sábado 29 de enero de 2011

Ópera en la radio

El Met acapara un fin de semana más las retransmisiones de este sábado, como siempre a partir de las 19:00 y por la habitual serie cantidad de emisoras. En esta ocasión con Tosca de Puccini, protagonizada por Sondra Radvanovsky, Marcelo Álvarez y Falk Struckmann. Dirigirá un habitual de la casa: Marco Armiliato. En los dos (!) intermedios, las habituales entrevistas a los cantantes y al director, amén de otras sobre las próximas representaciones de Nixon in China. A esa misma hora FRANCE MUSIQUE emite L'Eccole des femmes, de Liebermann, en grabación de noviembre del año pasado. Por su parte,  RADIO CLASICA DE ESPAÑA dedica parte del programa El fantasma de la ópera al recital en estudio de Vittorio Grigolo, consagrando el resto a la emisión de Carlo, re d'Allemagna, de Scarlatti
Desde las 19:30DEUTSCHLANDRADIO KULTUR emitirá en directo Die Heimkehr des Verbannten, una obra no demasiado frecuentada de Otto Nicolai. Por su parte RADIO OESTERREICH INTERNATIONAL ofrece una grabación realizada la pasada semana en la Staatsoper de Viena: Werther de Massenet, con Kaufmann y Koch, bajo la dirección de Frederic Chaslin.  No es el único diferido vienés, porque WUGA rescata - el Cielo sabe por qué- un Don Giovanni que también tenemos reciente, con dirección de Welser-Möst y D'Arcangelo en el papel titular. Además, también a las 19:30, por NRK KLASSISK NRK P2, Madama Butterfly desde Malmö, en una grabación que ya se ha podido escuchar en ocasiones anteriores.
A las 20:00, La Viuda Alegre de Lehar  - en grabación realizada en Lausana el pasado diciembrepor ESPACE 2.  En el reparto, Annette Dasch, Jennifer Larmore y José Van Dam, entre otros, todos ellos bajo la batuta de Rainer Mülbach. Por KLARA, La Forza del Destino desde el Maggio Musicale Fiorentino, que se pudo escuchar hará dos meses en directo por la radio italiana y que ahora es "reciclada". Con Violeta Urmana, Salvatore Licitra y Roberto Frontali, y Zubin Mehta en el foso. Una representación que, a juzgar por el directo radiofónico, tampoco fue gran cosa. Sin movernos de Italia y de los diferidos, RADIO TRE (RAI) nos ofrece la segunda Tosca de la tarde, esta vez en grabación realizada en abril de 2010 en la Ópera de Roma. Svetla Cassileva, Marcello Giordani y Joan Pons encabezan el reparto. 

