro el Duque de Mantua era Alfredo Kraus, en su segunda grabación en estudio del papel (la primera fue con Gavazzeni, en 1960). También era el segundo registro en estudio de Robert Merrill, que ya había interpretado a Rigoletto en una grabación de 1956 con Perlea. La discografía "oficial" no recoge ninguno más. En cuanto a la Gilda de Moffo, viene muy bien (sobre todo teniendo en cuenta las preferencias que en cierto momento se tuvieron sobre este papel) que no parezca un pájaro mecánico.


Ganadora la grabación Número 4. Se trataba de Dietrich Fischer-Dieskau y Renata Scotto en la archiconocida grabación de Kubelik con las huestes escalígeras (1963). La que, personalmente, me ayudó a rescatar Rigoletto, ópera que no tenía en demasiado aprecio después de la escucha de este desmadre absoluto (que además me enseñó que no siempre Callas es la mejor opción). Supongo que si tuviera que elegir una sola grabación de esta ópera, me quedaría sin dudarlo con Kubelik. Se ha dicho que el Rigoletto de Dietrich Fischer-Dieskau es el de un músico, que presta especial atención a la partitura, matizando mucho. Con Renata Scotto tengo una extraña relación de amor-odio (a veces dentro de la misma grabación, lo que ya es raro...), que hace una Gilda que suena joven e ingenua al principio, que no tontorrona, reflejando su paso a una mujer madura que entrega su vida voluntariamente por un hombre que no lo merece. Dúo ganador que escuchamos nuevamente.

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