Lo habré dicho mil veces y es probable que lo repita otras tantas al menos: Faust dista mucho de ser mi ópera favorita y, en general, tiendo a escucharla de forma distraída. Lo que no quita que considere imperdonable lo sucedido en el Liceu como ya expliqué en su momento. Me temo que el problema lo tengo con Gounod en general: momentos sublimes combinados con trechos en los que me aburro de lo lindo. En honor del Faust que ayer pudimos escuchar en la radio - una vez más he de conformarme con eso- he decir que es uno de los que menos somnolencia me han hecho experimentar. Como decía unos días atrás la nueva producción de Des MacAnuff tendría que haber sido protagonizada por Angela Gheorghiu, pero a la rumana no le gustaba la actualización de la historia así que abandonó el barco muy pronto. En una entrevista bastante reciente se preguntaba cómo era posible que un teatro contratase una producción que, ya en origen, se había revelado como un fiasco. Fiasco o no, está claro que público del Met no estaba contento - era previsible por otra parte - y así lo demostró al terminar la retransmisión con abucheos dedicados al director de escena. El reparto, como es de rigor, fue calurosamente aplaudido, aunque la estrella fue un René Pape al que no se le pueden poner peros, al menos en el aspecto musical. Un cantante con clase, que no hace gamberradas con su papel. Sus compañeros de reparto son un poco más problemáticos y en cuanto a ellos hay opiniones para todos los gustos. Jonas Kaufmann parecía por momentos tener una voz más oscura no sólo que Valentin, sino que el propio Pape en el Acto I. Siempre me he sentido un tanto incómoda con su manera de emitir la voz, aunque en esta ocasión - y pese a un aria que parece haber sido transportada para facilitarle las cosas - me gustó más que en otras. Tengo bastante debilidad por Poplavskaya, cantante que a ratos me hace sufrir por ser absolutamente imprevisible, pero cuya voz me gusta y a la que - al parecer al contrario que el resto del mundo - no encuentro fría o desapegada. Resumiendo, la he adoptado. En la escena final el cansancio le pasó factura. En cuanto a la magnífica orquesta del Met bajo la batuta de Nézet-Séguin sonó estupendamente - escúchese la introducción al Acto IV-, pero torcí el gesto con algunas de las decisiones del maestro. Como es habitual, el ballet no se incluyó: no fue el único sitio donde se empleó la tijera.
Gounod: Faust
Cast
Conductor: Yannick Nézet-Séguin
Marguerite: Marina Poplavskaya
Siébel: Michele Losier
Faust: Jonas Kaufmann
Valentin: Russell Braun
Méphistophélès: René Pape
Cast
Conductor: Yannick Nézet-Séguin
Marguerite: Marina Poplavskaya
Siébel: Michele Losier
Faust: Jonas Kaufmann
Valentin: Russell Braun
Méphistophélès: René Pape