viernes 21 de enero de 2011

Las raras: Madame Sans-Gêne, de Umberto Giordano

Esta es una entrada robot. Ha sido programada para evitar la muerte por inanición del blog debido a una ausencia de varios días. Igual que fue aquí, y aquí, etc, etc, etc.
Gracias a la prolífica pluma de Victorien Sardou Catherine Hubscher, antigua lavandera y después Duquesa de Dantzing, se convirtió en Madame Sans-Gêne. Un apodo que jamás llevó en vida y que fue arrebatado a la verdadera propietaria de tal sobrenombre, Marie-Thérèse Figueur, una mujer-soldado que se alistó en un regimiento de dragones y luchó en casi todas las campañas de la Revolución y el Imperio, siendo herida en varias ocasiones. Catherine hizo su fortuna, sin saberlo, al casarse allá por 1783 con un soldado llamado François-Joseph Lefebvre. Con el tiempo sería uno de los Mariscales de Napoleón, además de Duque de Dantzing. Ni Catherine ni él perdieron un ápice de su franqueza, lo que causaba cierta consternación en la Corte. No era raro que la nueva Duquesa hiciera referencias del tipo Cuando yo era lavandera..., ante el soponcio de sus interlocutores. No menos cuando el mariscal, ante cualquiera que presumiera de tener ilustres antepasados, respondía No seáis tan orgulloso. Yo soy un ancestro. En lo que a descendencia toca, fue numerosa: los Duques de Dantzing tuvieron catorce hijos. Por desgracia sólo uno de ellos sobrevivió.
En 1893 se estrenó la comedia de Victorien Sardou. Tendrá considerable éxito, no sólo inspirando la creación de alguna novela histórica badada en la obra teatral. Con la llegada casi inmediata del cine, la historia de Catherine Hubscher saltó a las pantallas. De 1900 a 2002 han sido varios los títulos cinematográficos que se han ocupado de ella, siguiendo más o menos las líneas argumentales de la obra teatral. Y también se ajusta a ellas la ópera de Umberto Giordano.
Madame Sans-Gêne se estrenó en el Metropolitan de Nueva York el 25 de enero de 1915, con Geraldine Farrar como protagonista. Giovanni Martinelli hacía el papel de Lefebvre y Pasquale Amato el de Napoleón. A la batuta, Arturo Toscanini. El crítico del New York Times describió la partitura de Giordano como tuneful, but not of great distinction. Aunque describió la noche del estreno como un éxito, también tildó el humor presente en el libreto de "rayano en el ridículo" y auguró que la nueva ópera de Giordano no tendría una impresión duradera en el público.  En esto no andaba muy descaminado, aparte de que el compositor jamás se recuperó del éxito de su otra obra sobre la Revolución, Andrea Chénier. Del resto sólo se salvó Fedora.
Geraldine Farrar - la primera Sans-Gêne de Giordano en 1910, como Charlotte en Werther
El telón se abre con los acordes de la Carmañola que Giordano ya citaba en Andrea Chénier. Por supuesto a lo largo de la ópera menudearán las alusiones al Ça ira o a la Marsellesa. Estamos en París, en un momento muy concreto: el 10 de agosto de 1792. La audaz Caterina Hubscher, llamada Sans-Gêne, va a casarse con el sargento Lefebvre. Su establecimiento es bastante popular: lo frecuenta el siniestro Joseph Fouché, que nunca paga sus facturas. También un joven oficial sin un céntimo al que Caterina perdona que sea tan lento a la hora de pagar como el anterior: un tal Napoleón Buonaparte al que Fouché se empeña en  llamar Timoleón. Después de la toma de las Tullerías, Caterina se compadece de un herido, el conde austriaco Neipperg y lo esconde en su alcoba. También su prometido, después de un inicial arranque de celos, contribuirá a salvar la vida al austriaco.
Luego damos un importante salto temporal. También en la posición social de los Lefebvre. Corre el año 1811 y Caterina es ahora la Duquesa de Dantzing. No obstante, bajo sus lujosos vestidos, sigue siendo tan franca como antes, una mujer del pueblo. Ni siquiera los que trabajan para ella la toman demasiado en serio: el modisto Leroy se queja de tener que servir a una persona de extracción tan baja. No obstante, tanto él como Despreaux, que intenta enseñarle a desenvolverse ante la corte, se deshacen en halagos ante Caterina, estorbada por las galas que ahora viste. Cuando llega Lefebvre, le anuncia abatido que el Emperador, harto de la torpeza en sociedad de la Duquesa, le ha ordenado que se divorcie y busque una esposa más distinguida. Los dos se desesperan. Una preocupación se añade a sus penas: Neipperg, el conde austriaco al que Caterina salvó, está nuevamente en peligro porque Napoleón sospecha que ama a la emperatriz Maria Luisa... y que es correspondido.
Durante una fiesta en la Corte, Caterina es duramente tratada por Carolina y Elisa, las hermanas del Emperador - arpías en la vida operística y en la real. Caterina no se arredra y le recuerda a la primera que está casada con el hijo de un posadero y que todos los que están en las Tullerías son en algún modo hijos de la Revolución. Anuncian a Caterina que el Emperador quiere verla. Al comienzo Napoleón exige a la Duquesa que se divorcie de inmediato, sin reconocer a su antigua lavandera. Ésta saca una de las notas que el entonces teniente Buonaparte le escribió, prometiéndole pagar los sesenta francos que le debía. Todo parece arreglado, pero de repente se oyen voces: han sorprendido a Neipperg en los aposentos de Maria Luisa. Convencido de la culpabilidad del conde, Napoleón ordena que lo degraden y que sea ejecutado. Desesperada, Caterina trata de demostrar la inocencia del conde. Finalmente, ésta queda clara (?) gracias a una nota dirigida por la emperatriz - Maria Luisa es aburrida en la vida real y en la operística: ni siquiera aparece en escena- a su padre, en la que le pide que llame a Neipperg a Viena, porque su presencia es incómoda en las Tullerías. Todo acaba bien y la triunfante Duquesa de Dantzing sale del despacho del brazo del Emperador... y con su matrimonio intacto.
Madame Sans-Gêne no tiene una discografía demasiado nutrida. El crítico del Times, como decía más arriba, no andaba muy descaminado cuando escribió que la ópera no había hecho mella en el público. No sólo es que las grabaciones sean escasas: es que ni siquiera hay fragmentos que podamos llamar populares. La primera de las grabaciones recogidas es la de la RAI en 1957, con  Arturo Basile a la batuta y Magda László en el papel titular. Después vinieron las funciones de la Scala dirigidas por Gavazzeni y las tardías de Freni, recogidas tanto en audio como en vídeo, aunque este último parece difícil de conseguir y no ha sido editado comercialmente, al menos que yo sepa (sí que lo fue el CD). Os dejo la función de la Scala en los años sesenta.


