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domingo, 7 de agosto de 2011

Comparaciones: el Prólogo de Pagliacci

De "manifiesto del Verismo" se ha calificado al fragmento operístico que va a ser protagonista durante el próximo mes de la comparativa habitual, que ha tenido unas cuantas semanas de descanso. Ruggero Leoncavallo estrenó Pagliacci en Milán en 1892. La leyenda nos cuenta que el libreto se basaba en un hecho real. Su propio padre, el juez que había instruído el caso, se lo había contado cuando era niño. En realidad, la historia - con una variante posterior, en la que llegó a afirmar que había sido testigo de los hechos -la habría difundido el propio compositor, acusado de plagiar una obra teatral de Catulle Mendès: La femme de Tabarin, estrenado en 1887. Leoncavallo habría replicado recordando a Mendès - que a su vez había sufrido acusaciones de plagio - el parecido de La femme de Tabarin con Un drama nuevo de Tamayo y Baus, en la que también hay una representación teatral que termina en asesinato. Nuestro compositor negaba haber visto ambos dramas. Algo que hoy se considera improbable, ya que se encontraba en París en la época en la que se estrenó La femme de Tabarin.
Al margen de la fuente primigenia de Leoncavallo, Pagliacci se convirtió en una de las obras más populares del repertorio, casi siempre acompañada de su "gemela", la obra de Mascagni Cavalleria Rusticana. También fue una de las primeras en grabarse íntegramente, así como en aparecer en las pantallas de cine. Sin duda el momento más conocido por todos es el aria del tenor, Vesti la giubba. Pero no vamos a ocuparnos de Canio, sino del malvado de la función, Tonio. Antes de alzarse el telón, este personaje que acaba desencadenando la tragedia, hace una verdadera declaración de intenciones que define la escuela verista. Este carácter de manifiesto hizo que, por ejemplo, Giancarlo del Monaco decidiera emplearlo al inicio del díptico verista que hace unos años pudimos ver en el Teatro Real de Madrid, y que ha sido inmortalizado en DVD. Para cerrar el círculo al final de la ópera, Tonio debía pronunciar la frase La commedia è finita. Lógico y consecuente. Sólo que la tradición  - iniciada no recuerdo exactamente por quién, aunque por lo general se habla de Caruso - ha hecho que los tenores se apoderen de la frase. La tradición también ha regalado algún agudo de propina al Prólogo. Pues bien, en la comparativa de este mes nos encontramos con cuatro grabaciones históricas, como podréis deducir por el sonido. Andiam, incominciate!

PROLOGO


(Tonio in costume da Taddeo 
corne nello commedia, passa 
a traversa al telone)

TONIO
Si può? Si può?
Signore! Signori! 
Scusatemi se da sol mi presento. 
Io sono il Prologo.
Poiché in scena ancor
le antiche maschere mette l'autore,
in parte ei vuol riprendere
le vecchie usanza, 
e a voi di nuovo inviami.
Ma non per dirvi, 
come pria:
"Le lacrime che noi versiam son false!
Degli spasimi e dei nostri martir
non allarmatevi!" 
No, no.
L'autore ha cercato invece 
pingervi uno squarcio di vita.
Egli ha per massima sol che l'artista
é un uom, 
e che per gli uomini
scrivere ei deve. 
Ed al vero ispiravasi.
Un nido di memoria 
in fondo a l'anima
cantava un giorno, 
ed ei con vere lacrime scrisse, 
e i singhiozzi il tempo 
gli battevano!

Dunque, vedrete amar 
si come s'amano 
gli esseri umani, 
vedrete de l'odio i tristi frutti. 
Del dolor gli spasimi,
urli di rabbia, udrete, 
e risa ciniche! 
E voi, piuttosto che le nostre 
povere gabbane d'istrioni, 
le nostr'anime considerate, 
poiché siam uomini di carne e d'ossa, 
e che di quest'orfano 
mondo al pari di voi spiriamo l'aere! 
Il concetto vi dissi, 
or ascoltate com'egli é svolto.

(gridando verso la scena) 

Andiam, incominciate!

PRÓLOGO


(Tonio, vestido como el Tadeo 
de la Comedia del Arte,
aparece a través del telón)

TONIO
¿Se puede? ¿Se puede?
Señoras, señores, discúlpenme
si me presento a mí mismo. 
Soy el Prólogo.
En escena, otra vez,
las antiguas máscaras 
introduce el autor, en parte, 
queriendo restaurar la vieja usanza, 
y a ustedes me envía, de nuevo.
Pero, no para decirles, como antes:
"¡Las lágrimas que derramamos 
son falsas! 
¡De los sufrimientos 
de nuestros mártires no se alarmen!" 
No, no. 
El autor, al contrario, 
ha intentado aprehender 
un trozo natural de la vida. 
Su máxima es que el artista 
es un hombre y, es para él, como tal,
para quien debe escribir. 
Por ello se inspira en la realidad. 
Un nido de recuerdos, 
en el fondo de su alma,
un día decidió cantar, y, 
con lágrimas verdaderas los escribió
y, suspiros y sollozos 
le marcaban el compás.