Madame Sans-Gene - Umberto Giordano 
 Caterina  Orianna Santunione 
 Lefebvre  Ferruccio Tagliavini 
 Fouché  Renato Capecchi 
 Conde de Neipperg  Nicola Tagger 
 Napoleón  Mario Zanasi 
 Toniotta  Limbania Leoni 
 Giulia  Jolanda Gardino
 Vinaigre  Rinaldo Pelizzoni
 Princesa Elisa  Laura Zanini 
 Orquesta y Coro del  Teatro alla Scala di Milano 

 Gianandrea Gavazzeni (1967) 

Aquí y aquí
Editado. ¿Por qué no hay enlace? Por esto.

Plácido Domingo, felicidades

Plácido Domingo cumple hoy setenta años. No tengo mucho tiempo de elaborar, ni de resumir la carrera del tenor madrileño. Que no sea su admiradora rendida no quita el respeto que produce, y lo agradecido que hay que estar por todo lo que a lo largo de su carrera ha entregado al público. Es evidente que no estoy de acuerdo con todo lo que ha hecho, que no me gusta todo lo que ha grabado. Que en la mayoría de los papeles de tenor siempre hay alguno, o dos, o tres, a los que prefiero por encima de él. Pero de todas maneras, felicidades y gracias. Para compensar la torpeza en la entrada (que se publicará por generación espontánea), os dejo con un Otello muy especial, al menos lo es para mí porque gracias a su edición en audio conocí esta obra maestra (prácticamente perfecta, digan lo que digan los detractores de la Canción del Sauce) de Verdi:
vídeo de volodya2

Ah, y no olvidéis que esta noche por la 2 de TVE podrá verse el concierto sorpresa de homenaje a Plácido Domingo. 

domingo 16 de enero de 2011

La nueva Traviata del Met

Algún día tengo que dedicarle un poco de tiempo a Marina Poplavskaya, una cantante que es para mí un verdadero enigma: voluntariosa, con intenciones apreciables, talento de actriz no desdeñable, un timbre que me agrada... y una técnica (o falta de, la respiración es un verdadero problema) que hace de la irregularidad una de las constantes en casi todas las representaciones que he escuchado (aparte de que desde hace cierto tiempo la escucho cansada y su agenda está repleta). Cierto aspecto imprevisible que sin embargo no consigue que la soprano moscovita deje de interesarme. Hay algo que me empuja a escucharla nuevamente, pese a sus defectos. Su Traviata me dejó ya un tanto perpleja en la grabación de Amsterdam (2009). Esta del Met vuelve a dejarme intrigada, con momentos al borde del cataclismo  y otros de una cierta belleza. Hubo de todo, menos rutina (bien, la rutina la puso en mi opinión el barítono, de los que cantan como si recitaran la tabla de multiplicar y sin sutileza alguna) . La puesta en escena no es de las que facilitan la existencia a un cantante que tenga carencias técnicas, aunque en honor a la verdad hay que decir que en el Don Carlo, que es mucho más reposado, las dificultades se manifestaron de igual forma. Incluso más. Las carreras que tiene que darse sobre sus altísimos tacones de aguja no sirven de excusa siempre. Tal vez un tiempo de descanso y replantearse algunas cosas ayudaría. 
¿Y todo lo que no era Poplavskaya, en esta función? Bueno, lo cierto es que me interesaba menos. A Polenzani lo conocía de las funciones de El Rapto en el Serrallo con Damrau y del Don Pasquale con Netrebko; de las primeras han pasado más de dos años. La otra pudo verse en el cine y circula por ahí. El papel de Alfredo le queda algo grande, y su escena la sacó con no poco esfuerzo. Lamentablemente Noseda le dejó añadir el Do al final de O mio rimorso; no me canso de repetir que me parece una horterada perseguible. El que menos preocupado parecía con llevar las cosas adelante, es decir, el barítono, aportó pocas cosas, ya antes he hecho alusión a su monótona forma de cantar. Peor aún, en su duo con Violetta se alineó con la larga estirpe de Germonts extorsionadores que no sólo exigen  a la infortunada cortesana que abandone al amor de su vida. Es que además parecen amenazar con partirle las piernas. Edición un poco extraña, lo que no deja de hacer que me pregunte si Poplavskaya tenía alguna molestia que no fue anunciada. Corte imprevisto en Addio, del passato (precedido por una lectura de la carta un tanto extraña), que ha estado cantando con las dos estrofas en días pasados. Sin embargo no lo hubo en el dúo posterior. No encontré nada especialmente destacable en la dirección de Noseda. Hubo algún despiste curioso, por ejemplo Flora se comió la frase con la que da la bienvenida a Violetta en la segunda escena del Acto III.  De modo que la pobre cortesana tuvo que devolver la cortesía a las paredes. 

Verdi
La Traviata
Violetta Valéry ..... Marina Poplavskaya (Soprano)
Alfredo Germont ..... Matthew Polenzani (Tenor)
Giorgio Germont ..... Andrzej Dobber (Baritone)
Flora Bervoix ..... Jennifer Holloway (Mezzo-soprano)
Annina ..... Maria Zifchak (Soprano)
Gastone ..... Scott Scully (Tenor)
Barone Douphol ..... Jason Stearus (Baritone)
Marchese d'Obigny ..... Kyle Pfortmiller (Bass)
Dottore Grenvil ..... Luigi Roni (Bass)
Giuseppe ..... Juhwan Lee (Tenor)
Flora's servant ..... Seth Malkin (Bass)
Commissioner .....Joseph Turi (Bass)
Gianandrea Noseda ..... (Conductor)

Parte 1 y Parte 2

Edición. Sin enlaces por culpa del cierre de MU. Intentaré remediarlo.