Así, verán amar, 
tal como se aman los seres humanos, 
verán del odio los tristes frutos. 
De dolor, espasmos, 
¡gritos de rabia oirán, y cínicas risas! 
Y, ustedes, más que nuestros 
pobres gabanes de histriones, 
nuestras almas consideren, 
pues somos hombres y mujeres 
de carne y hueso, 
y de este huérfano mundo, 
como ustedes, respiramos igual aire! 
El concepto les he dicho; 
ahora, escuchen 
cómo se desenvuelve. 

(gritando hacia la escena) 

¡Vamos! ¡Comenzad!

viernes, 6 de mayo de 2011

Testa adorata

Un 6 de mayo de 1896, meses después de Puccini, Ruggiero Leoncavallo estrenaba su versión de La Bohème, basada en la misma obra de Murger. Todos sabemos qué pasó después con las dos obras y cómo la de Leoncavallo quedó oscurecida por su rival pucciniana. Hablaba de ella hace mucho tiempo, casi casi en la Prehistoria del blog. El fragmento más conocido es el aria de Marcello - que aquí es tenor -, Testa adorata. Sería trabajoso contar todos los tenores que la grabaron. Me he quedado con la grabación de Enrico Caruso.
video de MrCafiero

miércoles, 2 de junio de 2010

Prólogo y epílogo

El gran, gran, barítono Giuseppe Taddei nos ha dejado hoy. Un verdadero gigante en tantos repertorios que se me hace difícil escoger un sólo personaje que lo represente. A la espera de poder rendirle el homenaje que merece, os dejo con su interpretación del Prólogo en Pagliacci, de Leoncavallo. Una intervención que tantas veces  . ahora, habrá que decirlo -se grita o se berrea. Pero en pocas ocasiones se podrá escuchar esa frase, Un nido di memorie, tal y como la decía Taddei. 
vídeo de spoletta0

miércoles, 5 de agosto de 2009

Sesión doble desde Orange

Alagna y Uria-Monzon. La foto viene de aquí.

Roberto Alagna (a veces acompañado de Angela Gheorghiu) ha sido y es un habitual de los veranos de Orange. En estos días se halla empeñado en las representaciones de Cavalleria Rusticana y Pagliacci, dirigido por el muy veterano Georges Prêtre. Después de la primera función y tal como se recoge en esta noticia, Roberto Alagna decía sentirse muy satisfecho, ya que "el reparto era magnífico y tenía la impresión de que era el compositor quien dirigía". También ha dicho sentirse más cercano al personaje de Canio que al de Turiddu (orígenes sicilianos aparte), porque el primero "afronta una situación que todo artista conoce, cuando en la vida privada las cosas no van bien y sin embargo hace falta olvidarlo todo para continuar con el espectáculo". Eso se refiere a la función del estreno, sobre la que también podemos encontrar otras críticas aquí y aquí (donde no dejan demasiado bien a la dirección orquestal de Prêtre ni a la dirección de escena, ni a Inva Mula, la Nedda de estas funciones). La representación del día 4 ha sido retransmitida por radio y por televisión. Seguramente mañana ya tendremos vídeos circulando por ahí. De momento lo que podéis encontrar aquí abajo es la grabación de la radio. Si he de dar mi opinión, aparte de que Alagna (que es un tenor que no sólo me gusta, sino por el que siento verdadero cariño, pese a que haga o diga locuras de vez en cuando, o tal vez precisamente por eso) nunca me ha parecido cómodo en este repertorio pero que a la vez ha sido el mejor de este reparto, es que en conjunto esta función no ha sido gran cosa. Correcta sin mas (quitando algunos aspectos), y ligeramente aburrida, al menos en lo que a Cavalleria respecta. He de añadir que yo siempre me aburro con Pagliacci, así que en ese particular la objetividad brilla por su ausencia; eso sí, ya hemos empezado mal con el Prólogo y luego, como suele ser mi costumbre en esta ópera, he pensado en otras cosas mientras llegaba la pantomima. Pues aquí las tenéis, tal y como han sonado por la radio (ruido de fondo del viento incluido):