sábado 15 de enero de 2011

Ópera en la radio

Las retransmisiones del Met continúan siendo las protagonistas de la tarde de los sábados. Hoy a partir de las 19:00 podremos escuchar La Traviata de Verdi desde Nueva York, por todas estas emisoras, y además por Radio Clásica. La producción de Decker - tan bien conocida por el vídeo de Salzburgo que tenía como protagonistas a Anna Netrebko y Rolando Villazón -  ha sustituido, con menos clamor en contra del esperado, a la de Franco Zeffirelli. Personalmente no me gusta ninguna de las dos, y en especial la de Decker, que requiere un gran esfuerzo físico a los cantantes, es más para verla que para escucharla. Protagonistas de la velada serán Marina Poplavskaya, que se conoce al dedillo la puesta en escena por haberla cantado ya en Amsterdam hace un par de años, Matthew Polenzani y Andrzej Dobber. Las críticas en general  han sido buenas, el problema es que lo que he escuchado en los vídeos proporcionados por el teatro no me gusta demasiado.
Además de Verdi, a las 19:00 podemos escuchar una obra de Lully por France Musique. Se trata de Bellérophon, en una grabación realizada el pasado mes de diciembre en la Opéra Royal de Versalles, y que cuenta con la dirección de Christophe Rousset. En el reparto Cyril Auvity, Céline Scheen, Ingrid Perruche, Jennifer Borghi, Evgueniy Alexeiev, Jean Teitgen y Robert Getchell. Además, una reposición por Dwojka Polskie Radio: la del Fidelio que se ha representado recientemente en Munich y que contaba con la dirección musical de Daniele Gatti y la escénica de Calixto Bieito. Ni uno ni otro han salido indemnes de las iras del público, y en el caso del director milanés se está convirtiendo en costumbre (uno de los periódicos alemanes llegaba a reprocharle su cobardía a la hora de los saludos individuales). En el reparto Anja Kampe,  Jonas Kaufmann, Franz-Josef Selig y Laura Tatulescu, entre otros. 
A las 19:30 y por BR Klassik, Samson et Delila de Saint-Saëns, con un reparto para mí desconocido, encabezado por Jordanka Milkova como Dalila y Andrea Caré como Sansón.  Dirige Guido Johannes Rumstadt. A esa misma hora, la radio austriaca nos ofrece Il Trionfo del Tempo e del Disinganno de Händel, con Vivica Genaux, Sara Mingardo, Maria Keohane y Jörg Dürmüller, bajo la dirección de Lars Ulrich Mortensen. También a esta hora, la reposición de la Lodoïska de Cherubini dirigida por Rohrer en el Parco della Musica de Roma. Una grabación que, como la de la radio francesa - grabada con los mismos protagonistas en París -  ha circulado ampliamente. Lo diré una vez más: basta leerse el libreto para saber hasta qué punto quedó reducida la ópera, desprovista de buena parte de sus recitativos. Para el que quiera escucharla, hay varias emisoras que la retoman hoy; la que presenta mayor calidad  de sonido es WUGA.
A las 20:00 por Espace 2, Elektra de Richard Strauss, en una grabación realizada en noviembre del año pasado en Ginebra. La información que nos da la emisora se reduce a los nombres de la protagonista, Jeanne-Michèle Charbonnet, al director de orquesta y al maestro del coro (Stefan Solteszet y Ching-Lien Wuz, respectivamente). En cuanto a  Latvia Radio Klasika, nos ofrece el segundo Fidelio de la tardeesta vez en la grabación de Lucerna con Nina Stemme y, de nuevo, Jonas Kaufmann. A la batuta Claudio Abbado. En cuanto a la RAI3, también opta por la ópera en diferido. Esta vez se trata de Don Quijote de Massenet, grabación procedente del Teatro Massimo de Palermo y con Ferruccio Furlanetto como protagonista. Para mañana la misma emisora tenía prevista una retransmisión directa desde la Scala: Cavalleria Rusticana y Pagliacci, con Daniel Harding a la batuta. Debido a la huelga, supuestamente irá en directo el día 18.

miércoles 12 de enero de 2011

Dessì y Armiliato en La Traviata

Como se recordará, Daniela Dessì tendría que haber cantado La Traviata en el Teatro de la Ópera de Roma la pasada temporada. Hasta que un director de escena se cruzó en su camino supeditando el canto al físico. Zeffirelli armó un buen lío en la rueda de prensa y tanto Dessì como Armiliato acabaron abandonando la producción. De forma casi paralela, la pareja grabó en estudio la ópera de Verdi  para el sello Solo Voce, en el que también fue publicado un Ernani. Algunas muestras  pueden escucharse por ahí. Juraría que la fecha de lanzamiento del disco - al menos la anunciada inicialmente en Amazon - se ha retrasado varias veces. El caso es que ya está a la venta. No sé si, como el Ernani, acabará dispnible para su escucha en Spotify. De momento ahí tenéis las muestras.
vídeos de haldir983

jueves 6 de enero de 2011

Pelléas et Mélisande desde el Met

Una de las señas de identidad de la etapa de Peter Gelb al mando del Metropolitan de Nueva York   es la llegada al coliseo neoyorquino de prestigiosos directores que jamás habían pisado su foso. Por supuesto las culpas recaían siempre sobre James Levine, y por supuesto sus colegas - piensen lo que piensen realmente- se han apresurado de forma invariable a decir que la ausencia se debía a cuestiones de agendas apretadas. Como quiera que sea, en las últimas temporadas han debutado en la plaza Daniel Barenboim con Tristan und Isolde y Riccardo Muti con Attila. Coincidiendo con al final del año, se estrenó otra estrella de la batuta: Simon Rattle, que venía a dirigir Pelléas et Mélisande, con su señora Magdalena Kozena incluida en el reparto. La primera matinée del año fue por radio, y esa es la que os dejo:
Claude Debussy
PELLÉAS ET MÉLISANDE


Pelléas.................Stéphane Degout
Mélisande...............Magdalena Kozená
Golaud..................Gerald Finley
Arkel...................Willard White
Geneviève...............Felicity Palmer
Yniold..................Neel Ram Nagarajan
Physician...............Paul Corona
Shepherd................Donovan Singletary

Conductor...............Simon Rattle
Aquí, aquí y aquí

domingo 2 de enero de 2011

Comparaciones: Hai già vinta la causa...Vedro mentr'io sospiro

 Si en la comparativa anterior nos encontrábamos con Rosina, en esta nos topamos con su señor esposo, muchos años y disgustos después, cuando ella se ha convertido en la melancólica Condesa de Almaviva. En Le Nozze di Figaro, el Conde es el personaje al que todos queremos ver burlado... para que al final la Condesa - menos rencorosa que nosotros-, en un gesto magnánimo, lo perdone como ha hecho en... mil ocasiones. Antes, en el Acto III y después de ser engatusado con éxito por Susanna, el Conde de Almaviva ha escuchado por azar la frase que ésta ha dirigido a su prometido, Fígaro: Taci, senza avoccato hai già vinto la causa. Con su pequeño número de seducción (en Crudel, perchè finora) Susanna ha creído solucionar el pleito por el que Marcellina exige a Fígaro que salde su deuda o se case con ella. Herido en su amor propio - había creído que Susanna cedía al fin a sus encantos - el Conde trama una venganza contra los dos conspiradores. Pero todo se aliará en contra de los deseos de Almaviva, como bien sabemos. Para contrastar con las Rosinas, que eran cantantes históricas, estos Condes son de los que hoy podemos encontrarnos por los teatros. Momentáneamente he tenido que volver a Goear, así que no os asustéis por la publicidad, que tiende a saltar de forma bastante inoportuna.

CONTEHai già vinta la causa! Cosa sento!
In qual laccio io cadea? 
Perfidi! Io voglio...
Di tal modo punirvi... A piacer mio
la sentenza sarà... Ma s'ei pagasse
la vecchia pretendente?
Pagarla! In qual maniera! 
E poi v'è Antonio,
Che a un incognito Figaro ricusa
di dare una nipote in matrimonio.
Coltivando l'orgoglio
di questo mentecatto...
Tutto giova a un raggiro... 
il colpo è fatto. 
Vedrò mentre io sospiro,
Felice un servo mio!
E un ben ch'invan desio,
ei posseder dovrà?
Vedrò per man d'amore
Unita a un vile oggetto
Chi in me destò un affetto
Che per me poi non ha?
Ah no, lasciarti in pace,
Non vo' questo contento,
tu non nascesti, audace,
per dare a me tormento,
e forse ancor per ridere
di mia infelicità.
Già la speranza sola
Delle vendette mie
Quest'anima consola,
e giubilar mi fa.

CONDE"¡Ya has ganado la causa!" ¡Qué oigo!
¿en qué trampa caía? 
¡Pérfidos! Yo quiero...
de tal modo castigaros... a mi gusto 
la sentencia será... ¿Pero si él pagase
a la vieja pretendiente?
¡Pagarla! ¿de qué manera? 
Y después está Antonio
que a ese expósito de Fígaro le niega 
a su sobrina en matrimonio.
Cultivando el orgullo
de este mentecato,
todo ayuda a la artimaña... 
El golpe está hecho.
¿Veré, mientras yo suspiro,
feliz a un siervo mío?
Y un bien que en vano deseo,
¿él deberá poseer?
¿Veré por mano del amor
unida a un vil sujeto
a quién en mí suscito un afecto
y que por mí no lo siente?
¡Ah no!, dejarte en paz,
¡no deseo esta felicidad!
tú no naciste, audaz,
para darme tormento,
y también quizá para reírte,
para reírte de mi desdicha.
Ya la sola esperanza
de mi venganza
consuela a mi alma
y la llena de júbilo...


sábado 1 de enero de 2011

"¿Qué hace un director como yo en un sitio como éste?"