Pietro Mascagni, Cavalleria Rusticana
Beatrice Uria Monzon : Santuzza
Anne-Catherine Gillet : Lola
Stefania Toczyska : Mamma Lucia
Roberto Alagna : Turiddu
Seng-Hyoun Ko : Alfio

Ruggero Leoncavallo, Pagliacci
Inva Mula : Nedda
Roberto Alagna : Canio
Seng-Hyoun Ko : Tonio
Stéphane Degout : Silvio
Florian Laconi : Beppe

Choeurs des Opéras de Région
Orchestre National de France
Georges Prêtre

Aquí

y

Aquí.



martes, 17 de junio de 2008

La Bohème sin Puccini: Leoncavallo.

La historia suele contarse así: Puccini y Leoncavallo se encontraron en un café. El compositor de Pagliacci se ofreció a trabajar junto a Puccini en un libreto basado en las Histories de la Vie de Bohème de Murger. Puccini no quiso saber nada del libreto propuesto por Leoncavallo, y el tema quedó enterrado... Hasta que en 1895 Leoncavallo se enteró de que Puccini estaba trabajando de forma entusiasta en una Bohème, con libreto de Illica y Giacosa. Así que se desató la competencia entre ambos; Puccini terminó antes, estrenando la ópera el 1 de febrero de 1896. Leoncavallo estrenaría "su" Bohème en mayo de aquel mismo año. Su Bohème fue aplaudida y después acabó por olvidarse casi por completo. El argumento es similar, incluido el protagonismo dado a Mimì, que en la novela de Murger era sólo una de las amantes de Rodolfo que moría sola en un hospital... Leoncavallo rescata a un personaje olvidado en la versión pucciniana, Eufemia, la amante de Schaunard. También hay algunos cambios en las voces; Rodolfo es confiado a un barítono, Marcello a un tenor, y Musetta a una mezzo. El número de actos es el mismo.
Acto I. Nochebuena. Estamos en el edificio que alberga al Café Momus, y el propietario de las habitaciones en las que viven los bohemios, Gaudenzio, explica a Schaunard que está harto de ellos, porque nunca gastan dinero en el café y siempre dan problemas... Schaunard trata de calmarlo; piensa dar una fiesta que traerá beneficios al café. Y llegan los invitados... Rodolfo, el poeta; Marcello, el pintor; Colline, el filósofo; Eufemia, la novia de Schaunard; Mimì, novia de Rodolfo, que trae consigo a su amiga Musetta. El flechazo entre ella y Marcello es instantáneo. Desgraciadamente, ninguno de los invitados tiene dinero para pagar la cuenta... Al final es pagada por un tal Barbemuche, aunque Schaunard insiste en ganarle el dinero "honorablemente" al billar.
Acto II. El patio de la casa de Musetta. Mientras anochece, el conserje, llamado Durand, está sacando las pertenencias de Musetta al patio; su rico amante se ha cansado de ella (o más bien de que ella le sea infiel) y se niega a seguir pagando las facturas. Como consecuencia, está siendo embargada. Musetta parece tomárselo con filosofía, y decide recibir a "sus invitados", es decir, los bohemios, en el patio. Los bohemios organizan una fiesta en el improvisado lugar, mientras los vecinos protestan por el ruido. Mimì deja a Rodolfo por el Vizconde Paolo. Las protestas de los vecinos suben de tono y los bohemios acaban huyendo.
Acto III. La buhardilla de Marcello. Marcello y Rodolfo no viven buenos tiempos. Primero, no ganan suficiente dinero para sustentarse; segundo, y esto atañe al pintor, Musetta ha decidido buscar a un amante rico que la mantenga... Mimì intenta reconciliarse con Rodolfo, pero este la rechaza duramente. Los dos amigos se quedan solos...
Acto IV. De nuevo es Nochebuena. En la buhardilla de Rodolfo, él y Marcello comparten una triste cena. Esperan a Musetta, a la que han invitado, pero la que llega es una Mimì exhausta. Musetta aparece y vende sus joyas para comprar leña para su amiga. Pero todo es inútil. Mimì muere mientras suenan las campanas que anuncian el día de Navidad.

De esta Bohème de Leoncavallo vamos a escuchar tres fragmentos:

La canción que Musetta dedica a su amiga Mimì, Mimì Pinson, la biodinetta:

El aria de Marcello del Acto III, Testa adorata, aquí interpretada por Plácido Domingo:

Y el final, con Lucia Popp (Mimì), Alexandra Milcheva (Musetta), Franco Bonisolli (Marcello) y Bernd Weikl (Rodolfo):


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