Le tomo prestada, aunque no es una cita literal, la expresión a Pérez de Arteaga para definir la impresión que el "debutante" (en el evento, claro) Franz Welser-Möst me ha dado en el Concierto de Año Nuevo de hoy. Naturalmente la Filarmónica de Viena puede tocar esto solita y pasando olímpicamente de quien empuñe la batuta. Cuando el director ha dado efusivamente las gracias al concertino al finalizar, he pensado que así había sido hoy. Que era un gesto de gratitud por haber salvado la mañana... Welser-Möst no parecía implicarse en la música de los Strauss y compañía, y se diría que tomaba distancias respecto a ella. Como si estuviera cumpliendo un trámite no demasiado agradable para él. Tal vez simplemente le faltan espíritu, carisma y  algo de abandono.  Tal vez es que no es el director adecuado para estas cosas. Mejor la segunda parte con sus homenajes a Liszt y las piezas "hispánicas" que la primera, aunque en conjunto ha sido para mí el concierto más aburrido del que tengo memoria - debo confesar que se me han olvidado no pocos de los de Maazel y los dos de Abbado, de los que soy incapaz de recordar nada- y no me importa si  Welser-Möst no vuelve a ser invitado. En un aspecto algo más positivo, es de agradecer la presencia de piezas infrecuentes, en vez de recurrir a las de siempre (como la Annen Polka, que he llegado a aborrecer). Por ejemplo de Die Schönnbrunner, un vals de Lanner que no recuerdo haber escuchado antes en estos conciertos. Aunque naturalmente puedo equivocarme.

Una pequeña cuestión técnica, ¿qué pasaba con los micrófonos en la zona de los percusionistas? Me he enterado de que había castañuelas en la Spanischer Marsch y la Cachucha galopp porque las he visto en pantalla. Si tengo que confiar en oírlas... Como no he podido conseguir aún vídeo de otra fuente y para colmo todos los dispositivos de grabación me han fallado esta mañana (así que no puedo ofreceros la tradicional grabación radiofónica), desconozco si es problema de TVE (que ya nos la ha jugado con la calidad de imagen y sonido en otros conciertos), o de la radiotelevisión austriaca o si simplemente la orquesta lo ha cubierto. 
Video de Moreneta58
El año que viene, como ya decía ayer, le toca repetir a Mariss Jansons.

Comparaciones: Una voce poco fa. La solución

Como cada mes - más o menos - toca revelar los nombres de las cantantes que se enfrentaban en la comparativa, en esta ocasión dedicada a Una voce poco fa, el aria de entrada de Rosina en Il Barbiere di Siviglia. Se han recibido treinta votos, así que lo primero es dar las gracias a los que han querido participar. Dicho todo esto... el resultado es aplastante a favor de la número 2, que se ha llevado 20... dejando muy poquito para las demás. Veamos quiénes eran nuestras protagonistas.
La Rosina número 1, que se ha llevado dos votos, era la gran Oralia Domínguez, y la grabación pertenecía a este  magnífico recital publicado por DG que además puede escucharse íntegramente en Spotify. Nacida en 1925 en San Luis de Potosí (México), estudió en el Conservatorio Nacional de Música, debutando profesionalmente en 1950. Un año después cantaba por vez primera Amneris en una mítica edición de Aida, la dirigida por Oliviero de Fabritiis y que contaba con Maria Callas, Mario del Monaco y Giuseppe Taddei. 
vídeo de ManricoV
En la Scala de Milán debutó el  7 de mayo de 1953, cantando la Principessa di Bouillon y compartiendo cartel con Renata Tebaldi y Giuseppe Campora, bajo la batuta de Carlo Maria Giulini. En esa misma temporada cantaría el Requiem de Verdi con Votto - los otros solistas, siempre según el archivo del teatro milanés, eran Elisabeth Schwarzkopf, Giuseppe di Stefano y Cesare Siepi - y, en años posteriores,  intervendrá también en Boris Godunov y Don Carlo. La carrera europea de Domínguez la llevó también a Londres, o a Salzburgo, para cantar bajo la batuta de Karajan.
La Rosina número 3 también se llevó dos votos. Era nada menos que Marylin Horne, acompañada - al menos esos son los datos que tengo - por la Orquesta del Teatro alla Scala, dirigida por Riccardo Chailly. Se trata de la grabación de estudio en la que la mítica cantante estadounidense estaba acompañada por Leo Nucci, Enzo Dara, Samuel Ramey y el mucho más desconocido Paolo Barbacini. Es el único testimonio comercial de su Rosina, aunque algún otro ronda por ahí:
vídeo de Oneguin65
Marylin Horne nació en Bradfor, Pensilvania en 1934, aunque su familia se instaló pocos años después en Calfornia. Estudió con William Vennard y Lotte Lehmann y curiosamente sus primeros pasos como cantante estuvieron más relacionados con la televisión y el cine que con la ópera propiamente dicha. Por ejemplo, en 1954 prestaría su voz a Dorothy Dandridge en Carmen Jones. Se estableció en Europa, concretamente en Gelsenkirchen, Alemania. Allí cantó primero papeles de soprano, como Amelia Grimaldi en Simon Boccanegra o Mimì en La Bohème. También cantó Marie en Wozzeck, papel con el que volvería a Estados Unidos, concretamente a San Francisco. En 1961 comenzó su asociación con otra grande del siglo XX, Joan Sutherland, con la que cantó Beatrice di Tenda. El debut en la Scala le llegaría con Œdipus rex de Stravinsky, en el que cantaría el papel de Jocasta, y ese mismo año cantará en Milán L'assedio di Corinto de Rossini. Debutó en el Met como Adalgisa; su Norma era una vez más Joan Sutherland. 
La Rosina número 4, que ha obtenido 6 votos, era Lucia Valentini-Terrani (1946-1998), una  mezzosoprano nacida en Padua, cantante que nos arrebataron demasiado pronto. Estudió en el conservatorio de su ciudad natal, y luego siguió su formación en Venecia. Su debut lo hizo como Angelina en La Cenerentola, papel que pronto la llevaría a la Scala de Milán. Rossini se convirtió en su hábitat natural, por así decirlo, cantando Isabella en L'Italiana in Algeri, Rosina en  Il Barbiere di Siviglia o Malcolm en La Donna del Lago. También afrontó papeles barrocos, amén de otros pertenecientes al repertorio romántico. Como por ejemplo, Charlotte en Werther, que cantó en París y en Florencia. De la maravillosa velada florentina nos queda una grabación en la que la mezzo paduana comparte cartel con Alfredo Kraus, bajo la batuta de Georges Prêtre. Como testimonio alternativo de su Rosina, he aquí un vídeo que no tiene demasiada calidad:
del canal de hotazzoperastud
Y arrasando con la mayoría de los votos, Teresa Berganza,  en nuestra comparativa la Rosina número 2. Nacida en Madrid en 1935, Berganza ha sido una de las grandes Rosinas del pasado siglo, y la ha grabado en estudio en dos ocasiones. La grabación que tiene con Claudio Abbado es casualmente mi favorita del Barbiere -a pesar de llevar incluido a Luigi Alva, pero la protagonista y la batuta pesan mucho en mi preferencia. Y, también casualmente, la grabación con Varviso fue mi primer acercamiento a la obra rossiniana. Aquí está, nuevamente con dirección musical de Claudio Abbado, en la versión filmada de Ponnelle.
vídeo de BravaBerganza01




Ella, o sin motivo aparente

 Desde el principio, saludar cada año nuevo con Maria Callas (en esta ocasión acompañada por Alfredo Kraus) ha sido una tradición en el blog. En el caso de 2011 la tradición no podía faltar. Feliz año nuevo.
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